Informe de autopsia no sostiene versión de suicidio, acusan padres de chef mexicano

lunes, 1 de agosto de 2016
GUANAJUATO, Gto., (apro).- A través del Consulado de México en Panamá, los padres de Eduardo Sánchez Lira Smith, el joven que murió a bordo de un crucero de la empresa Princesa, recibieron un informe incompleto de la autopsia practicada al chef, que no sostiene de manera contundente la versión del suicidio que dio la firma. La familia de Eduardo sigue adelante en su propósito de llevar a juicio a la naviera para que se esclarezca cómo realmente murió su hijo el pasado 9 de marzo pasado. “Hay señalamientos de lesiones en el cuerpo de Lalo, sin que se precise si fueron de tiempo atrás, durante o después de su muerte. Con lo que se presenta no es posible determinar que fue un suicidio, y tampoco se descarta que haya sido un homicidio”, dijo a Apro el médico perito y exsecretario de Salud del estado, David Cadena Barquín, quien revisó el informe a petición de la familia. La madre de la víctima, Verónica Smith, proporcionó a esta agencia copias del documento, pero le faltan varias páginas, ya que la primera es la número 12. Cadena Barquín (con maestría en Ciencias Forenses) aclaró que cada país tiene distinta legislación en materia penal y forense, sin embargo, dijo, la medicina forense es prácticamente similar en todo el mundo, y en este caso el informe deja numerosas dudas, sobre todo el proceso de la autopsia y los resultados de la misma. En ese sentido, cuestionó la manera en que se llegó a la conclusión de la asfixia mecánica por ahorcamiento establecida en el acta de defunción enviada desde Panamá con el cuerpo del joven. “Hablan de asfixia mecánica en términos generales, sin variables específicas, no hay ropa de él (reportada), le faltan muchas cosas”, apuntó. Algunos de los datos del informe que llegó a manos de los padres de Eduardo destacan que en el cuerpo del joven no había sustancias tóxicas, ni alcohol, ni drogas. Sin embargo, el forense panameño responsable de la autopsia señala varias lesiones –alargadas, a manera de cortes o rasguños– en las caras anteriores de brazos y piernas, pero sin que se precisen detalles de cómo fueron infligidas, si antes de la muerte, o en el momento, o incluso después, y si pudo haberse tratado de un asesinato o si el joven se defendió de algún agresor. Y tampoco se refiere el sentido en que fueron causadas las heridas. “Hay reacciones orgánicas distintas, aun en cuestión de segundos antes o después de la muerte, que no están especificadas en el informe”, dijo el médico perito. Además resaltó que falta todo lo referente a la criminalística de campo –es decir, el levantamiento pericial del lugar donde se encontró el cuerpo del chef, de 21 años de edad–, y no hay los testimonios de las personas que lo encontraron o si se movió el cuerpo de su lugar. “No se informa si midieron o pesaron los órganos del joven, lo que también da otra visión, ya que el corazón y los pulmones presentan características distintas cuando es un ahorcamiento que cuando la muerte es por estrangulamiento… No se sabe si se tomaron muestras, por ejemplo, de las uñas”, entre otras inconsistencias. Añadió: “Esto no es una autopsia, sino nada más un informe que no se sitúa bien en los hechos, no se sustenta científicamente, sólo refiere una asfixia mecánica, pero no determina si fue por ahorcamiento, estrangulamiento o incluso por sofocación”. Esos datos, subrayó, son vitales para establecer de manera precisa la causa de la muerte. Verónica Smith, madre de Eduardo, señaló que el informe no es concluyente sobre la versión del suicidio, y por tanto, advirtió, “dejaré en manos de las autoridades la justicia para mi hijo. No me interesa desprestigiar a la naviera, pero sí me interesa que las autoridades revisen lo que pasó y también se involucren en el trato que se da a los empleados, sobre todo a los latinos, en esas compañías. Si mi hijo murió por no ser partícipe en alguna corrupción o no permitir un maltrato, estoy muy orgullosa de él”, concluyó.

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