Beatriz Gutiérrez Müller sigue la tradición de las primeras damas al reunirse con el Papa

sábado, 10 de octubre de 2020 · 21:47
CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).– Al igual que otras primeras damas de México, que para empoderarse siempre procuran tener encuentros con los pontífices, ahora fue la esposa del presidente Andrés Manuel López Obrador, Beatriz Gutiérrez Müller, quien sostuvo una entrevista con el Papa Francisco, solo que lo hizo en calidad de “embajadora cultural”. Roberto Velázquez Nieto, especialista en las relaciones entre México y la Santa Sede, señala: “Gutiérrez Müller está siguiendo la tradición de las llamadas primeras damas, quienes siempre ambicionan tener encuentros con los Papas, porque así le dan realce a su matrimonio y mayor legitimidad a la figura presidencial, sobre todo ante los votantes católicos”. Recuerda, por ejemplo, los polémicos afanes de Marta Sahagún, la esposa del presidente Vicente Fox, por tener un encuentro con el Papa Juan Pablo II para darle legitimidad a su matrimonio y a la presidencia de su marido, al grado de que puso a circular profusamente unas fotos que se tomó con Fox, besándose en la Plaza de San Pedro. También recuerda la ocasión en que Enrique Peña Nieto –entonces todavía presidenciable– llevó a su novia Angélica Rivera, La Gaviota, a presentarla personalmente con el Papa Benedicto XVI, acompañado por monseñor Carlos Aguiar Retes, actual arzobispo primado de México y que entonces fungió como su chaperón. “Por obra y gracia de Aguiar Retes, Peña Nieto le presentó su novia al Papa, y ahí mismo anunció que se casaría con ella. Fue parte de la telenovela rosa que le dio mucho impulso a la carrera presidencial del priista. Sí, los encuentros con los pontífices son muy redituables políticamente para las parejas presidenciales”. Investigador del Archivo Apostólico y autor de la investigación Los caminos de la justicia en los documentos de Ezequiel Montes Ledesma –que aborda las convulsas relaciones de México con el Vaticano durante la época juarista–, Velázquez señala: “Ahora Gutiérrez Müller está siguiendo los mismos pasos que sus antecesoras, solo que muy a su manera”. –¿Qué características tuvo esta visita de Gutiérrez Müller? –En primer lugar, ella no viajó acompañada por su esposo, como suele ocurrir. Viajó sola, y además encabezando una comitiva, en calidad de embajadora cultural de México, y con un objetivo concreto: pedirle prestados a Bergoglio objetos y documentos relativos a la historia de México, que están en el Vaticano, para traerlos a México el próximo año, para los festejos del bicentenario de nuestra Independencia. –¿Nunca antes una primera dama se ha reunido ella sola con un pontífice? –Que yo recuerde, solamente la esposa del presidente Miguel de la Madrid, doña Paloma Cordero, le hizo una visita privada a Juan Pablo II. Pero lo hizo como esposa de un presidente y mujer devota. –¿Y qué posibilidades hay de que la esposa de López Obrador consiga en préstamo esos documentos que le pidió al Papa? –Veo muy probable que le hagan ese préstamo. La Santa Sede tiene muchos documentos sobre nuestra historia en el Archivo Apostólico, en la Biblioteca Apostólica y en el Archivo Propaganda Fide. Y digamos que la de Gutiérrez Müller fue una misión diplomática de carácter cultural y de alto nivel. “Tuvo además que ajustarse al estricto protocolo vaticano: Beatriz llegó vestida completamente de negro y con un velo cubriéndole la cabeza”.