Señalamientos de AMLO a opositores alimenta la polarización en redes: Signa Lab

jueves, 15 de octubre de 2020
CIUDAD DE MÉXICO (apro). - En su más reciente estudio “Los límites de la democracia: la 4T y la construcción del enemigo”, Signa Lab, del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), identifica una práctica cada vez más frecuente en la que el Ejecutivo federal usa la tribuna de la conferencia matutina para exhibir a actores e instituciones, lo que, subraya, alimenta “la polarización imperante en la conversación sociodigital”. En su informe publicado este jueves, el laboratorio analiza el discurso institucional y las reacciones que genera en Twitter, y concluye que “la estigmatización, descalificación y escarnio” al que se somete constantemente el presidente Andrés Manuel López Obrador a aquellos a los que se considera ‘adversarios’ de su proyecto está alcanzando “niveles preocupantes por hacer referencia a discursos de odio que aumentan la tensión ya imperante en las relaciones entre gobierno y críticos”. Para ejemplificar esto, Signa Lab toma tres casos recientes: primero, la respuesta a la aparición del desplegado titulado “En defensa de la libertad de expresión”, firmado por 650 personajes públicos que se viralizó en redes sociales como #AbajoFirmantes, seguido de una serie de calificativos como “corruptos”, “hipócritas”, “fichitas”, “lacayos” o el hashtag #PrensaProstituida. https://twitter.com/Signa_Lab/status/1316725883277905927?s=20 En este análisis se observa que los ataques se centraron en dos personajes: Héctor Aguilar Camín y Enrique Krauze, a partir de los cuales se generalizó al resto de la lista de firmantes, “sin abordar el mensaje, sin construir otra discusión que no sea descalificar a quien realiza la crítica”. “Estos procesos de construcción simbólica de una oposición, así sea intelectual o académica, en tanto que ‘enemigo’ reducen el espacio para el intercambio de ideas. La estrategia discursiva termina hablando del otro, pero no con el otro, limitando así la posibilidad de diálogo democrático. El mensaje implícito parece ser: Más allá de la frontera 'del nosotros' y nuestras ideas, no hay interlocutores legítimos”, afirma el estudio. En segundo lugar, el “análisis” de las columnas de opinión de medios impresos presentado por López Obrador en la mañanera, como el de este jueves, en el que identifica con nombre y apellidos a los columnistas críticos de su gobierno, para asegurar que es el presidente más atacado de la historia, sin explicar los criterios en los que se basa el estudio que utiliza una escala de “positivo, negativo o neutral” y sin aclarar sobre qué temas se realizó la crítica o el cuestionamiento. “La omisión de las ideas críticas mediante la sustitución de éstas por nombres de personajes y medios, de manera implícita suspende la posibilidad de argumentación frente a éstas e invalida el lugar legítimo del cuestionamiento a todo régimen en un sistema democrático”, dice Signa Lab. Por último, estudia la respuesta de la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum a las protestas de grupos feministas más recientes, que implicó la exhibición de una empresaria como presuntamente parte de la fuente de financiamiento y la acusación de que las manifestaciones feministas estaban infiltradas y siendo utilizadas para “golpear” al gobierno. “La articulación entre el discurso oficial y el que circula por las redes sociodigitales incrementa la dificultad de establecer estos límites democráticos, en la medida en que esta articulación fortalece eso que Laclau circunscribe al discurso político desde la lógica del nosotros vs ellos: ellos, los abajo firmantes, ellos, los editorialistas, ellos, los medios de comunicación, ellas, las mujeres”, dice el estudio. “Los datos analizados permiten cuestionar los efectos negativos en la arena pública que tienen estas estrategias y sus respuestas, cómo alimentan la polarización imperante en la conversación sociodigital y la necesidad de construir espacios de intercambio de argumentos e ideas entre gobernantes y actores críticos al discurso oficial”, añade el laboratorio. Como parte del ejemplo de la descalificación que se hizo desde la jefatura de gobierno al movimiento feminista, el estudio muestra cómo los objetivos de la manifestación contra la violencia de género, el feminicidio y empujar la agenda del aborto legal, quedaron relegados de la conversación digital que se centró en la supuesta manipulación del movimiento feminista por parte de GINgroup, identificada como facturera en el sexenio pasado. “Esto, enfatizamos, coloca las exigencias de las mujeres en un orden inferior dentro de la discusión. Así, la crítica contra lo que se percibe como falta de resultados de las políticas gubernamentales para la disminución de los índices de la violencia contra las mujeres, busca ‘desaparecerse’ de la esfera pública para colocar como una narrativa dominante la existencia de unos agentes que buscan descarrilar al gobierno federal y su proyecto de transformación vía el gobierno de la CDMX”, explica el documento. Signa Lab identifica otros momentos de la lucha por instalar una narrativa dominante en torno al movimiento feminista, como cuando en las calles el gobierno capitalino bloqueó y encapsuló a manifestantes, pero en redes sociales los mensajes e imágenes que circularon con mayor intensidad fueron en los que se mostraba la violencia ejercida por manifestantes. Así, se fue construyendo una figura alrededor del hashtag #fakeministas del 28 al 30 de septiembre, “donde se reforzaron discursos de estigmatización, desacreditación y escarnio hacia las movilizaciones de mujeres en torno al #28s y la toma feminista de las instalaciones de la CNDH”. De mil 448 cuentas que participaron alrededor de la etiqueta ##fakeministas, 227 se asumen públicamente en sus perfiles como simpatizantes de la 4T. De ellos, 102 perfiles, fueron creados posteriormente al 2018, y se encargaron de movilizar el hashtag a través de 274 tweets únicos de los 2685 producidos, y que en suma llegaron a 19,390 tweets totales entre retuits y menciones. “En los mensajes que se produjeron alrededor de #fakeministas, se refuerzan las claves de la postura institucional frente al movimiento feminista en su construcción como adversario incapaz de establecer una interlocución y con una legitimidad cuestionable”, dice el laboratorio. Por último, analizan la respuesta en redes sociales al discurso de odio de Francisco Martín Moreno, quien afirmó que “si pudiera regresar a la época de la inquisición, yo colgaba a cada uno, no colgaba, quemaba vivo a cada uno de los morenistas en el zócalo capitalino”. En una muestra de 6 mil tweets emitidos con el término “Francisco Martín Moreno” durante las primeras horas después de las polémicas declaraciones, la conversación en la red social fue unánime de condena. “La condena a un discurso de odio como punto de partida para una conversación en redes digitales, como ocurrió con las declaraciones de Francisco Martín Moreno, es una señal de aliento que ayuda a repensar los límites de la democracia en el contexto actual”, concluye Signa Lab.