Unión Europea reclama expulsión de diplomáticos españoles y Bolivia responde que quiere 'superar este impasse”

martes, 31 de diciembre de 2019
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Tras un regaño de la Unión Europea por declarar “persona no grata” a dos diplomáticos españoles, el gobierno de facto de Bolivia expresó su deseo de “superar este impasse a la brevedad” y “mantener estrechas relaciones con el Reino de España”. Ayer, la presidenta autoproclamada Jeanine Áñez decretó personas no gratas a la embajadora mexicana María Teresa Mercado, así como a Cristina Borreguero y Álvaro Fernández, respectivos encargada de negocio y cónsul de España en Bolivia; les dio 72 horas para abandonar el país. Áñez tomó esta decisión tres días después del incidente rocambolesco que ocurrió el pasado 27 de diciembre, en el que diplomáticos españoles realizaron una “visita de cortesía” a la Residencia de México –que estaba bajo asedio policiaco y militar-- y sus vehículos fueron impedidos para regresar al recinto diplomático. El gobierno de facto de Bolivia acusó “la actitud de intromisión en los asuntos internos de Bolivia por parte del Gobierno de México y su Embajada acreditada en La Paz, cuyos comportamientos están tensionando las relaciones entre ambos países”, y a los gobiernos de México y España por lesionar “gravemente” la soberanía de Bolivia. El gobierno español reviró de inmediato con un boletín, en el que rechazó “tajantemente” las acusaciones de injerencia, y exigió a La Paz que “reconduzca y desescale los contenidos de sus afirmaciones y se recupere cuanto antes el buen sentido de confianza y cooperación entre nuestros dos países”. https://www.proceso.com.mx/612543/ahora-espana-responde-al-gesto-hostil-de-bolivia-y-expulsa-a-diplomaticos En la mañana, la delegación de la Unión Europea en Bolivia expresó su “profunda preocupación” ante la escalada de la tensión diplomática, y pidió a La Paz “a la mayor brevedad una explicación” sobre lo ocurrido el pasado 27 de diciembre. Y asestó: “La expulsión de funcionarios diplomáticos es una medida extrema e inamistosa que debe reservarse a situaciones de gravedad. El pleno respeto a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas y el diálogo son fundamentales para reducir la tensión”.