México, último lugar en la OCDE en aplicación de pruebas de covid-19

lunes, 27 de abril de 2020
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) reveló que, entre los países que integran el organismo, México se encuentra en el último sitio en la aplicación de pruebas de covid-19, con 0.4 por cada mil habitantes. Para ponerlo en perspectiva, el país que le sigue es Japón, que cuadruplica las pruebas, con 1.8 por cada mil habitantes; Grecia, con 5.8; Hungría, 6.6, y Polonia, 7.4 pruebas por cada mil habitantes. Los primeros cinco son Islandia, con 134.9; Luxemburgo, 64.6; Estonia, 36.9; Lituania, 36.6, e Israel, con 30 pruebas por cada mil habitantes. De acuerdo con la OCDE, la implementación exitosa de las estrategias de prueba requiere que se superen algunos problemas prácticos y se aborden posibles problemas relacionados con la privacidad de los datos. Advirtió que, si se levantan las restricciones de confinamiento antes de que se desarrolle una vacuna o tratamientos efectivos, sin otras medidas para suprimir nuevas infecciones, se espera que la tasa de infección se recupere rápidamente. Por lo anterior, expuso, se requiere analizar a más personas para identificar quién está infectado, rastreándolos para asegurarse de que no propaguen más la enfermedad y, de ser el caso, con quien han estado en contacto.
Último en camas
México, añadió, también ocupa el último lugar en capacidad de camas con cuidados intensivos entre los 22 países integrantes de la OCDE. La situación es grave, ya que si bien algunas de las camas y otros recursos de las unidades hospitalarias de cuidados curativos (o agudos) pueden convertirse temporalmente en unidades flexibles de cuidados intensivos, un punto clave, especialmente para el tratamiento del covid-19, es que las camas de cuidados intensivos deben estar equipadas con equipos respiratorios, según el organismo encabezado por José Ángel Gurría. De acuerdo con la OCDE, nuestro país también figura en el tercer lugar como el país con el aire más contaminado, después de Chile y Corea. “La exposición crónica al aire contaminado aumenta la vulnerabilidad de los individuos y las comunidades ante pandemias como la de covid-19. A pesar de algunos progresos realizados desde 2011 en los países de la OCDE, la exposición a las partículas finas (PM2.5) sigue siendo demasiado elevada. Dos de cada tres países superan los 10 microgramos por metro cúbico de la directriz de la OMS, valor que sigue estando asociado a un nivel de riesgo elevado”, finalizó.