Voces de la pandemia | 'Haz caso, ¡esto es real!” (Video)

Mujeres ofrecen su testimonio, sus “voces de la pandemia”, a los lectores de Proceso. Este es el de una paramédica a la que le cuesta trabajo entender cómo es que hay personas que no creen que la pandemia sea real. CIUDAD DE MÉXICO (proceso).- El martes 21 de abril nos llegó la solicitud de la unidad especial covid-19 para un servicio en Milpa Alta. Era para atender a una mujer de 61 años. Ya estaba grave y se lo dijimos a su familia. No era hipertensa, diabética, obesa ni cardiópata. No tomaba ningún medicamento. Cuando íbamos en camino en la ambulancia, entró en pánico y pedía que la sacáramos de la cápsula. Ya que logramos tranquilizarla, como pudo me dijo: “¿Sabes cuál es el problema? Que yo salí a trabajar porque vendo (no me acuerdo si verdura o fruta), pero a partir de que comenzaron con el problema de covid yo no dejé de salir a vender”. Llegamos al hospital del ISSSTE Zaragoza. La mujer se puso más grave. Los médicos nos pidieron que la ingresáramos al área de covid, donde están todos aislados, y la pusimos en una cama. Desafortunadamente la mujer falleció. En los ocho años que llevo en servicio nunca me había sentido así. Me impactó y me dejó pensando. Mis compañeros de la tripulación y yo hicimos lo que pudimos, pero sí me quedé con la espinita de ¿qué pasó?, ¿qué más pude haber hecho?, ¿por qué tan rápido?, ¿dónde está la persona que la contagió?, ¿vivirá?, ¿a quiénes más habrá contagiado? En la noche llegué a mi casa, salí a hacer unas compras y la persona de la tienda, como sabe que soy paramédico, me preguntó: “Oye amiga, ¿verdad que no es cierto lo que está pasando?”. Y le dije, la verdad que muy molesta: “No me puedes decir eso. No me puedes decir que no existe cuando yo lo he vivido y lo estoy viviendo día con día. Es cierto lo que está pasando. Y yo quiero que entiendan, que se pongan a pensar que no nada más son ustedes. Ustedes pueden contagiar a más y esto es una cadena y va a avanzar”. [caption id="attachment_628891" align="aligncenter" width="528"] Una ambulancia del ERUM. Foto: Miguel Dimayuga[/caption] A nosotros en el ERUM (Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas) nos van rolando; a veces nos toca dos veces a la semana el servicio en la unidad especial. Desde un día antes me voy mentalizando, busco tranquilidad en mi casa para que al día siguiente venga con la mejor actitud. El miedo nunca lo voy a dejar de tener, pero me encomiendo a Dios y vengo a trabajar para dar una buena atención al paciente que lo requiere. Me da mucho coraje ver que la gente no entiende. Si yo no fuera paramédico sí estaría guardada en casa porque no quiero contagiarme. Eso es lo que más me preocupa. Yo vivo sola, no hay ningún problema, pero sí hay una familia que me espera. Lo que quiero es llegar a casa y estar completamente segura de que no tengo nada de contagio. Yo no tengo la posibilidad de quedarme en casa. Este es mi trabajo y me gusta hacerlo. No hay más. Sólo pido por favor que, si ves a un paramédico trabajando, hazte a un lado. Ya ayudaste, tu trabajo fue activar el servicio de emergencia. Y ya llegamos nosotros, retírate, porque si no, entorpeces nuestras labores y te puedes contagiar. Mejor sigue las indicaciones que te da el gobierno. Haz caso, de verdad. ¡Esto es real! * Policía segundo y paramédico del ERUM.   Te recomendamos: Voces de la Pandemia | Las pruebas de laboratorio que se escamotean