La sensación del 'miembro fantasma”, todo un desafío en el IMSS

miércoles, 4 de septiembre de 2019
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- “Para superar el dolor de haber perdido mi pierna, le di las gracias por haberme acompañado 72 años de mi vida”, expresó Alejandro Mondragón, un paciente atendido por la sensación del “miembro fantasma”, padecida por personas a quienes se les amputó una parte de su cuerpo. Dicha sensación es atendida por especialistas de la Unidad de Medicina Física y Rehabilitación Siglo XXI, del IMSS (UMFR). La finalidad: lograr la aceptación y concientización de los derechohabientes sobre la ausencia de algún miembro, mediante terapia física y ocupacional. El señor Alejandro es uno de los casos con éxito de este centro de rehabilitación. Es médico psiquiatra y perdió una pierna a causa de un tumor detectado y atendido en el Hospital de Oncología del Centro Médico Nacional (CMN) Siglo XXI. “La doctora que me operó trató de evitar la amputación, pero el tumor ya había invadido el hueso y no hubo nada más que hacer”, platicó Alejandro. Contó que, al despertar, lo primero que hizo fue ver si conservaba su pierna, pero no fue así. “Se siente algo horrible, una sensación de tristeza muy fuerte, llanto incontrolable. Poco a poco me fui calmando y me resigné”, indicó. Para aceptar la pérdida de su pierna, Alejandro utilizó técnicas de auto hipnosis y programación neurolingüística. “Lo principal es recordar y agradecer, darle las gracias a mi pierna por haberme hecho tan feliz, con este ejercicio fui fortaleciendo mi resignación y así ya puedo pensar en la rehabilitación y soñar con lograr la prótesis para hacer una vida prácticamente normal”, expresó. “En esta unidad de rehabilitación estamos comprometidos con los pacientes con discapacidad temporal o permanente y el equipo interdisciplinario que lo conforma está obligado a realizar la misión que tiene la institución, que es de reincorporar lo antes posible a los derechohabientes del Instituto a su vida diaria”, subrayó el director del UMFR Siglo XXI, Alfredo Castellanos Romero. La sensación del “miembro fantasma” se refiere a cuando los pacientes no visualizan, de manera inmediata, la falta de alguna extremidad, pues no tienen plena conciencia y aceptación de la pérdida, por lo que pueden experimentar comezón, dolor o incluso intentar moverse como si aún tuvieran la extremidad amputada, explicó el especialista. Esta situación produce un sin número de accidentes en los pacientes con esa discapacidad, dijo Castellanos Romero. Explicó que el inconsciente registra la imagen corporal de nosotros mismos, por lo cual es muy difícil que, una vez que hay un miembro amputado, esa imagen cambie de inmediato. Detalló que, mediante técnicas de terapia ocupacional, como realizar masajes y vendar el muñón frente a un espejo, se concientiza al paciente para que se visualice sin esa parte faltante del cuerpo. Usando guantes de diferentes texturas, el equipo interdisciplinario de la UMFR Siglo XXI realiza masajes en el muñón de los amputados para darle una forma adecuada y ponerlo en condiciones idóneas, indicó. Con esto, añadió, se disminuye la sensibilidad de la cicatriz quirúrgica y la sensación de miembro fantasma. Aproximadamente en ocho semanas, el paciente está listo para recibir y usar la prótesis; se le entrena para ponérsela, quitársela y cuidar el muñón, detalló.

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