Estructuras del poder 'chuparon” los recursos del petróleo: Iglesia

lunes, 9 de enero de 2017
CIUDAD DE MÉXICO, (apro).— El llamado gasolinazo se debe a “décadas de mala administración e irresponsable gasto” de nuestra riqueza petrolera, y ahora los “millones de contribuyentes son sacrificados” para reponer lo que se perdió “debido a la corrupción e irresponsabilidad” de los gobiernos, afirma la Arquidiócesis Primada de México. En la reciente edición de su semanario Desde la fe, la señala: “Décadas de mala administración e irresponsable gasto nos tienen en este atolladero de la nueva política energética que no vislumbró las consecuencias sociales porque no hubo sensibilidad al respecto”. Asimismo, indica que Pemex “fue caja chica para cobijar estructuras de poder que chuparon los recursos que debían ser aplicados al desarrollo de la industria que dio bonanza. No sólo fue la alta burocracia, sino que al amparo del petróleo creció el poder de sindicatos con prebendas increíbles, creando líderes intocables y millonarios”. Y agrega: “México quedó a la zaga del crecimiento cuando, por el orgulloso monopolio nacional petrolero, no hubo visión de futuro para expandir la infraestructura de refinación. El idilio del oro negro hizo del país un gigante enano, y ahora pagamos cara esa falta de visión. Mientras los Estados Unidos poseen 176 refinerías, aquí tenemos seis maltrechos complejos que tuvieron paros escalonados de labores el año pasado debido a la falta de insumos y dinero”. Con el título “Insensibilidad”, Desde la fe añade que “esa riqueza fue dilapidada, desapareció, y ahora millones de contribuyentes son sacrificados para reponer con impuestos lo que se perdió debido a la corrupción e irresponsabilidad”. Recalca que “la mala administración de la riqueza petrolera fincó castillos en el aire”, por lo que ahora, con la liberación de los combustibles, la gasolina incrementó su precio hasta en un 20 por ciento, a lo que se suma el aumento a las tarifas de energía eléctrica que se ajustan entre 2.6 y 3.5 por ciento para el sector comercial, y en 2.6 por ciento para el uso doméstico de alto consumo. La arquidiócesis señala que “los precios de la gasolina tienen efectos fuertemente recaudatorios”, puesto que “cerca del 43 por ciento del precio de cada litro es determinado por la cuota del Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS) y el pago del 16 por ciento del IVA”. El resultado de todo esto, dice, es que ahora “hay gasolinas carísimas usadas para captar impuestos de los cuales, por desgracia, no hay transparencia en cuanto a su destino y fin”. De ahí que, ante este panorama desolador, Desde la fe señale que “la gente esta harta de todo esto. Por eso hay tanta indignación y furia”. Y mientras tanto, concluye, “México tendrá un amargo 2017”.

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