Senadores afines a Batres piden poner sobre la mesa destitución de Monreal

jueves, 29 de agosto de 2019
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- En vísperas de reunirse con el presidente Andrés Manuel López Obrador, hoy por la tarde, se recrudeció el conflicto en el grupo parlamentario de Morena en el Senado con una carta firmada por legisladores afines a Martí Batres que plantean, en los hechos, la destitución de Ricardo Monreal como coordinador. La carta que comenzó a circular ayer entre los 59 senadores de Morena, que hasta esta mañana estaba firmada por 15 de ellos y de la que Apro tiene copia, insiste en las “trampas” que hubo en la elección para definir si Batres podía reelegirse como presidente de la Mesa Directiva del Senado y que, contra la convocatoria, incluyó a las senadoras del Partido Encuentro Social (PES). Fue en este contexto que López Obrador advirtió que, si Morena se echa a perder, él renunciará a su militancia, que mantiene “inactiva” desde que fue designado presidente electo. “Ignorar nuestras propias reglas no debe generar un precedente ni minimizarse, mucho menos cuando el origen de nuestro movimiento es el de la lucha contra las trampas electorales y los métodos antidemocráticos”, subraya la carta. Y acusa directamente a Monreal:
“Se utilizó la fuerza institucional desde los órganos directivos del Grupo Parlamentario para incidir en los resultados; negarlo sería engañarnos y conceder un permiso de cinco años para usar el poder con fines personales o de grupo”.
Por ello, en la carta de los senadores afines a Batres se plantea debatir varios temas en el grupo parlamentario, como la propia destitución de Monreal, quien el mismo lunes aseguró que el cargo estaba a disposición de sus compañeros.
“Afirmar que las responsabilidades que tenemos son inamovibles y eternas sería autoengaño, pues como el mismo coordinador lo expresó el lunes pasado, su propio espacio está a disposición del Grupo Parlamentario”, enfatizan en la carta.
Y es que la favorecida por Monreal fue la senadora tabasqueña Mónica Fernández Balboa, con el argumento de que debía impulsarse la equidad de género en el Senado y por eso se sumaron los cuatro votos de las senadoras del PES.
“Sin generar mayor polémica, fallaríamos a la verdad si negamos que hubo una evidente transgresión a la convocatoria, pues era clara al señalar quiénes podíamos participar en dicho proceso interno (senadores de Morena). Lo anterior no significa de ninguna manera que desconocemos la valía y el compromiso de nuestras compañeras del PES”.
Al respecto, la carta señala: “La lucha por la paridad y el empoderamiento de las mujeres no debe ser coyuntural ni limitada; aún hay mucho por democratizar en ese sentido en el Senado de la República y en nuestro Grupo Parlamentario”. Añade: “Más allá de los resultados y las personas, sobre la votación de la Mesa Directiva, se infieren dos puntos de encuentro, lo cual significa una ruptura de equilibrios que habíamos logrado generar durante nuestro primer año de funciones”. Ante este panorama, la carta de los senadores afines a Batres, aún presidente del Senado, propone que en la reunión plenaria del grupo se discutan ampliamente, en “un diálogo abierto y franco”, varios temas, incluida la remoción de Monreal y el manejo de los recursos.
“Dada la falta de espacios para discutir sobre las dinámicas internas, la transparencia en las decisiones y los recursos, así como por la evidente necesidad de fortalecer mecanismos, estrategias y reglas al interior, solicitamos que dentro de la Plenaria se destine un espacio con el tiempo suficiente, para definir criterios sobre lo antes mencionado y entablar un diálogo abierto y franco”.
La carta inicia recordando que, en tiempos de transformación, las definiciones son antes, durante y después del momento cumbre. Hace tiempo decidimos que queríamos acompañar y formar parte de un proyecto político distinto al que ha lastimado al pueblo de México, donde los principios, la ética, la congruencia y el bienestar común fuesen el motor de nuestros actos.
“Lo ocurrido el lunes 19 de agosto -las reacciones propias, las extrañas y la de nuestro Presidente-, deberían motivar reflexiones profundas al interior del Grupo Parlamentario, sobre todo porque nuestro actuar debe seguir a la altura del momento histórico y de la expectativa ciudadana”.
Y enfatiza:
 “La unidad que se necesita no debe darse en torno a personas o liderazgos, por más legítimos que sean, debe ser al rededor del Proyecto Nacional, de nuestros principios e ideales más nobles y, fundamentalmente, cerrando filas con el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador”.
 

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