Norberto Rivera alaba solidaridad de mexicanos luego del terremoto

domingo, 24 de septiembre de 2017
CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).- El cardenal Norberto Rivera Carrera, arzobispo primado de México, felicitó hoy al “pueblo noble” de México –y sobre todo a sus jóvenes– por salir a las calles en “cientos de miles” para brindar apoyo y víveres a los afectados por el terremoto del pasado 19 de septiembre. Durante la misa por las víctimas del sismo, celebrada hoy en la Basílica de Guadalupe, el cardenal Rivera dijo en su homilía: “Descubrimos que todos los que sufren son nuestros hermanos, y por eso, este pueblo noble se ha volcado en cientos de miles a las calles a socorrer a sus hermanos, y la sangre nos dice que esto es lo que significa ser mexicanos, un pueblo que sabe dar y sabe darse, un pueblo que siendo pobre tiene una riqueza inmensa: su corazón repleto de amor y solidaridad”. Acompañado por el nuncio apostólico en México, Franco Coppola, y por el rector de la Basílica de Guadalupe, Enrique Glennie, el cardenal Rivera agregó: “Qué lección tan conmovedora ha sido ver a tantos jóvenes, días y noches, ayudando a los afectados, repartiendo víveres, removiendo escombros, recorriendo ansiosos las calles buscando a quién ayudar, sólo por tener la alegría de ver a alguien que vuelve a nacer de entre los escombros, y por eso entonan esa canción que nos identifica: ‘Canta y no llores, porque cantando se alegran los corazones”. El cardenal también señaló que a México le “duele en el alma” las vidas que cobró el reciente sismo, ya que hay muchas familias “desgarradas por el dolor” y niños inocentes muertos bajo los escombros. Luego se volvió hacia la imagen de la Guadalupana, para agradecerle el consuelo y la fortaleza que le está dando al pueblo creyente en estos momentos de desgracia. Dijo: “Nuestra mirada se dirige a ti, Morenita del Tepeyac, que en esta hora de desgracia nos vuelves a decir: ‘Nada turbe tu corazón, ¿qué no estoy yo aquí que soy tu madre? ¿qué por ventura no estás en mi regazo?`. Y nosotros como niños asustados corremos a tus brazos, nos acogemos bajo tu amparo, pidiendo que nos libres de todos los peligros”. Indicó que las rosas que actualmente el pueblo mexicano le está ofreciendo a la Guadalupana, “son rosas rojas sacadas de los escombros”, pues son las vidas de sus hijos que han muerto. Por último, el cardenal agradeció a todas las personas que, de distintos países, han venido a México a apoyar en las labores de rescate.  

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