Tras levantar plantón en CDMX, maestros de la CNTE alistan regreso a sus entidades y concluyen paro laboral

miércoles, 20 de junio de 2018
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Contingentes de Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) dieron por terminado su paro indefinido de labores con el aviso de que regresarán a sus estados a definir una nueva ruta de acciones, que incluya una posición tras los resultados de los comicios del 1 de julio. Esta mañana, miembros del Comité Nacional de la CNTE y los secretarios generales de las secciones 18 de Michoacán, 9 de la Ciudad de México y 14 de Guerrero dieron por terminada su etapa nacional de lucha, que arrancó el 4 de junio, y con ello iniciaron el retiro de su plantón instalado en las inmediaciones de la Secretaría de Gobernación. Según manifestaron, será hasta el 6 de julio, una vez que se conozca el resultado de las elecciones, cuando la Asamblea Nacional Representativa del movimiento se reunirá y decidirá una nueva agenda. “La Coordinadora va a insistir, se va a seguir manifestando antes, durante y después del proceso electoral. Después de las elecciones vamos a tener un balance y vamos tener la vigencia de las acciones”, señaló el secretario general en Michoacán, Víctor Zavala. Instalados detrás de la valla metálica de seguridad que por más de dos semanas aisló a los docentes del Palacio de Cobián, en donde pedían diálogo, los secretarios generales del magisterio disidente manifestaron que, a pesar de no haber obtenido respuesta del presidente Enrique Peña Nieto; el secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete Prida, y de Educación Pública, Otto Granados Roldán, regresan a sus entidades “con la cabeza bien puesta”. En un balance de logros tras los 17 días de plantón, Zavala ensalzó que en las últimas dos semanas la CNTE logró posicionarse en el escenario nacional, e incluso ocupar el espacio político más importante, el Zócalo capitalino, tras cuatro años de que fueran desalojados de ese espacio. El secretario general de la sección 9, Enrique Enríquez, aseguró que con este último movimiento nacional concluyó una “exitosa e histórica” lucha magisterial que el gobierno de Peña Nieto “no pudo parar”. “Hoy cerramos una etapa, esta última de este sexenio, pero no queremos decir que ya nos vamos. Vamos a trabajar en nuestras instancias para preparar la batalla para el siguiente sexenio, va a ser una visión que abarque, ahora sí con el que llegue, la exigencia de la reforma educativa y todo lo que comprende el proceso educativo sea escuchado”, aseguró Enríquez. Lucha estatal Entrevistados por separado, los secretarios generales de Michoacán, Guerrero y Oaxaca coincidieron en que, a nivel estatal, el paro de 17 días “apretó las tuercas” en los estados logrando que se intensificara el interés de los gobiernos locales por llegar a acuerdos con los maestros. En Oaxaca, el secretario general de esa sección, Eloy López Hernández, explicó a Apro que, pese a la instalación de tres mesas de diálogo con el gobernador priista Alejandro Murat, a la fecha no ha habido acuerdos. “La Asamblea Estatal determinó como mínimas e insuficientes las propuestas (de las autoridades locales), pero vamos a seguir dando continuidad a la lucha”. El líder magisterial en Michoacán, Víctor Zavala, advirtió que desde la primera semana de la movilización se mantuvo interlocución con el gobernador Silvano Aureoles para buscar una negociación, sin embargo, detalló que el movimiento estatal determinó no pactar ningún encuentro hasta que se solucionaran las peticiones federales. En la entidad, los reclamos de la Coordinadora son falta de pagos a profesores, descuentos, ausencia de pago de bonos y prestaciones, mismos que se retomarán una vez estén instalados en Michoacán, según refirió Zavala. En Guerrero también hubo acercamiento del gobernador Héctor Astudillo, según confirmó el secretario local de la CNTE, Arcángel Ramírez Perulero. Se espera que al regreso de los profesores inicien las negociaciones en torno al aumento salarial de docentes de educación indígena, la incorporación de profesores al Fondo para el Pago Educativo (Fone), así como la contratación de suficientes maestros, pues a la fecha, dijo, faltan mentores al frente de las aulas.