Morir a los 16 años…

viernes, 27 de marzo de 2020 · 20:11
PARÍS (apro).- Se llamaba Julie. Tenía 16 años. Le gustaba la música, el baile y hacer reír a la gente, sobre todo. Por eso se había vuelto muy popular en su colegio. Soñaba con una profesión relacionada con el mundo del espectáculo. Falleció en la noche del 24 al 25 de marzo en el servicio de urgencias del hospital  infantil Necker de París. Y aún si actualmente el Covid-19 mata a una persona cada cuatro minutos en Francia, la muerte de Julie, primera adolescente víctima de ese virus despiadado, traumó a todo el país. En Morsang-sur-Orge, municipio de 22 mil habitantes, ubicado a una veintena de kilómetros al sur de París, donde Julie radicaba con su madre y su hermana, el choque es aún más profundo. Confinados los habitantes del pueblo no pueden expresar su compasión a la familia. Impedidos de despedirse de la joven sus compañeros  se desesperan. El entierro de Julie se llevará a cabo el próximo lunes en presencia de muy pocas personas que tendrán prohibido abrazarse. Cuando la madre y la hermana de Julie llegaron al hospital Necker el miércoles 25, a la una de la mañana Julie ya estaba muerta. Su madre le acarició la mano y su hermana la frente. Y de inmediato los médicos les explicaron que era la última vez que verían a la adolescente. El protocolo en tiempos de epidemia es drástico. Según contó Sabine, madre de Julie, en entrevista a la agencia AFP, le fue imposible recoger las pertenencias personales de la joven. Todo fue quemado. Sólo se le permitió guardar su cadena y medalla de bautizo y su pulsera. No se procedió al aseo mortuorio de Julie. Su hermana no pudo maquillarla ni peinarla. Sabine tuvo que elegir de inmediato el ataúd… “Fue duro aguantar todo eso…”, comentó. https://www.proceso.com.mx/623254/cloroquina-versus-covid A principios de la semana pasada Julie empezó a toser. « Se trataba de una tos aparentemente benigna que mi hija trató con jarabe, yerbas e inhalaciones », explicó Sabine . El sabado 21 la adolescente empezó a sentir que le faltaba soplo. Luego le dieron ataques  de tos. El lunes su madre la llevó al médico, que constató una deficiencia respiratoria y decidió hospitalizarla. Julie fue internada en el hospital de la ciudad de Longjumeau en el que fue sometida a exámenes. Los médicos dijeron a Sabine que estaban procediendo a pruebas de coronavirus. Más tarde le confiaron que el escáner le había permitido observar  «zonas opacas» en los pulmones. En la noche del lunes al martes empeoró tanto la insuficiencia respiratoria de Julie que  fue trasladada a París al hospital infantil Necker, donde ingresó de inmediato al servicio de reanimación. El martes por la tarde Sabine visitó a su hija que  se quejaba de dolores en el corazón.  Al final de la tarde los médicos le anunciaron que las pruebas de coronavirus que acababan de realizar eran negativas. Aliviada la madre de Julie regresó a su casa. A las diez de la noche recibió una llamada telefónica del hospital Necker. Se le advirtió que los resultados de las pruebas del hospital de Longjumeau habían resultado positivas.
Confusión total
A las doce y media de la noche recibió una nueva llamada. «Venga cuanto antes », le urgió un médico.. « En ese instante me entró pánico. Hay palabras que permiten entenderlo todo », dijo escuetamente Sabine. Cuando llegó al hospital media hora más tarde su hija ya había fallecido. Las máximas autoridades médicas de Francia aseguran que la adolescente fue víctima de una manifestación de una violencia fulgurante del virus y que su caso es excepcional. Enfatizan que los menores de edad son los menos golpeados por el coronavirus y los que quedan infectados no se enferman de gravedad y casi nunca acaban en sala de reanimación. Fundamentan sus afirmaciones en un amplio informe publicado en la revista científica Jama  el pasado 24 de febrero por el Centro Chino de Control y Prevención  de las Enfermedades. Los expertos chinos analizaron una muestra de 44 mil 672 enfermos  de Covid-19. Solo 1%  tenía menos de 10 años y 1%  entre 10 y 19 años. Ningún menor de 10 años falleció y sólo  murió un adolescente de 14 años  en la provincia de Hubei, epicentro de la pandemia. Hasta la fecha Julie es la única pequeña víctima del coronavirus documentada en Europa. Estados Unidos cuenta con dos muertes de jóvenes: uno falleció el pasado 24 de marzo en el condado de Los Angeles, California y otro dos días más tarde en Nueva Orleans, tenía 17 años . A nivel internacional todos los infectológos son categóricos. Las muertes recientes de jóvenes son casos rarísimos  y  no implican en absoluto una mutación  del virus peligrosa para los niños. El estudio de los especialistas chinos revela que la tasa promedio de mortalidad por Covid-19 es de 2,3%. Es muy baja, 0.2% para las personas de menos de 39 años, sube a 0.4% para los cuadragenarios, alcanza 1.3% en el caso de las personas que tienen entre 50 y 59 años, luego pasa a 3.6% para el grupo de 60-69 años, a 8% para el de 70-79 años, finalmente es de 14.8%  cuando los enfermos tienen 80 y más años. En Italia, país del mundo más afectado por el Covid-19,  la edad media de los fallecidos es de 79.5 años.