Recibe CNDH 25 quejas de detenidos y lesionado en Nochixtlán, Oaxaca

martes, 21 de junio de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- A dos días de los hechos violentos en Nochixtlán, Oaxaca, personal de la CNDH recabó 25 quejas, de las que 24 corresponden a capturados en la refriega del domingo 19, que aseguraron haber sido víctimas de detenciones arbitrarias, y una más sobre una persona herida de bala, en tanto que brindó contención psicológica a familias de cuatro asesinados. En un primer reporte de actividades en la entidad, la CNDH informó que su personal desplegado obtuvo copias de certificados médicos de 11 policías municipales “que se encontraban retenidos y que fueron liberados esta madrugada en San Pedro y San Pablo Teposcolula”. Luego de exhortar al diálogo “para encontrar la solución de los problemas”, la CNDH aseguró en un comunicado que habitantes de Nochixtlán y maestros de la CNTE han acompañado a los peritos en medicina forense, criminalística y psicología, encabezados por el segundo visitador general. De acuerdo con el reporte, hasta ahora los investigadores de la CNDH han participado como “observadores en las diligencias de las necropsias de seis cadáveres”; entrevistaron a 24 personas puestas a disposición de la autoridad ministerial, “quienes manifestaron haber sido detenidos arbitrariamente, y se les hizo valoración médica”, y de ellos tres mujeres fueron liberadas este martes. El personal de la CNDH “proporcionó atención y contención psicológica a familiares de cuatro personas fallecidas”. Los visitadores recabaron una queja de un familiar de una persona herida de bala, y otros dos testimonios sobre estos hechos, así como 15 entrevistas de testigos de los hechos, en tanto que el párroco de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción dio acceso a los investigadores del organismo a obtener la versiones de dos personas que se encuentran resguardadas en ese sitio, donde se les brindó asistencia médica y alimenticia. La CNDH apuntó que su personal “efectuó la inspección ocular del lugar, donde se recabaron evidencias, testimonios e indicios de tipo balístico, los cuales se fijaron fotográficamente y se georreferenciaron. De la misma manera se acudió al Centro de Salud y al Hospital Básico Comunitario, que fue inspeccionado para “obtener evidencias” y donde se confirmó que fueron 36 las personas atendidas tras la jornada violenta. De acuerdo con el organismo, al término de las diligencias los representantes de la CNDH dieron cuenta de sus actividades a “dirigentes, profesores y pobladores reunidos en la plaza de Nochixtlán (…), quienes mostraron su conformidad con el trabajo referido”. Tras reiterar su compromiso con la investigación, el organismo señaló que en cuanto a los testimonios recabados en el lugar, “personal especializado de la CNDH efectúa las valoraciones médicas y psicológicas, así como la situación jurídica correspondientes”. En tanto, Juan Martín Pérez García, secretario ejecutivo la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), se manifestó en contra de la represión del movimiento magisterial al tiempo que exhortó a las partes a poner por encima el derecho superior de niñas, niños y adolescentes para “alcanzar una salida pacífica en este conflicto”. Al manifestar su preocupación por “lo que parece una campaña de criminalización en contra la protesta social y en contra de la manifestación pública”, al referirse a los actos represivos, la Redim recordó que “el uso abusivo de la fuerza policial es contrario a los derechos humanos, a la democracia y al estado de derecho, y evidencia la fragilidad del Estado para prevenir que sus funcionarios usen la violencia como recurso personal”. Al insistir en la exigencia del cese a la represión contra el movimiento magisterial, la Redim demandó que el diálogo “se concentre en informar en qué consiste la reforma educativa; tanto a las y los profesores implicados como a ciudadanos y ciudadanas, con especial prioridad a los 28 millones de niñas, niños y adolescentes que gozarán o padecerán los cambios administrativos en el sistema educativo nacional”. Pérez García insistió en que “es urgente que tanto autoridades como el magisterio coloquen en el centro del diálogo el interés superior de niñas, niños y adolescentes para alcanzar una salida pacífica a este conflicto”, y lamentó que “la asignatura” que se imparta a los menores “sea la violencia como método de solución de conflictos”.

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