Cuestionan en la UNAM el plan de López Obrador de construir 100 universidades

miércoles, 26 de diciembre de 2018
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Un especialista de la UNAM puso en tela de juicio el plan del actual gobierno de construir 100 universidades a lo largo y ancho del país pues, a su juicio, el verdadero desafío es incrementar la cobertura y la calidad de la enseñanza. “No se trata de llegar a más jóvenes simplemente abriendo escuelitas que difícilmente pueden ser llamadas universidades”, advirtió Alejandro Márquez Jiménez, del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación (IISUE), de acuerdo con un comunicado difundido por la Dirección General de Comunicación Social de la UNAM. https://twitter.com/SalaPrensaUNAM/status/1077914847625596928 El experto le recordó al nuevo gobierno el reto de allegarse más recursos y aplicarlos de manera eficiente a fin de cumplir con las promesas planteadas en campaña, como la de impulsar un programa de pensiones para la gente de la tercera edad o construir 100 universidades, sin que ello implique dejar de apoyar a las ya existentes, de las cuales al menos una decena ha declarado estar en crisis económica. El académico destacó la necesidad de instituciones como la UNAM, la UAM o el IPN, “que nos hacen competitivos a nivel mundial y son el parámetro a observar de toda nueva institución de educación superior”. El modelo –subrayó– está ahí y “no podemos bajar la calidad sólo por atender a sectores con los que se adquirió un compromiso”. Sobre el proyecto de crear 100 universidades, advirtió que la educación superior tiene un costo mayor a la básica o la media, en especial en áreas como ingeniería, arquitectura o medicina, por lo cual determinar los montos destinados al renglón obligaría a los involucrados a pensar qué país se desea y qué recursos humanos se requieren para alcanzar ese ideal Márquez Jiménez afirmó que si bien el acuerdo de la llamada Declaración de México es incrementar gradualmente el presupuesto a la educación, no menor a un siete u ocho por ciento del PIB, para superar el rezago, la realidad apunta a un 5.3% del PIB, una cifra que no se ha sabido elevar. “El presidente Andrés Manuel López Obrador deberá hacer cálculos precisos para determinar de dónde sacar recursos para crear su centenar de universidades sin afectar el funcionamiento y tareas de las ya existentes”, dijo. Para Márquez, destinar más recursos a la formación de profesionistas es algo fácil de defender con palabras y difícil de justificar con números, por lo apretado del presupuesto federal, que, según estimaciones de 2017, necesitó del 23.8 % del PIB para cubrir todas sus funciones, un 6.6 para deudas y otros pendientes, y 17.2 para gastos programables, entre ellos, 5.3% para educación, lo que deja sólo 11.9% a los demás rubros. El Investigador del IISUE expresó su preocupación por un incremento al presupuesto sin que se contemplen todas las variables involucradas, pues hacerlo sólo llevaría a desproteger flancos tan importantes como el de la salud. Sugirió que el nuevo sistema de universidades sea una oferta de calidad para la población; de lo contrario, se caerá en el criticable vicio de ofrecer formación de segunda o tercera para los más pobres.

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