Banxico recorta pronóstico de crecimiento económico para el primer año del gobierno de AMLO

miércoles, 28 de noviembre de 2018
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El Banco de México (Banxico) recortó su pronóstico de crecimiento económico para lo que resta de 2018, en un rango de entre 2% y 2.4%, desde la previsión anterior que anticipaba un Producto Interno Bruto (PIB) de 2% a 2.6%. Además, para el primer año de gobierno del presidente entrante, Andrés Manuel López Obrador, el banco central redujo su perspectiva a 1.7%-2.7%, dejando atrás el pronóstico de 1.8%-2.8%. En su Informe Trimestral de Inflación, el Banxico advirtió que la economía mexicana presenta “importantes riesgos” derivado de las decisiones del gobierno electo, a tal grado que el tipo de cambio, las tasas de interés y las primas por riesgo soberano han resultado afectadas. “Acontecimientos recientes, tales como el anuncio de la intención de cancelar el proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) y la preocupación de los mercados por las políticas de la nueva administración, incluyendo el modelo de negocios de Pemex y algunas iniciativas legislativas, condujeron a varias agencias calificadoras a cambiar las perspectivas de la deuda soberana del país de estable a negativa, a una depreciación de la cotización del peso y a aumentos en las primas por riesgo soberano y en las tasas de interés, especialmente las de mayor plazo”, destacó. Ante este contexto, advirtió, el entorno actual presenta importantes riesgos que pudieran afectar de manera estructural las condiciones macroeconómicas del país, su capacidad de crecimiento y la formación de precios en la economía. “En caso de persistir un entorno como el descrito, de tal manera que las primas de riesgo se mantengan elevadas y las expectativas de inflación de mayor plazo llegaran a verse afectadas, podrían ser necesarias mayores tasas de interés a lo largo del ciclo económico”, puntualizó. Inflación al alza Para el cierre de 2018, el Banco de México previó una inflación de 4.7%, mayor al 4.2% del último reporte. De hecho, la inflación general anual se incrementó al pasar de 4.5% en promedio a 4.9% entre el segundo y el tercer trimestre del año. Esta evolución fue producto, en parte, de la trayectoria creciente que presentó la inflación no subyacente hasta septiembre, la cual reflejó los incrementos de precios que se registraron en el rubro de energéticos, principalmente en las gasolinas y el gas LP, que a su vez reflejaron la evolución de sus referencias internacionales, y en el caso de las gasolinas una gradual disminución en los estímulos fiscales aplicables a sus cotizaciones nacionales. El banco central señaló que el pronóstico de crecimiento de la inflación, ubicado en 4.7% para este año, está sujeto a “importantes riesgos”, uno de los cuales tiene que ver con que la moneda nacional continúe viéndose presionada tanto por mayores tasas de interés externas, como por otros factores externos e internos, y que persistan presiones en los precios de los energéticos o incrementos en los productos agropecuarios. También podría presentarse un escalamiento de medidas proteccionistas y compensatorias a nivel global, o que se registre un deterioro de las finanzas públicas. También debe tomarse en cuenta que con los choques observados y los niveles que ha alcanzado la inflación, existe el riesgo de que se presenten efectos de segundo orden en la formación de precios y que las negociaciones salariales no sean congruentes con las ganancias en productividad.

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