En precariedad extrema, migrantes centroamericanos buscan empleo en Tijuana

martes, 20 de noviembre de 2018
TIJUANA, BC (apro).- Los 2 mil 765 integrantes del llamado éxodo centroamericano que se encuentran en el albergue de esta ciudad fronteriza permanecen en situación de precariedad extrema. Y, ante la inminente llegada de aproximadamente mil 500 personas de la caravana proveniente de Mexicali, que se suma a la saturación en la Unidad Deportiva Benito Juárez, las autoridades municipales anunciaron que habilitarán un segundo albergue "en una zona donde los ciudadanos tijuanenses no se sientan afectados". En espera de que llegue su turno para ir ante las autoridades de Estados Unidos y solicitar asilo, cientos de inmigrantes acudieron a la feria del empleo en busca de una de las 7 mil vacantes en esta ciudad. "Eso va para largo aquí, no podemos pedir comida siempre, y hay que enviar dinero a la familia también, tengo un hijo de ocho años", señaló Alfredo, un hombre de 30 años, quien esperaba su turno en la fila. Desde ayer, 275 centroamericanos buscan trabajo en una carpa del Sistema Nacional del Empleo (SNE) instalada en el Refugio Salesiano, a unas cuadras del albergue. "Muchos son mecánicos, cocineros, una mujer era auxiliar contable", dijo a Apro Luis Rodolfo Enríquez Martínez, encargado del SNE en Baja California. "Mayormente se ofrecen empleos de la industria maquiladora, también del sector de la construcción, en call centers... hay varios y sí hay trabajo para todos", sostuvo. Mientras tanto, integrantes de la organización Pueblos Sin Fronteras, que acompañó al grupo desde Chiapas hasta Tijuana, llevan cada día a la garita del Chaparral una lista con los nombres de los centroamericanos que desean solicitar asilo a Estados Unidos. Bajo una pequeña carpa instalada en la explanada de la garita, migrantes voluntarios anotan de diez en diez los nombres en un libro. A cada grupo de diez se le asigna un número, que definirá la fecha de su cita para cruzar a Estados Unidos y pedir refugio, pero el trámite será tardado, dado que son más de 4 mil personas --entre ellos un millar de integrantes de la caravana-- las que esperan turno. "Número 1524, venga dentro de cuatro semanas a ver cómo está en la lista", dice la voluntaria a una familia originaria de Guatemala que acudió a la garita. Y uno más comenta a Apro que los gobiernos de Honduras, El Salvador y Nicaragua se comprometieron a enviar "consulados móviles" en el punto fronterizo. Al interior del campamento, los ánimos variaban este martes, entre la resignación y el enojo. Algunos llegaron a Tijuana hace aproximadamente una semana y se percataron que no cruzarán con facilidad hacia Estados Unidos. Todos se dieron cuenta que esta situación les llevará meses. Anoche, integrantes de Pueblos Sin Fronteras desalentaron las ganas de algunos jóvenes de llegar en bloque a la garita para conseguir una solución rápida a su situación, pues eso alentaría al gobierno de Estados Unidos a cerrar la frontera, lo que perjudicaría a los tijuanenses que trabajan del otro lado de la frontera y, de rebote, generaría rechazo hacia el éxodo completo. El gobierno federal, ausente durante todo el recorrido de la caravana --excepto a través de la presencia de agentes de la Policía Federal (PF) y del Instituto Nacional de Migración (INM)--, apareció finalmente ayer en el albergue, donde se instalaron unidades médicas móviles con personal médico de la Secretaría de Salud. Hoy llegaron comedores operados por soldados de la Secretaría de la Marina, como acordaron anoche representantes de los gobiernos federal --del entrante y del equipo de transición--, estatal y municipal, en una reunión a puerta cerrada.

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