Mexicanos deben decidir 'en qué lado del cañón estar”: Mireles, al presentar su libro

lunes, 29 de octubre de 2018
HERMOSILLO, Son. (apro).- José Manuel Mireles Valverde, exlíder de autodefensas de Tepalcatepec, Michoacán, aseguró que, ante la violencia experimentada en el país, llegó el momento de que los mexicanos decidan “en qué parte del cañón de un arma quieren estar”. Así lo dijo al regresar a Hermosillo, después de permanecer encerrado por dos años, cuatro meses y cuatro días en el penal federal número 11 de esta capital, pero ahora para presentar su libro Todos somos autodefensas (Grijalbo, 2017). Durante el acto, organizado en el auditorio de la Universidad del Valle de México (UVM), el exguardia comunitario reseñó los pasajes vividos en la temible zona delincuencial llamada “Tierra Caliente”, en Michoacán. En una hora y veinte minutos narró su estancia en el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) de Hermosillo, donde fue enclaustrado del 29 de junio de 2014 al 2 de noviembre de 2016. “Me tuvieron encerrado, incomunicado hacia el mundo”, acotó el galeno humanista. Mireles describió que siete cámaras lo vigilaban los siete días de la semana, las 24 horas del día, en la recámara, por fuera de la celda, en la puerta y hasta en el baño. “Querían saber qué 'zurraba', a la mejor por ahí salían ideas que ellos querían saber”, ironizó. El encarcelamiento de Mireles duró dos años, 11 meses y 18 días, entre Sonora y Nayarit, donde experimentó una innumerable cantidad de malos tratos y recibió el nombramiento de ser el “individuo con el más alto índice de peligrosidad de toda América”. Un título, dijo el exautodefensa, que hasta el momento desconoce qué metodología fue utilizada para considerarlo de esa manera. Relató que, mediante la prensa, se enteró que ganó ese mote por su doctorado y las maestrías que había cursado y que no había encontrado otro argumento más. “¡En la madre!, entonces necesito ser más pendejo que (Enrique) Peña Nieto para no ser criminal, porque ese baboso no sabe ni madre de nada”, expresó ante una audiencia, que sonrió por la analogía utilizada. El autor también compartió los motivos del originen de las autodefensas, luego de 12 años de opresión delincuencial vividos por los michoacanos y ante la indiferencia gubernamental. “Yo duré 12 años pidiéndole a Dios que me quitara el miedo y miren en donde estoy”, externó. Luego, prosiguió: “Le pedí 12 años que me diera tantito valor que nunca llegó, pero llegó un día el hartazgo y nos pusimos de acuerdo, decidimos cómo queríamos morir: no atados de pies y manos, no en una bolsa negra. Preferimos morir luchando”. El relato del oprobio lo llevó a fustigar al público asistente: “Ustedes hombres y mujeres honestos, respetuosos de la ley, responsables de su escuela, de su trabajo, ya llegó el momento de que decidan en qué parte del cañón de un arma quieren estar”. Luego, remachó: “Esta es la pinche justicia que tienen esos hijos de su puta madre que nos gobiernan hoy, y la gente bien tranquila en su casa viendo la pinche televisión; oían lo que pasaba en Michoacán y creían que era una nueva novela más”. Al final, José Manuel Mireles, recapacitó: “Esta no es la biografía del doctor Mireles, es la historia de un pueblo abandonado por el Estado mexicano”.

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