Vacunas

Vacuna mexicana contra covid-19: así se desarrolla y ya se prepara la fase 1

"Necesitamos un millón y medio de dólares, sobre todo la fase 3 que implica un conjunto de análisis y pruebas de laboratorio de los pacientes en gran número", dijo la investigadora Beatriz Xoconostle.
viernes, 18 de diciembre de 2020

CIUDAD DE MÉXICO (apro). – La investigadora del Departamento de Biotecnología y Bioingeniería del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional (IPN), Beatriz Xoconostle, informó que en febrero de 2021 iniciará el estudio clínico de fase 1 de la vacuna recombinante contra covid-19 desarrollada por mexicanos y se aplicará a 80 voluntarios.

“En enero estaremos fabricando un lote, bajo buenas prácticas de manufactura, que nos permitiría lanzar una Fase 1 de evaluación de este antígeno vacunal en febrero del siguiente año, que es dentro de un mes y medio.

“Ya tenemos nuestra lista de voluntarios, tenemos mucho entusiasmo, mucha gente voluntaria trabajando como nunca habíamos visto, una iniciativa de jóvenes trabajando, dando su mayor esfuerzo para hacer esto una realidad”, anunció la investigadora durante un foro virtual realizado en la cuenta de Facebook de Milenio Noticias.

Detalló que después de obtener evidencias experimentales de laboratorio favorables, el Cinvestav realizó pruebas en conejos, ahora están probando con cerdos vietnamitas y funcionó.

Además de que, añadió, las vías por las que se requiere suministrar es nasal e intradérmica, con lo cual la producción del antígeno para el estudio clínico podría empezar en enero.

“Nuestra idea es poder producir bajo estas condiciones 25 millones de dosis mensuales para completar 300 millones anuales”, afirmó.

Destacó que la propiedad intelectual es federal, lo cual le da una ventaja desde un punto de vista estratégico porque no dependerá de patentes extranjeras, y se tiene instalada la capacidad farmacéutica para tal fin.

“Pensamos que podemos hacer una historia de éxito para lo que queremos todos, que es proteger a la población mexicana y poder regresar a actividades, a la normalidad normal, no a la nueva normalidad”, aseguró.

Y agregó: “Es importante que México cuente con su propia vacuna. No dependamos de aquellas vacunas que sobran, que no necesariamente son las mejores para nuestra población, tiene que ser algo de largo aliento, de tener esta estructura lista para hacer cara a un nuevo reto”.

¿De qué es la vacuna?

Está diseñada a partir de la proteína Spike (S) del virus que es capaz de generar una respuesta inmune, neutralizando la entrada del virus a la célula y deteniendo la infección.

Así, esta vacuna podrá generar anticuerpos neutralizantes, sin tener que administrar proteínas adicionales, además de que, indicó, el sistema de producción ya se ha aprobado en otras ocasiones por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés).

Esta investigación ha recibido financiamiento de la Agencia Mexicana de Cooperación para el Desarrollo (Amexcid), impulsada por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y con recursos propios, pero, comentó, se requiere más inversión para los estudios clínicos.

“Sabemos que lo que consume sustancialmente el recurso son las fases clínicas, para este fin nosotros pensamos que necesitamos un millón y medio de dólares, sobre todo la fase 3 que implica un conjunto de análisis y pruebas de laboratorio de los pacientes en gran número”, pidió.

 

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