Documenta la CNDH otro caso de negligencia médica en el IMSS

martes, 20 de septiembre de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió una recomendación dirigida a Mikel Andoni Arriola Peñalosa, director del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), por violaciones a los derechos humanos a la protección de la salud y a la vida a consecuencia de la inadecuada atención médica de un adolescente de 14 años de edad, en el Hospital General Regional No. 200 del IMSS en Tecámac, Estado de México. En un comunicado, la Comisión destacó que hubo negligencia médica que derivó en la pérdida de la vida del joven, aun cuando ésta ocurrió un año, un mes y seis días después de que el agraviado fue intervenido por un médico que le practicó cirugía de nariz. La CNDH explicó que el 26 de febrero de 2013, la cirugía que le fue practicada concluyó a las 14:30 horas de ese mismo día, sin aparente complicación alguna. A esa misma hora, un segundo médico reportó al paciente con baja presión arterial y frecuencia cardiaca más baja, sin estabilizar sus signos vitales ni indicar o corregir esa circunstancia. A las 14:35 horas, relata, un tercer médico retiró el tubo que conectaba las vías respiratorias del adolescente por más de cinco minutos, lo que le ocasionó un paro cardiorrespiratorio; aunque se colocó de nuevo el tubo, el transcurrir dicho tiempo le causó encefalopatía hipóxico isquémica severa (daño neurológico severo e irreversible) lo que originó que permaneciera en cama hasta su fallecimiento el 1 de abril de 2014. “Los médicos forenses de este Organismo Nacional precisaron que la inadecuada atención médica del segundo y tercer médicos el 26 de febrero de 2016, le ocasionó a la víctima la encefalopatía hipóxico isquémica, además de las complicaciones que adquirió al encontrarse postrado e inmovilizado prolongadamente, lo cual favoreció y condicionó la neumonía intrahospitalaria que padeció, lo que propició su deceso”, indica la CNDH. Por lo anterior, recomendó al IMSS reparar el daño ocasionado a los padres del agraviado, que incluya una compensación justa y suficiente y se les proporcione atención médica, psicológica y tanatológica; así como la inscripción del agraviado, sus padres y demás familiares que conforme a derecho corresponda en el Registro Nacional de Víctimas, para que tengan acceso en lo conducente al Fondo de Ayuda, Asistencia y Reparación Integral, previsto en la Ley General de Víctimas.