El penal de Huimanguillo, Tabasco, también será cerrado, anuncia Durazo

miércoles, 21 de octubre de 2020

VILLAHERMOSA, Tab. (apro). - El Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) número 6, ubicado en Huimanguillo, Tabasco, será cerrado, informó el saliente secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo.

 En su último informe como secretario de seguridad, cargo al que renunció para buscar la candidatura a la gubernatura de Sonora, Durazo informó que desde las 3:00 horas comenzó el traslado de más de 500 presos del Cefereso número 6 hacia otros penales federales.

 “Las personas privadas de la libertad que alberga serán trasladadas a los centros federales de readaptación social que determine el Comisionado de Prevención y Readaptación Social, quien realizará las acciones y gestiones necesarias para ello, respetando en todo momento sus derechos humanos”, manifestó en la conferencia “mañanera”.

 En el Diario Oficial de la Federación se publicó hoy el acuerdo por el que se desincorpora del Sistema Penitenciario Federal el Cefereso número 6, así como se hizo con el cierre del penal de Puente Grande en Jalisco.

 Lo anterior, como parte del Plan Nacional de Desarrollo que se planteó “la recuperación y dignificación de las cárceles”.

 En ese penal, estuvo preso Mario Aburto, asesino confeso del ex candidato presidencial del PRI, Luis Donaldo Colosio.

 Desde el 6 de julio de 2012, Mario Aburto Martínez fue ingresado al Cefereso número 6 para cumplir la condena de 49 años como homicida del candidato presidencial del PRI, Luis Donaldo Colosio Murrieta, ocurrido el 23 de marzo de 1994 en la colonia Lomas Taurinas de Tijuana, Baja California.

 Primero fue encarcelado en el Centro Federal de Readaptación Social número 1, conocido como “La Palma” o “Altiplano”, en Almoloya de Juárez, Estado de México, donde permaneció hasta octubre de 2004, fecha en que fue trasladado al Cefereso número 2 “Occidente”, en Puente Grande, Jalisco, de donde fue llevado en 2012 al penal federal de Huimanguillo, Tabasco.

 Para el coordinador de la bancada del (PRI en el Congreso local, Gerald Washington Herrera, el cierre del Cefereso número 6, “representa un gran golpe a la economía de Huimanguillo”.

 Dijo que desde la noche del lunes 19, elementos policiacos, de la Guardia Nacional y Ejército tomaron el control del penal, desmantelaron las oficinas e iniciaron el traslado de reos de mediana y alta peligrosidad, entre ellos Mario Aburto.

 Recordó que la cárcel fue construida hace diez años y se entregó al gobierno federal, donde laboraban 300 personas en actividades administrativas, 100 de oficinas penitenciarias y 117 más que trabajaban en empresas que le daban servicio al penal.

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