Esclarecer casos de desaparecidos en "guerra sucia", insta Rosario Ibarra al recibir Medalla al Mérito Cívico

martes, 12 de febrero de 2019
MONTERREY, N.L. (apro).- En sesión solemne, este martes, la Cámara de Diputados otorgó a la activista Rosario Ibarra de Piedra la Medalla al Mérito Cívico “Eduardo Neri, Legisladores de 1913”. Debido a problemas de salud, la excandidata presidencial no pudo acudir a la ceremonia, por lo que el presidente de la Mesa Directiva, Porfirio Muñoz Ledo, hizo entrega de la medalla y un pergamino a María del Rosario Piedra Ibarra, hija de la galardonada. Muñoz Ledo se manifestó conmovido porque todos los partidos políticos, algunos con gran energía y determinación, invocan la lucha de Rosario Ibarra de Piedra, y recordó que esta lucha fue común de los partidos desde 1988, que llegaron a reclamar el fraude electoral, con Cuauhtémoc Cárdenas, Manuel Clouthier y la misma Ibarra de Piedra. Esta unanimidad en cuestiones fundamentales, abundó, es una herencia de la pluralidad política. “Aquí podemos tener muchas discusiones, enfrentamientos incluso ideológicos, parlamentarios y hasta personales, pero la historia nacional se está construyendo entre todos”. Abundó: "Rosario Ibarra es una mujer de inmensa entereza, pocos personajes en la vida de México han mostrado tal perseverancia y constancia como ella lo ha hecho", y propuso que "al rendir este homenaje, reconozcamos nuestro pasado reciente, por medio tal vez de otra comisión de la verdad, como la que se ha creado para el tema de Ayotzinapa”. En su oportunidad, María del Rosario leyó un texto enviado por su madre, donde pide al gobierno de México crear una comisión de la verdad para esclarecer todos los casos de personas desaparecidas durante la “guerra sucia”, y no olvidar a las víctimas de la persecución oficial del Estado Mexicano, entre ellos su hijo Jesús, desaparecido en esta ciudad en 1974. “Ya hemos planteado al nuevo gobierno la creación de una comisión de la verdad para todos los casos documentados y denunciados por ¡Eureka! No sólo para saber qué pasó y que quede para la memoria y la historia, o para hacer memoriales en los centros de tortura y de detención clandestina como se ha estado planteando por ahí”, puntualizó. En voz de su hija, la exdiputada y exsenadora también pidió que sean preservados los lugares donde se supone fueron cometidos hechos delictivos, incluido el Campo Militar 1. “Estos lugares primero que nada deberán considerarse como escenas de actos criminales y ser investigados con el fin de encontrar pistas acerca de los desaparecidos. No, nosotros no buscamos muertos, nuestra presunción siempre ha sido por su vida. Por eso nuestra consigna ¡Vivos los llevaron! ¡Vivos los queremos!”. En el mensaje que hizo llegar a los diputados, Ibarra de Piedra, quien el próximo domingo 24 cumplirá 92 años, se excusó por no acudir a la ceremonia debido a “enfermedades que atormentan a mi envejecido cuerpo”. Dijo que recibía el galardón a nombre de compañeros y compañeras del Comité Eureka, del que es fundadora, y que lo aceptaba porque ha cumplido “con mi oficio de ser madre”. La activista, quien radica en esta ciudad, retirada de actividades públicas por recomendación médica, recordó que desde hace 43 años busca a su hijo Jesús por el “camino sinuoso, oscuro y terrible de la desaparición forzada”. Jesús, detalló, fue detenido y --según se enteró-- “conducido a la principal cárcel clandestina de México llamada Campo Militar 1”. “Desde entonces, prácticamente cualquier lugar se convirtió en tribuna para llamar a la sociedad a luchar por la vida y libertad de hijos y familiares, y denunciar el delito de desaparición forzada como crimen perpetrado por el gobierno de México”, leyó María del Rosario. Añadió: “En esta ocasión no voy a hacer una excepción porque todavía tengo mucho que decir, y a través de estas líneas hablaré como siempre lo he hecho: claro y directo. Aquí, enfrente de los responsables de hacer, cambiar y derogar las leyes y que hoy me honran por una lucha sostenida por tantos años y que no ha sido solo mía, la hemos llevado juntas todas las familias de desaparecidos del Comité ¡Eureka!”. La luchadora social nacida en Saltillo, Coahuila, afirmó que, aunque ya no se vuelva a cometer una desaparición más, no se puede decir que el delito ya no existe, hasta que no sea encontrado el último de los que han sido víctimas. Finalmente, pidió que fueran leídos los nombres de las personas que estuvieron con ella en el Comité Eureka y que ya no se encuentran: Jesús Piedra Rosales, Margil Yáñez, Rosa Muñoz, Alicia Salas de Ramos, Alicia Vargas, Matilde González y Delia Duarte. Guillermina Moreno, Laura Saldívar, Melina Nájera, Lucina Henestrosa, Ruth Martín, Concepción Corral, Angelina, Martha de los Ríos, Chuyita Caldera, José Barrón, María Pérez, señora Mayoral, Elena Valenzuela, Faustino Campos, Margarita Cabañas y señora Sayeg. En entrevista posterior a la ceremonia, la hija de Rosario Ibarra de Piedra explicó que su madre, si bien se abstiene de aparecer en público por múltiples dolencias que la aquejan, sigue impulsando la creación de una comisión de la verdad en este nuevo gobierno, para que sean localizadas alrededor de 500 personas que tienen inscritas en los registros de ¡Eureka! Los datos recabados por el Comité hacen referencia a desaparecidos en las décadas de los 60, 70, 80 y hasta los 90, y precisa que el responsable, el Estado Mexicano, se ha ocupado de confundir a la población al difundir la versión de que los perpetradores del delito son grupos criminales. “Pedimos una comisión específica para desaparecidos de ¡Eureka! por la guerra sucia, que son muy diferentes a las que se dan ahorita, que son desapariciones forzadas también, como lo hemos dicho, pero en aquel momento se tenía muy visualizado quiénes ejercían esta violencia, como lo sigue siendo el Estado Mexicano”, destacó la hija de la defensora de derechos humanos. “En aquel momento a todo mundo le quedaba esto evidente. Pero ahora han querido confundir a la gente con que no es el Estado, que son grupos delincuenciales, pero no, es el Estado, porque así se define. Cuando un Estado permite que actúen estos grupos así, es porque tiene el apoyo, pero es específicamente para los que buscamos nosotros”, remarcó. De igual manera, pidió que se abran los archivos, pero no sólo del Centro de Información y Seguridad Nacional (Cisen), sino de otras dependencias como el Ejército, la Marina y la Procuraduría General de la República (PGR), y que sean preservados los lugares que fueron cárceles, aun en sitios donde se planea hacer memoriales y que deberían de ser resguardados como escenarios de hechos delictivos, donde pueden ser encontrados aún indicios que fortalezcan las investigaciones. Según Rosario Piedra Ibarra, su madre “ya no puede viajar, es la gran limitante que tiene y algunas restricciones médicas. No le conviene emocionarse, que le aumente la presión. Ya es fatigoso para ella”. La medalla Eduardo Neri es entregada por la Cámara de Diputados a los ciudadanos cuyos actos cívicos o políticos se distingan por servir a la sociedad y a la humanidad.

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