Moody’s rebaja calificación de bonos del NAIM y la deja a un paso del grado especulativo

lunes, 29 de octubre de 2018
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La agencia calificadora Moody’s Investors Service rebajó este lunes la calificación de los bonos del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) y la dejó a un paso del grado especulativo: de Baa1 a Baa3. “La acción de calificación de hoy resulta del anuncio de que el nuevo gobierno mexicano que asumirá el cargo el 1 de diciembre de 2018 no continuará con la construcción del Nuevo Aeropuerto”, señaló la calificadora con sede en Nueva York. “Si bien los próximos pasos que siguen a esa decisión no nos resultan claros en este momento, los riesgos de un evento de incumplimiento han aumentado. También observamos que, como resultado de esta decisión, el crecimiento anticipado de los ingresos que serviría a los bonos a través de los ingresos de la Tarifa de Uso del Aeropuerto (TUA) en los próximos cinco años se ha reducido sensiblemente”, abundó la firma. Los bonos, que se usaron como una forma para obtener financiamiento para la obra, esperan rendimientos a través del TUA, el impuesto que pagan los viajeros y que se cobra tanto del actual aeropuerto Benito Juárez como del NAIM. Moody's explicó que la colocación de la nota, en revisión para una mayor baja, se da por la incertidumbre en torno a las próximas decisiones que el gobierno entrante tomará respecto de la concesión otorgada al Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México y sus posibles implicaciones para los tenedores de bonos. “De acuerdo con las garantías otorgadas y las soluciones apropiadas, un evento de incumplimiento podría ser activado, entre otros casos, por una modificación de la concesión existente, de manera que cause un efecto adverso importante en las operaciones, negocios, condición (financiera o de otro tipo) o perspectivas”, consideró Moody’s. Además, advirtió que una mejora en la calificación en el corto plazo es poco probable. “La evidencia de apoyo del gobierno de México y la confirmación de que no ocurrirá un default como resultado de las acciones del gobierno entrante, podrían llevar a poner la calificación con perspectiva estable”, explicó. De hecho, destacó que la calificación puede bajar aún más si las acciones del gobierno son el detonante para un inminente default sin el remedio apropiado. “Nuestra evaluación de un perfil crediticio independiente más débil del bono como resultado de proyecciones de TUA significativamente más bajas y la capacidad de generación de efectivo esperada en los próximos cinco a diez años también podría llevar a una rebaja”, concluyó.

Comentarios