Por covid-19, 6.5 millones de personas perdieron su empleo en México: Encovid-19

lunes, 15 de junio de 2020
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Después de dos meses y medio de confinamiento y reducción de actividades económicas por la pandemia de covid-19, millones de familias mexicanas enfrentan ahora una situación crítica, dado que 6.5 millones de personas perdieron su empleo, con afectaciones graves a la economía familiar. Lo anterior ha provocado que seis de cada 10 hogares sufran algún grado de inseguridad alimentaria, con el riesgo de vivir un retroceso hacia los niveles de pobreza observados en la crisis económica de 1994 a 1996. De acuerdo con la Encuesta de seguimiento de los efectos del covid-19 en el bienestar de los hogares mexicanos (Encovid-19), a consecuencia de esas afectaciones una cuarta parte de los hogares en el país han tenido que pedir prestado a conocidos; uno de cada cinco dejó de pagar sus deudas, tarjetas de crédito o servicios, y 11.3% tuvo que empeñar o vender objetos de valor, debido en parte a que las medidas de apoyo implementadas por el gobierno federal son insuficientes, ya que menos de una cuarta parte de los hogares reportó recibir algún tipo de ayuda. Además, el aislamiento social, las presiones económicas y la incertidumbre provocaron síntomas severos de ansiedad en 31.4% de los adultos --principalmente las mujeres--, sobre todo en situaciones en las que un integrante del hogar perdió su empleo y con ello la familia vio reducir sus ingresos en más de 50%, según la encuesta levantada con apoyos del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), la Universidad Iberoamericana (Uia), el colectivo Acción Ciudadana Frente a la Pobreza y la Organización de los Estados Iberoamericanos (OEI). El laboratorio Equide, de la Uia, realizó una simulación con una tasa de empleo de 14%, una reducción de los ingresos de los hogares en 30% en promedio y un nivel de carencia por acceso a la alimentación de 34%. Sus resultados estiman que 95 millones de mexicanos enfrentarían condiciones de pobreza –76% de la población--, mientras que 25.86 millones –20.7%-- padecerían pobreza extrema. Según los datos disponibles, desde el arranque de la pandemia de covid-19, la tasa de desocupación se disparó al pasar de 3.3% en marzo a 14.6% en mayo, lo que significa que el número de personas sin empleo pasó de 1.9 millones a finales de 2019 hasta 8.4 millones hace un mes. Siete de cada 10 empleos perdidos se encontraban en el sector informal, y las mujeres resultaron ser las principales víctimas de la desaparición de ocupaciones. De acuerdo con la encuesta, las personas que perdieron su empleo ganaban 3 mil 243 pesos mensuales en promedio, mientras que quienes lo conservan ingresan en promedio 7 mil 205 pesos mensuales. El 65.5% de los hogares entrevistados afirmó que cuentan con recursos suficientes para guardar la cuarentena, pero ocho de cada 10 hogares que no mantenían la cuarentena aseveraron que salieron de sus casas por la necesidad de trabajar o buscar un empleo, mientras que 11.4% resaltó que vive al día. El 47.7% de los hogares con recursos insuficientes estimaron que 5 mil pesos bastarían para que pudieran quedarse en casa, y nueve de cada 10 personas entrevistadas reportaron incrementos en los precios de los productos de la canasta básica –principalmente huevos y frijol--. En mayo pasado la percepción de peligro respecto al covid-19 disminuyó ligeramente, pues la población que tenía gran preocupación ante la pandemia se redujo de 49.8% en abril a 44.5%, mientras que la tasa de personas que se dijo poco preocupada por los efectos de la enfermedad subió de 10.5% a 18.3%.