Incumple México con estándares mínimos de tráfico de personas: EU

jueves, 30 de junio de 2016
WASHINGTON (apro) – El gobierno del presidente Barack Obama, denunció que el gobierno mexicano “incumple” con los mínimos requerimientos para contener el tráfico de personas, en parte por la rampante corrupción que impera entre las autoridades del país a todos los niveles. “El gobierno de México no cumple en su totalidad con los estándares mínimos para la eliminación del tráfico de personas, aunque hace esfuerzos significativos para lograrlo”, subraya el Departamento de Estado en su Reporte Anual 2016 Sobre el Tráfico de Personas en el Mundo. El informe develado este jueves por el Secretario de Estado John Kerry, apunta que México es una fuente, ruta de tránsito y de destino para hombres, mujeres y niños sujetos al tráfico sexual y para la explotación laboral. “Es de preocupación significativa que el tráfico de personas esté relacionado con la corrupción entre funcionarios públicos, especialmente a nivel local, del sistema judicial y de la agencia nacional de inmigración”, resalta el reporte del gobierno de Obama. “Algunos de los funcionarios”, matiza el reporte en el casillero dedicado a México: “extorsionan y piden servicios sexuales a los adultos involucrados en la prostitución y a los niños víctimas del tráfico sexual”. El reporte especifica que los funcionarios mexicanos corruptos se aprovechan más de los migrantes “irregulares” que llegan al país, procedentes de Centroamérica, Sudamérica, el Caribe, Asia África y el Este de Europa. “Los amenazan con procesarlos judicialmente, les falsifican documentos, y les piden dinero”, añadió el Departamento de Estado. En el tema de la corrupción en México con respecto al tráfico de personas, el gobierno de Obama insiste en que “los funcionarios mexicanos aceptan dinero de los traficantes de personas para facilitar el movimiento de las víctimas en el cruce fronterizo, para operar y dirigir prostíbulos donde son explotadas o simplemente ignoran las quejas criminales de víctimas del tráfico, incluyendo a las denuncias las que provienen de lugares de prostitución”. Entre las victimas más vulnerables del tráfico de personas que se lleva a cabo en México, el Departamento de Estado identifica a las mujeres, los niños, los indígenas, personas discapacitadas y con deficiencias mentales, los migrantes, homosexuales y transexuales. “Las mujeres y los niños mexicanos y aun menor nivel los hombres y los transexuales son explotados para el tráfico sexual en México y en los Estados Unidos”, sostiene el Departamento de Estado. Los niños y las mujeres mexicanos, son a su vez las víctimas principales para la explotación laboral, para el sector agrícola, el servicio doméstico, las manufacturas, para el procesamiento de alimentos, la construcción, la indigencia forzada, la economía informal y para la venta callejera en México y los Estados Unidos. Bajo este contexto el gobierno de Obama aclara que quienes manejan este tipo de explotación son personas que falsamente se hacen pasar por contratistas de mano de obra, personas que enamoran con mentiras a las víctimas, que les retienen sus documentos de identidad; que los amenazan con denunciarlos ante las autoridades migratorias o que les hacen creer que si no cumplen con lo que les piden le harán daño a sus familiares. “El crimen organizado se aprovecha del tráfico sexual y obliga a los hombres, mujeres y niños mexicanos y extranjeros a involucrarse en actividades ilícitas, como el asesinato, el convertirse en mirones en las calles (halcones) y en la producción, transporte y venta de drogas”, se destaca en el reporte. El Departamento de Estado añade que en el 2015 -año en el que se concentra la información develada por Kerry-, las autoridades mexicanas reportaron el proceso judicial de 86 personas acusadas de tráfico de personas. No obstante, el Departamento de Estado anota que debido la “falta de confiabilidad” en los esfuerzos de la aplicación de la ley en México, no está claro cuántas de las 86 personas procesadas por tráfico de personas y explotación laboral fueron sometidas a los estatutos que dictan las leyes internacionales que definen el delito de tráfico de personas. “La complicidad gubernamental sigue siendo un problema grande y serio que se mantienen desatendido”, concluye el Departamento de Estado en su Reporte Anual.

Comentarios