Urge un plan para salvaguardar la integridad de niños afectados por el sismo: Unicef

viernes, 22 de septiembre de 2017
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Equipos de Unicef enviados a esta ciudad, Morelos y Puebla, los más devastados por el terremoto del pasado 19 de septiembre, urgieron a implementar medidas de protección, higiene y regreso al entorno escolar, para salvaguardar la integridad física y emocional de los niños en los núcleos de población más afectados. “Los equipos enviados a las zonas recientemente afectadas por el terremoto del 19 de septiembre han identificado esas tres áreas como prioritarias en términos del apoyo que UNICEF podría ofrecer al esfuerzo nacional”, señalo Christian Skoog, representante de UNICEF en México. Hay una población de unos cinco millones de menores, señaló Skoog, cuyas necesidades varían según las experiencias vividas durante el terremoto, pero en todos los casos, el cuidado adecuado, incluido en lo referente a salud física y mental, así como un pronto retorno a la normalidad a través de la escuela “ofrecen la fórmula más segura para su total recuperación”. Ante esa situación el organismo recomendó a México poner en marcha un plan de respuesta que incluya en el ámbito de la protección infantil, la creación de “Espacios Amigables para la Infancia” en los que los niños afectados puedan jugar, recuperarse de la experiencia y recibir el apoyo necesario a nivel emocional. Diseminación de información sobre cómo proteger a los niños durante un terremoto, y cómo evitar la separación accidental de sus familias o cuidadores en este tipo de emergencias; implementación de actividades de prevención de violencia, explotación y abuso; apoyo a familias de acogida temporal para niños separados de sus padres; y suministro de artículos básicos como mantas, ropa impermeable, lonas, etc. En el área de educación el organismo recomienda apoyo al establecimiento de escuelas temporales; diseminación de lineamientos de seguridad escolar (por ejemplo, a través de procesos y herramientas de facilitación); distribución a escuelas permanentes o temporales de “Escuelas en una Caja” (School in a Box) y kits de desarrollo infantil temprano dirigidos a maestros y cuidadores, así como capacitación a docentes en cuanto a apoyo psicosocial. Finalmente, en cuanto a sanidad e higiene, Unicef recomienda: suministro de agua potable en municipios de Puebla y Morelos altamente afectados; suministro de baños portátiles en albergues temporales y sitios de acampada al aire libre; y distribución de artículos básicos de higiene (jabón para las manos, toallas sanitarias, pañales y gel antibacterial). “Proteger la integridad física y emocional de niños, niñas y adolescentes en este tipo de emergencias es prioridad para UNICEF, y la organización ha realizado repetidos llamamientos públicos para que las necesidades especiales de la infancia se mantengan al centro de la respuesta nacional”, subraya el organismo. UNICEF recuerda que al mismo tiempo que la sociedad y las autoridades responden urgentemente a la situación de la infancia afectada en la Ciudad de México, Morelos y Puebla por el terremoto del 19 de septiembre, “es crucial” mantener el apoyo a los afectados en Oaxaca y Chiapas por el terremoto del pasado 7 de septiembre. “Las necesidades de los niños, niñas y adolescentes de México afectados por ambas tragedias son realmente apremiantes. Tenemos el deber moral, no sólo en México sino en todo el mudo, de ayudarlos a recordar lo que es ser niño”, concluyó Skoog. El Unicef señala que, juntando cifras de los menores afectados en los sismos del 7 y 19 de septiembre, hay siete millones de niños afectados, dos millones por el primer sismo y cinco millones por el segundo. En cuanto al número de escuelas afectadas, Unicef tiene el reporte de cinco mil 92, de las cuales dos mil 845 resultaron afectadas tras el primer terremoto, mil 620 en Chiapas, y mil 225 en Oaxaca. Otras dos mil 247 resultaron afectadas tras el segundo sismo: 240 en la Ciudad de México, 600 en el Estado de México, 93 en Guerrero, 72 en Hidalgo, 48 en Morelos, 934 en Puebla y 260 en Tlaxcala. El costo total del Plan de Respuesta de UNICEF a los dos terremotos es de seis millones de dólares (1.2 millones para el terremoto del 7 de septiembre y 3.4 millones para el de 19 de septiembre).

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