AMLO se presenta como un antagonista de Trump, pero 'no es prudente desafiarlo de manera directa”: New Yorker

lunes, 18 de junio de 2018
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Tras bambalinas, asesores del candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador establecieron contactos con personajes del gobierno de Donald Trump, en un “intento por establecer relaciones de trabajo” en caso de que el líder de Morena gane las elecciones del próximo 1 de julio, informó la revista New Yorker. En un reportaje publicado este lunes, el reconocido escritor y periodista John Lee Anderson destacó que el propio gobierno de Enrique Peña Nieto alimentó el sentir antiAMLO en la administración de Trump. “Funcionarios del gobierno de Peña Nieto advirtieron a sus homólogos en la Casa Blanca que el comportamiento ofensivo de Trump incrementaba la posibilidad de tener un gobierno nuevo y hostil, una amenaza a la seguridad nacional justo detrás de la frontera (…) en Estados Unidos; la advertencia funcionó”, apuntó. En un amplio retrato de López Obrador, publicado este lunes, Lee Anderson detalló los planes y opiniones del aspirante presidencial respecto de la relación que su eventual gobierno sostendrá con el presidente estadunidense, y aseveró que, si bien se presenta como un antagonista del magnate, “no es prudente desafiarlo de manera directa”. De acuerdo con el periodista, la administración de Trump está “preocupada” ante la creciente popularidad del tabasqueño, y recordó una plática que tuvo con Roberta Jacobson, exembajadora de Estados Unidos en México, según la cual funcionarios del gobierno estadunidense “decían que, si ganara, lo peor podría suceder”. La diplomática, a quien el aspirante de la coalición Juntos Haremos Historia invitó a cenar a su casa en una ocasión, señaló que éste y Trump comparten algunos aspectos –“el populismo, para empezar”–, y cuando el periodista le preguntó sobre una futura presidencia del líder de Morena, Jacobson soltó: “Honestamente, mi sentimiento más fuerte es que no sabemos a qué esperarnos”. Tras repasar los elementos clave en la vida de López Obrador –su adhesión al PRI en 1976 y su posterior militancia en el PRD, así como su gestión al frente de la Ciudad de México y sus frustradas ambiciones presidenciales precedentes– y contrastar las versiones de personajes cercanos y críticos, Lee Anderson analizó el fervor que despierta la tercera campaña del tabasqueño hacia Los Pinos. “Su estrategia de campaña parece muy simple: hacer muchas promesas y tejer alianzas donde sea necesario para ser elegido”, observó. También recordó que durante el primer debate presidencial, el candidato panista Ricardo Anaya –“un hombre chaparro, con el cabello corto y lentes sin marco, como un empresario de tecnología”– trató de poner a López Obrador a la defensiva con ataques directos, pero éste los eludió con su ya celebre: “Ricky, riquín, canallín”. Total que --según Lee Anderson-- ni Anaya, ni José Antonio Meade Kuribreña lograron su propósito, ya que “su ventaja (de López Obrador) en las encuestas sólo creció”. En el reportaje aparecen los relatos de distintas charlas entre el periodista y el candidato durante la campaña. En una ocasión, López Obrador le dijo que nunca “moderó” sus opiniones ni su discurso, pero ahora en la sociedad “existe menos miedo”, lo que se traduce en que “más gente de clase media se sumó a bordo, y no solamente los pobres, hay empresarios también”. También le comentó que contaba con el respaldo del sindicato de los maestros, aunque clarificó: “el no oficial, no el oficial corrupto”, en referencia a la rivalidad histórica que opone a la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE) y el Sindicato (SNTE). En una de las pláticas que el escritor sostuvo con el político, éste identificó dos bandos: quienes “dan más importancia a la política del momento (identidad, género, la ecología o los animales)”, y el otro campo, “que no es mayoría, pero que es más importante: la lucha por la igualdad de derechos, y ese es el bando al que yo suscribo”.

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