Director de revista 'Tragedia” denuncia a gobierno de Yucatán por secuestro y tortura

viernes, 9 de septiembre de 2016
CAMPECHE, Cam. (apro).- En su faceta de periodista, como director de la revista Tragedia, el vocero de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección a la Comunidad de Campeche (SSPPC), Francisco Ynurreta, denunció al gobierno y la policía yucateca ante la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos Contra la Libertad de Expresión (Feadle) por los presuntos delitos de secuestro y tortura. Ynurreta, quien desde hace siete años dirige simultáneamente su revista policíaca Tragedia y el área de Comunicación Social de la SSPPC, denunció que él y 15 de sus colaboradores fueron detenidos, secuestrados y torturados por policías yucatecos el pasado 28 de agosto, presuntamente por repartir en Mérida una edición de esa publicación que contenía críticas al gobernador Rolando Zapata Bello. Dijo que entre el grupo de detenidos se encontraban dos mujeres y tres menores familiares de sus colaboradores, así como el también periodista septuagenario Carlos Cervera Ancona, el fotógrafo Manuel Emilio Canales Ortiz y el camarógrafo José del Carmen Mora Cu. Como Ynurreta, Mora Cu trabaja para el gobierno de Campeche y está asignado al departamento de Comunicación Social de la SSPPC, bajo el mando del primero. En conferencia de prensa, Ynurreta responsabilizó al gobernador Zapata Bello y a sus jefes policiacos de lo que pudiera pasarles a todos los involucrados y a sus familiares pues aseguró que fueron amenazados. La denuncia despertó la solidaridad del gremio periodístico campechano que instantáneamente desató en redes sociales y medios locales una campaña contra Zapata Bello. Al mismo tiempo, ahondó entre los críticos del gobernador campechano, Alejandro Moreno, las suspicacias en torno al caso y su trasfondo. No es que en Campeche se considere impoluto al gobierno yucateco, sino que desde semanas antes de la presunta tortura a los cuatro periodistas en el vecino estado, diversos medios locales campechanos, subyugados todos por Moreno Cárdenas, abrieron casi al unísono una consuetudinaria ofensiva contra el mandatario yucateco exhibiéndolo, entre otras cosas, como “corrupto” y mentiroso. Esa táctica mediática hizo traslucir una aparente rivalidad entre ambos mandatarios o, por lo menos, un conflicto unilateral de parte del campechano hacia el yucateco. Ambos se jactan de gobernar “el estado más seguro del país” o de ser “el gobernador mejor posicionado” en cuestionables encuestas. También llama la atención entre los campechanos el enorme anuncio espectacular que su gobierno plantó justo a la salida de la capital yucateca, en la carretera Mérida-Campeche, con el logotipo y el slogan del sexenio de Moreno Cárdenas: “Crecer en grande”. La agresión Aunque la presunta agresión contra los periodistas campechanos ocurrió el pasado 28 de agosto, fue denunciada hasta el pasado 6 de septiembre ante la Feadle y se hizo pública ayer por la tarde. En la conferencia de prensa, Ynurreta argumentó que el día que los detuvo la policía yucateca fue a Mérida a repartir su revista pues consideró que sería un buen mercado ante el reciente cierre de una similar que se editaba en esa ciudad. Añadió que era esa la tercera vez que lo hacía y que “por introducción” la regaló en el mercado y en la Plaza Principal, ubicada justo frente al P de Gobierno y el Ayuntamiento. Si bien, el periodista reconoció que la edición traía textos contra el gobernador yucateco, dijo que “no era nada nuevo, todo lo que decía ya se había publicado en otros medios”. Alrededor de la una de la tarde, narró, cuando regresaban a Campeche en un auto y una camioneta --de los que evitó dar detalles y sólo dijo que eran rentados--, se percataron de que los seguían dos vehículos sospechosos. Por ello, en el retén policiaco instalado a la salida de Mérida avisó de la situación a uno de los uniformados, quien le dijo que siguieran su camino porque “está muy delicado el tema de la seguridad”. En un paraje entre Maxcanú y Halachó, siguió el relato, fueron “acorralados por varios vehículos” de los que descendieron “sujetos con armas de fuego que gritaban: ‘somos policías, ustedes son sospechosos de un robo en Mérida’”. De acuerdo con un comunicado que distribuyó Ynurreta, a él y los otros tres periodistas los “sometieron, amenazaron, golpearon y privaron de su libertad, pero el argumento cambió y les dijeron que las publicaciones de Tragedia enojaron al gobernador Zapata Bello”. La víctima agregó que les cubrieron la cabeza y los ojos “con un costal y con cinta o maskin no sé qué era” y los subieron a un vehículo, cuyas características no reveló, porque “por el miedo y los nervios unos vieron que eran patrullas, otros carros particulares”. Y aunque no pudo aclarar a dónde los llevaron, aseguró que eran instalaciones policiacas. Ahí fueron torturados, “todo lo que se puedan imaginar”. Tampoco dio cuenta de su certificado médico, el cual dijo “lo tiene la Feadle”. Según su relato, alrededor de las siete de la noche fueron liberados en el periférico de Mérida. Antes les hicieron firmar a todos “un desistimiento”, para lo cual les levantaron “el trapo” para descubrirles “un ojo”. La Feadle Los afectados explicaron que no denunciaron de inmediato ante la Fiscalía porque primero recurrieron a otras organizaciones para activar el mecanismo de protección a periodistas. Cuando éste se activó, “nos dijeron desde México, en la casa del periodista donde nos apoyaron, que no fuéramos a Yucatán a denunciar porque era peligroso, que esperáramos a que ellos vinieran para presentar la denuncia”. Así lo hicieron. “Vinieron de México y por eso pusimos antier la denuncia en la PGR”, explicó. El director de la revista Tragedia no respondió a ciertas preguntas de la prensa con el argumento de que así se lo pidió la Feadle, ya que son detalles de la investigación o porque no lo notaron debido al miedo que experimentaron en el momento del delito. De acuerdo con el periodista, ésta es la prima vez que la Feadle envía a sus representantes para el inicio de las investigaciones “de un hecho sin precedentes en la región sureste del país”. La denuncia quedó asentada en el número de expediente FED/SDHPDSC/UNAI-CAM/0000185/2016. Esta agencia solicitó al gobierno de Yucatán su versión en torno a la acusación de los periodistas campechanos. Sin embargo, en una respuesta no oficial, las autoridades dijeron que la policía estatal no tenía ningún registro de alguna detención como la denunciada. En la delegación de la PGR en Campeche tampoco se proporcionó información.

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