Aumentaron los homicidios 22% en 2016: Semáforo Delictivo

miércoles, 25 de enero de 2017
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El cuarto año de la administración de Enrique Peña Nieto fue marcado por un incremento dramático de la violencia homicida en el país: las autoridades registraron 20 mil 789 homicidios en 2016, una cifra 22% superior a la de 2015 –cuando fueron reportados 17 mil 34 homicidios-- y 32% más elevada que en 2014. Y no sólo esto: seis de los ocho delitos de alto impacto desglosados en el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) aumentaron el año pasado en comparación con 2015. Se trata del secuestro (+6%), las violaciones (+5%), las extorsiones (+2%), los robos de vehículos (+2%) y los robos a negocio (+8%), además del homicidio, según el informe 2016 del Semáforo Delictivo. Las entidades más peligrosas fueron Guerrero, Baja California Sur, Zacatecas, Colima y Morelos, donde la ocurrencia de cinco de delitos o más rebasó más de dos veces el promedio nacional. Según el Semáforo Delictivo, seis de cada 10 homicidios se concentraron en nueve estados, entre ellos Guerreo, el Estado de México, Michoacán, Veracruz y Chihuahua. Colima resultó la entidad con la mayor tasa de homicidios en el país, con 84.4 homicidios perpetrados por cada cien mil habitantes. Siguen Guerrero y Sinaloa, con tasas respectivas de 62.4 y 39.2 homicidios por cien mil habitantes. En Colima, el incremento de la tasa de homicidios entre 2015 y 2016 fue de 259%, en Veracruz se elevó a 123% y en Michoacán se disparó en un 66%, reveló el semáforo. Santiago Roel, director del Semáforo Delictivo, aseveró hoy que estos incrementos en los indicadores de inseguridad demuestran el “fracaso” de la estrategia gubernamental en materia de combate al tráfico de drogas, y sostuvo que, para reducir la violencia, resulta necesario regular el comercio de las sustancias prohibidas. “El mal gobierno empieza con la negación”, deploró el regiomontano, al precisar que algunas administraciones estatales pretenden minimizar las cifras para ocultar la dimensión de la inseguridad. Declaró que distintos factores inciden en los delitos de alto impacto, entre ellos la falta de oportunidades de los jóvenes en situación de riesgo, la corrupción e ineficiencia de los gobiernos y el hecho de que el narcomenudeo esté captado por grupos del crimen organizado. Roel retomó las cifras del despacho Lantia Consultores y aseguró que el 58% de los homicidios fueron perpetrados por integrantes del crimen organizado, con tasas superiores en Baja California, Quintana Roo, Aguascalientes, Michoacán, Tamaulipas y Zacatecas. Por ello, llamó al gobierno mexicano a asumir el cultivo de amapola en el país, con el fin de producir morfina y codeína, dos medicinas que se fabrican con base en goma de opio, igual que la heroína. Además, urgió a legalizar el uso recreativo de la marihuana, una droga “mucho más noble que el alcohol”, según él. Añadió que la prioridad no consiste en dotar a las fuerzas armadas de un marco legal para ocupar las calles, sino “volver a la raíz” del problema, que es el fomento al narcotráfico derivado de la prohibición de las drogas.

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