Corrupción y traiciones, la sombra de Martiní Castillo, nuevo encargado de Operación Política del PRI

lunes, 7 de mayo de 2018
CHILPANCINGO, Gro. (apro).- El recién designado subsecretario de Operación Política de la dirigencia nacional del PRI, Enrique Martiní Castillo, arrastra una serie de señalamientos de presuntos actos de corrupción a su paso por la administración pública y traiciones a su propio partido. En 2006, la dirigencia estatal del PRI inició un procedimiento de expulsión en su contra, acusado de apoyar la campaña presidencial de Andrés Manuel López Obrador, cuando abanderaba al PRD. Actualmente, mantiene una confrontación abierta con el candidato del PRI a la gubernatura de Guanajuato, Gerardo García Sánchez, a quien en abril pasado acusó de orquestar su destitución como delegado del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) en esa entidad. Martiní Castillo forma parte del grupo compacto del actual dirigente nacional del PRI, René Juárez Cisneros, y ambos han gozado de impunidad, a pesar de los constantes señalamientos de presuntos actos de corrupción. En el texto “El Pronasol, sepultado por sus vicios: derroche, corrupción, obras abandonadas, desvíos, partidismo, tráfico de influencias e impunidad”, publicado por Proceso en 1994, se documentó una serie de irregularidades en el extinto programa federal que benefició a exgobernadores y exacaldes priistas en el país. El reportaje indica que, en 1992, la dirigencia municipal del PAN en Taxco denunció públicamente que el presidente municipal en ese entonces, Martiní Castillo malversó al menos 219 mil 548 pesos del Pronasol, que debían haberse destinado a la pavimentación de calles y caminos rurales entre 1990 y 1991. Al respecto, la Contraloría Interna de la administración del extinto exgobernador José Francisco Ruiz Massieu (1987-1993) reportó 89 denuncias por desvío de fondos de los recursos del programa estelar durante el salinato Solidaridad y se dijo que habrían de realizarse auditorias antes del cambio de las presidencias municipales, pero no se volvió a hablar del asunto, indica el texto publicado hace más de dos décadas. No obstante, Martiní fue dirigente estatal del PRI y, en 2006, fue acusado de apoyar la candidatura presidencial de López Obrador. Por ello, la dirigencia estatal del PRI pidió formalmente al CEN la expulsión de varios priistas, entre ellos Jesús Ramírez Guerrero, Marcelino Miranda Añorve, Enrique Martiní Castillo, Salvio Herrera Lozano, Isaac Ocampo Fernández y Pablo Zapién Cortés, pero ya no se volvió a informar sobre este asunto. En 2016, Martiní Castillo reapareció en la función pública como delegado de la Secretaría de Gobernación (Segob) en Michoacán, durante el periodo de Miguel Ángel Osorio Chong, y cuando su mentor, René Juárez, se desempeñaba como subsecretario en la misma dependencia federal. Para este 2018 fue designado delegado del CEN del PRI en Guanajuato, de donde fue expulsado tras una confrontación directa con el actual candidato a la gubernatura, Gerardo García Sánchez. El pasado 27 de abril, la agencia Apro informó que Martiní Castillo dio a conocer su destitución como delegado de la dirigencia nacional del PRI guanajuatense en una misiva dirigida a José Ramón Martell, asesor del candidato presidencial, José Antonio Meade Kuribreña. En la misiva se dijo agraviado y acusó al candidato a gobernador de orquestar la exclusión de sus opositores y la división en el partido, además de ser “el peor de todos los aspirantes”. El ahora subsecretario de Operación Política del CEN del PRI afirmó que García Sánchez –exsenador cenecista– no ha sabido sumar y “avasalló” todas las candidaturas a presidencias municipales, diputaciones locales y federales con gente “de muy bajo perfil y sólo de su grupo”, con la displicencia del entonces dirigente nacional Enrique Ochoa Reza.

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