Concamin y CCE reprueban imposición de aranceles de EU

jueves, 31 de mayo de 2018
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) alzó la voz, no sólo ante la imposición de aranceles por parte de Estados Unidos a los sectores del acero y el aluminio; además, exigió la necesidad de contar con un proyecto de desarrollo industrial. Al dar su posicionamiento respecto a la decisión del gobierno de Donald Trump, el organismo encabezado por Francisco Cervantes Díaz señaló: “Esta determinación de Estados Unidos muestra la necesidad de contar con un proyecto de desarrollo industrial que favorezca el contenido nacional y la integración productiva de cadenas de valor para no estar sujetos a cambios unilaterales que puedan suscitarse de cualquier país”. Agregó que es necesario cuidar el comercio internacional, pero también la producción en nuestro país, por su relevancia en la generación de empleos, inversiones y crecimiento económico de México. Por ello, la Concamin propuso acelerar una política industrial que fortalezca el consumo de lo hecho en México, en términos de infraestructura, manufacturas y energía, que permita salvaguardar empleos y empresas con el objetivo de elevar el contenido nacional de exportaciones e impulsar la integración productiva y competitiva hacia el interior del país. El organismo industrial dio su espaldarazo a las medidas adoptadas por el gobierno mexicano como respuesta a la decisión de Estados Unidos. Entre las represalias que tomó nuestro país frente a la Unión Americana está la imposición de medidas equivalentes a diversos productos como aceros planos (lámina caliente y fría, incluidos recubiertos y tubos diversos), lámparas, piernas y paletas de puerco, embutidos y preparaciones alimenticias, manzanas, uvas, arándanos, diversos quesos, entre otros, hasta por un monto equiparable al nivel de la afectación. “Donald Trump olvida que los desequilibrios globales de acero y aluminio no fueron causados por la economía mexicana, por el contrario, la producción y exportaciones de acero y aluminio mexicanos están en el marco de un proceso de integración económica de las cadenas globales de valor”, reprochó Cervantes Díaz. En ese sentido, precisó, ante la ausencia de una justificación económica y la falta de sensibilidad política en Estados Unidos para mantener negociaciones en un marco propositivo, es razonable que México actúe en reciprocidad imponiendo medidas similares a los productos que anunció Secretaría de Economía (SE). Para la Concamin, es falso que las exportaciones de aluminio y acero de México atenten contra la seguridad nacional de Estados Unidos, argumento utilizado para imponer aranceles a los sectores del aluminio y el acero, utilizándolos además como mecanismos de negociación.  CCE: no cambian acuerdos en TLCAN En el mismo tono, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) rechazó categóricamente las medidas proteccionistas del gobierno estadunidense ya que son violatorias de la Organización Mundial del Comercio (OMC), distorsionan el comercio internacional y restringen el libre mercado. De acuerdo con el organismo presidido por Juan Pablo Castañón, México debe ser excluido completamente de esta medida. Somos un socio comercial de Estados Unidos y del mundo; el principal comprador de aluminio y el segundo de acero de ese país. El CCE sentenció: “La posición de México se mantiene firme: no aceptaremos ninguna medida que restrinja la actividad económica y afecte a las cadenas productivas y la generación de empleos”. El organismo cúpula recordó que México cuenta con más de 12 acuerdos comerciales con 46 países. Dijo que “como lo hemos hecho hasta ahora, seguiremos diversificando nuestros mercados para proteger las inversiones y el impacto de corto plazo en los mercados. Además, dejó claro que estas circunstancias no cambian las posiciones acordadas entre el sector privado y el gobierno mexicano en el proceso de renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).