Presentan la nueva edición de 'Ayotzinapa: La Travesía de las Tortugas” en el Centro Prodh

martes, 24 de septiembre de 2019
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- A cinco años de la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Isidro Burgos, el libro “Ayotzinapa: La Travesía de las Tortugas” ofrece una nueva lectura de hechos atroces ocurridos en Iguala, Guerrero, pero manteniendo la misma exigencia por la verdad y la justicia, coincidieron los presentadores del texto reeditado por Ediciones Proceso. La nueva edición de “Ayotzinapa: La Travesía de las Tortugas”, escrito por 43 jóvenes periodistas, fue presentado este martes en el Centro de Derechos Humanos Agustín Pro Juárez (Centro Prodh), mismo escenario donde se expuso en 2015. Con la remembranza de cómo jóvenes periodistas, autores del libro, se acercaron a familiares de las víctimas del ataque criminal que culminó con la desaparición de los estudiantes, la muerte de tres normalistas y dos heridos de gravedad, Cristina Bautista, madre de Benjamín Asencio, y Leonel Gutiérrez, hermano de Aldo Gutiérrez, quien se mantiene en estado vegetativo tras el ataque artero, admitieron lo difícil que significa llegar a un lustro sin verdad y sin respuesta. Bautista reconoció que para los padres y madres de los jóvenes desaparecidos resultó doloroso que, en los primeros momentos de la tragedia, jóvenes periodistas se acercaran a ellos para escudriñar en las vidas de sus hijos, en momentos en que “los padres y madres estábamos destrozados”. Tras reconocer que la cercanía de un aniversario más de la desaparición es difícil, Cristina Bautista admitió que ver el trabajo de los 43 periodistas plasmado en “Ayotzinapa: La Travesía de las Tortugas”, a los padres y madres les da fuerza para “no rendirse, para seguir exigiendo la presentación con vida de nuestros hijos y que sepan las historias de cada uno de ellos”. Leonel Gutiérrez reconoció la labor periodística y, en el caso particular de su hermano de Aldo, dijo, es posible conocer su historia, la de “un joven que quería sobresalir, a eso iban los estudiantes a la normal de Ayotzinapa, pero desaparecieron a los 43, y a mi hermano lo hieren, y un futuro por delante no podrá ser, porque está atado a una cama en estado vegetativo”. En su participación, tres autoras del grupo de 43 periodistas que participaron en “Ayotzinapa: La Travesía de las Tortugas”, Mónica Ocampo, Melissa del Pozo y Nadia Sanders, narraron cómo fue materializándose el proyecto impulsado por Marchando con Letras. En ese sentido, resaltaron los acercamientos con las familias, las medidas de autoprotección al trasladarse a un estado tan peligroso como Guerrero, la colaboración de los periodistas locales y la precariedad para financiar la movilización a las comunidades, entre otras experiencias. Para el periodista Ricardo Raphael, la reedición de las historias de los 43 normalistas le permitió dar una nueva mirada a los acontecimientos y reflexionar sobre el papel de los medios de comunicación y de periodistas en los acontecimientos, en momentos “un papel que me avergüenza profundamente” y en otros momentos admiración, subrayó. El analista de Proceso,  mencionó que la desaparición de los jóvenes exhibió al “viejo periodismo que no se quiere ir y que, creo, hizo mucho dinero con el caso Ayotzinapa. No me consta, pero es tanta la alevosía (con que se defendió la versión histórica), no me puedo suponer que solamente surgieron de la convicción de elementos que no tenían fundamento”. El caso, apuntó, también sacó a la luz “una nueva generación con mayor nobleza”, como resultan los jóvenes que dieron a conocer las 43 historias de los estudiantes desaparecidos. Santiago Aguirre, director del Centro Prodh, reconoció que la reedición “Ayotzinapa: La Travesía de las Tortugas” dio luz sobre lo que no hicieron instituciones como la entonces Procuraduría General de la República (PGR) y la propia Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), y aplaudió el trabajo de un “grupo de periodistas visionarios de ir a las casas de los normalistas para contar sus historias”. El trabajo de los reporteros permite borrar el estigma que se le impuso a Bernardo Flores Alcaraz, apodado ‘Cochiloco’, a quien las autoridades han señalado como “el propiciador del destino de sus compañeros”, y en la historia de Cutberto Ortiz Ramos advierte la persistencia de generaciones de desaparecidos en Guerrero, pues en su historia familiar también hay otra víctima. Moderador de la presentación, el director de Proceso, Rafael Rodríguez Castañeda, advirtió que, a cinco años de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, con un nuevo gobierno lo que prevalece es la misma interrogante: “¿Conoceremos la verdadera noche de Iguala?”. Y consideró pertinente reflexionar si el nuevo gobierno “cargará con la misma losa de complicidades e impunidad”, y si se tiene la capacidad “para cerrar esas heridas”. Rodríguez Castañeda continuó con las interrogantes, que surgen en vísperas del primer lustro de la desaparición de los normalistas: “¿Es posible que el nuevo gobierno plasme en realidad sus buenas intenciones? ¿Es factible que en realidad haya una investigación que parta de cero? ¿Veremos enjuiciados a los mandos de la policías estatal y federal y a los del ejército que, de alguna manera por acción u omisión, participaron en los hechos sangrientos que desembocaron finalmente en la muerte y desaparición de los jóvenes?”. Mientras se da respuesta a las interrogantes, el director de Proceso invitó a los responsables de esclarecer el caso --“funcionarios públicos, el fiscal general de la República, la Secretaría de Gobernación, el subsecretario de Gobernación”– a tener en sus respectivos escritorios “Ayotzinapa: La Travesía de las Tortugas”, como el libro de cabecera en el cual abrevar cotidianamente.

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