Obispos de Oaxaca y Chiapas llaman a Peña y CNTE  a 'tender puentes de diálogo”

lunes, 20 de junio de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Los obispos de Oaxaca y Chiapas hicieron un llamado al gobierno de Enrique Peña Nieto y a la disidencia magisterial a “tender puentes de diálogo”, a fin de que cese la violencia que está afectando al “tejido social” en esas entidades. En un comunicado emitido ayer domingo, el obispo de Tehuantepec, Oaxaca, Óscar Campos Contreras, pidió a las “autoridades y maestros” que están enfrentados “poner la razón por encima de la pasión” y “tender puentes de diálogo” para solucionar sus conflictos. Y agregó: “El diálogo es la forma civilizada de escucharnos y juntos buscar respuestas y solución a los problemas que afectan ahora la vida social. Quien sólo se escucha a sí mismo nunca se abre al diálogo”. Luego advirtió que “lo que se consigue con autoritarismo o violencia sólo puede alimentar respuestas de la misma naturaleza. Autoritarismo y violencia son dos caras de la misma moneda”. También indicó que el conflicto magisterial está afectando principalmente a los niños y a los jóvenes, “cuyo futuro no puede verse como moneda de cambio para los intereses de cualquier grupo. Nadie debe hipotecar el porvenir de las nuevas generaciones”. El obispo Campos señaló que el único interés de su diócesis es “reconstruir el tejido social dañado ya, desde hace bastante tiempo, por la violencia, la injusticia, la pobreza, la ignorancia, el crimen, la corrupción”. Por su lado también están llamando al diálogo los obispos de las tres diócesis de Chiapas –Tuxtla Gutiérrez, San Cristóbal de las Casas y Tapachula–, quienes pidieron al gobierno federal “abrir una mesa de diálogo” con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). Felipe Arizmendi, obispo de San Cristóbal de las Casas, indicó que el Consejo Interreligioso de Chiapas –que aglutina a estas tres diócesis y a varias Iglesias evangélicas– se reunió con los legisladores del Congreso local para hacerles saber esta postura de las Iglesias de la entidad. En una rueda de prensa realizada ayer, Arizmendi agregó que “cerrarse a dialogar es destruir la democracia, es pensar que alguien tiene toda la verdad y eso no es cierto”. Además, reveló que incluso los obispos de Chiapas están dispuestos a servir de intermediarios entre el gobierno y la CNTE, “si podemos servir para encontrar la paz, estamos dispuestos a ello, sabiendo que el conflicto es fundamentalmente a escala federal”.

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