Académicos de la UNAM patentan proteínas contra bacteria de alta mortalidad

martes, 28 de mayo de 2019
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Expertos de la Universidad Nacional Autónoma de México desarrollaron  y lograron patentar proteínas para frenar el crecimiento de la bacteria patógena Listeria monocytogenes causante de listeriosis, una enfermedad que afecta a grupos de alto riesgo como mujeres embarazadas, recién nacidos, adultos mayores o personas inmunocomprometidas. Maricarmen Quirasco Baruch, académica de la Facultad de Química (FQ) y principal impulsora del proyecto explicó que estas bacterias pueden estar presentes en áreas donde se procesan alimentos y transmitirse a los humanos a través de productos lácteos, pescados, embutidos y vegetales contaminados. La universitaria resaltó que la listeriosis alcanza hasta un 30% en la tasa de mortalidad, un índice alto en comparación con otros padecimientos transmitidos por alimentos (ETA) y en 2010 esta enfermedad fue la tercera causa de muerte relacionada con ETA en Estados Unidos, con mil 662 casos y 266 muertes. En México, indicó, aún no se cuenta con estadísticas epidemiológicas precisas para evaluar su impacto, pero las normas alimentarias establecen que la bacteria debe estar ausente, debido a la gravedad de la infección. La investigadora detalló que las proteínas desarrolladas podrán ser utilizadas para elaborar agentes de limpieza auxiliares en la industria de alimentos, comedores industriales y espacios donde se realiza la ordeña para preparar productos lácteos. Estas proteínas de bajo peso molecular, es decir, indicó, los péptidos obtenidos a partir de ingeniería genética, fueron registrados con la patente “Bacteriocinas recombinantes con acción antilisterial” ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI). Con esta investigación Quirasco Baruch y sus alumnos del posgrado de Ciencias Bioquímicas obtuvieron el segundo lugar del Programa para el Fomento al Patentamiento y la Innovación (PROFOPI 2019), organizado por la Coordinación de Innovación y Desarrollo, cuyas investigaciones son evaluadas por especialistas externos a la UNAM que consideran parámetros de factibilidad técnica, atracción para el mercado, prospección de negocios e impacto social. “Lo que buscamos proteger con la patente son secuencias de ADN que no se habían reportado ni estudiado con anterioridad. Las clonamos y expresamos en Escherichia coli con la producción de péptidos capaces de matar a la bacteria Listeria monocytogenes”, explicó la investigadora de la Facultad de Química. La académica del Departamento de Alimentos y Biotecnología de la FQ señaló que los péptidos también podrían utilizarse en la elaboración de aerosoles, líquidos o incluso en auxiliares de limpieza como toallas húmedas para limpiar las tetillas de las ubres de las vacas, previo a la ordeña, ejemplificó. Además, aseguró, “se pueden hacer películas de recubrimiento para carne u otros productos que incluyan las bacteriocinas. En un futuro se podrían incluir en la formulación de alimentos como un aditivo, aunque para esto son necesarias pruebas de inocuidad y verificar que no sean tóxicas para los humanos.” ADN del queso Cotija Quirasco Baruch aseveró que la patente reúne los resultados de varias tesis de alumnos de posgrado de la UNAM, la primera de ellas perteneciente a Alejandra Escobar Zepeda, quien realizó el análisis metagenómico del queso Cotija y estudió las secuencias de ADN de este producto fermentado, trabajo por el que en 2016 el Premio Nacional en Ciencia de Alimentos. Posteriormente, señaló, Alfredo Esquivel López y Eduardo Serrano Maldonado, estudiantes de posgrado, tomaron las secuencias resultantes de ADN para hacer construcciones genéticas y modificaron Escherichia coli para producir las proteínas recombinantes. Como parte de su tesis de maestría, abundó, Alfredo Esquivel, produjo experimentalmente los péptidos y comprobó que tenían actividad contra Listeria monocytogenes. Al respecto, la investigadora de la FQ manifestó que ni ella ni sus alumnos, quienes son también autores de la patente, pensaron proteger los resultados de sus investigaciones, sino que “se dio conforme nos dimos cuenta que estábamos ante algo nuevo; ahora pensamos que se podrían patentar otros aspectos de los análisis bioinformáticos y metagenómicos que tenemos y que queremos seguir haciendo con otros productos”. En este sentido, invitó a tomar el registro de esta patente como un ejemplo de que en diversas áreas del quehacer científico de la UNAM se realizan investigaciones relevantes, innovadoras y de interés industrial. “Convoco a los colegas a sumarse a esta aventura. Muchas veces nos quedamos en la publicación de un artículo, en graduar a un alumno y no nos damos cuenta que puede escalarse a una protección intelectual. Además, están las diferentes áreas de la Universidad que brindan facilidades para patentar. Nosotros esperamos que alguien se interese en nuestra idea y redunde en beneficio de la Facultad, la Universidad y la sociedad”, finalizó.

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