Unos 200 integrantes del éxodo centroamericano pidieron su retorno seguro a Honduras: embajador

martes, 27 de noviembre de 2018
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Alden Rivera, embajador de Honduras en México, informó que entre ayer y hoy aproximadamente 200 integrantes del llamado éxodo centroamericano varados en Tijuana, Baja California, pidieron su retorno seguro a Honduras. De igual manera, precisó que 7 mil 121 personas decidieron regresar a su país “de manera voluntaria” desde que salieron las caravanas migrantes. Además, el gobierno del país centroamericano pidió proteger los derechos humanos de los integrantes del éxodo, luego de que hace dos días agentes estadunidenses replegaron con gases lacrimógenos y balas de goma a un grupo de hondureños que intentó cruzar la barda fronteriza. Karla Cueva, titular de la Secretaría de Derechos Humanos en el gabinete del presidente hondureño Juan Orlando Hernández, solicitó que se dé prioridad al “interés superior del niño” y al derecho internacional, para que no se violen los derechos humanos de las más de cinco mil personas que se encuentran en Tijuana, en espera de conseguir una cita con las autoridades estadunidenses para entregar su solicitud de asilo. En el último mes Orlando vituperó en numerosas ocasiones el éxodo centroamericano, y en un primer momento lo tachó de ser un movimiento político manipulado por la izquierda para afectar “la gobernabilidad, la imagen y buen nombre, la estabilidad y la paz de Honduras”. En lugar de asumir la grave crisis social y económica que afecta a su población, el mandatario de Honduras aseveró el pasado 16 de noviembre en Antigua, Guatemala, que las personas salieron de su país debido al cambio climático y a los bajos precios del café. Según Amnistía Internacional (AI), en Honduras “los niveles de inseguridad y violencia seguían siendo altos” y “la impunidad generalizada continuaba debilitando la confianza pública en las autoridades y en el sistema de justicia”. La organización recordó que, a raíz de la reelección de Orlando --a todas luces fraudulenta--, el gobierno impuso un toque de queda y envió a la policía militar a reprimir con brutalidad las manifestaciones: mataron a por lo menos 31 personas, propinaron golpizas a cientos más y llevaron a cabo detenciones arbitrarias.