Polvo del Sahara podría incrementar mortalidad de personas con enfermedades respiratorias: López-Gatell

miércoles, 24 de junio de 2020
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La eventual dispersión de nube de polvo proveniente del desierto del Sahara, África, puede incrementar la mortalidad en las personas que padecen enfermedades respiratorias y cardiacas crónicas, señaló este miércoles el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell. En la conferencia de prensa vespertina para actualizar las cifras sobre la pandemia de covid-19, el funcionario federal se refirió a la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), bronquitis crónica, enfisema y asma, padecimientos que, dijo, pueden precipitar exacerbaciones o complicaciones. En una explicación científica sobre el polvo del Sahara, comentó que las partículas tienen un tamaño de entre 2.5 y 10 micras, que son las respirables, pueden entrar por nariz y boca al momento de respirar y alojarse en la tráquea y los bronquios, o incluso las de menor tamaño, de 2.5, pueden alcanzar los bronquiolos, los alveolos y los pulmones. “Pueden incrementar la mortalidad, en general. Este incremento de la mortalidad ha sido descrito en múltiples estudios epidemiológicos en relación con la contaminación ambiental”, indicó. [embed]https://www.proceso.com.mx/635543/nube-de-polvo-proveniente-del-sahara-cubre-la-peninsula-de-yucatan[/embed] De acuerdo con López-Gatell, el propio Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) presentó el 8 de junio una revisión de la literatura precisamente sobre covid-19 y el aumento de la mortalidad en relación con la contaminación. En ese sentido, recomendó a las personas con alguna enfermedad ya citada, o que tengan familiares con enfisema, bronquitis crónica, o hijos con asma y que vivan en el sureste mexicano, que procuren estar en casa. “Procure estar en casa, que las personas que estén en mayores condiciones de riesgo permanezcan en casa el mayor tiempo posible. Hay que mantener las puertas y ventanas cerradas (...) y mantener baja actividad física a lo largo del día, para evitar que con la inspiración intensa pudiera incorporarse una mayor cantidad de partículas”. El funcionario federal comentó que habló al respecto con la secretaria de Salud del estado de Quintana Roo, Alejandra Aguirre Crespo, quien muy diligentemente está atenta a esta situación desde antes de que llegara la nube de polvo del Sahara. Nota relacionada: Polvo del Sahara puede afectar a los pulmones: expertos de la UNAM; piden extremar precauciones Por eso, añadió, “consultamos con especialistas en epidemiología ambiental, nuestro propio colega Víctor Hugo Borja, director de Prestaciones Médicas del IMSS, y también con nuestro Instituto Nacional de Salud Pública, específicamente con Horacio Riojas, director del Área de Salud Ambiental, y lo que nos comentan es que, efectivamente, las partículas de arena que se están propagando desde el Sahara, con este fenómeno del calentamiento global, progresivamente han ampliado su superficie, pero también su sequía”. Desde su perspectiva, parece curioso que un desierto pudiera estar más seco, pero en este caso así es, se ha extendido la zona de sequía y eso ha precipitado que se expandan cada vez más estas nubes de arena. “No es la primera vez que ocurren estas nubes de arena, y esto está afectando también al continente europeo desde hace algunos años. Para temas de salud y específicamente de covid-19, estos polvos que viajan a largas distancias --el Sahara está en el norte de África--recorrieron todo el océano Atlántico, han llegado por el Caribe y están afectando a las islas Caribe y a la Península de Yucatán”, puntualizó. Por otra parte, el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud señaló que hasta el momento no existe una conclusión científica que sugiera un riesgo alto de transmisión materno infantil del virus causante del covid-19. Indicó que, el pasado miércoles 17, mediante una cesárea nacieron trillizos y resultaron positivos a covid-19, pero sus padres no estaban contagiados, lo cual provocó la preocupación de los especialistas sobre si existe o no transmisión transplacentaria o materno infantil o vertical del virus SARS-Cov2. Los trillizos aparentemente están teniendo una buena evolución clínica, pero en realidad la literatura internacional, tanto técnica como la información científica, ha sido escasa, reconoció. En general, añadió, han identificado una baja probabilidad de que esto siga ocurriendo, porque las experiencias obtenidas sobre los recién nacidos con covid-19 era que pudieron haber sido contagiados por su madre portadora del virus SARS-Cov2, causante de la enfermedad. “De todos modos, nosotros en México hemos seguido considerando a las mujeres embarazadas como una población de especial riesgo. Esto lo empezamos a decir cuando inició la epidemia, tomando como analogía lo que ocurre con la influenza, en donde sí se conoce claramente que el embarazo aumenta el riesgo de complicaciones”, explicó. López-Gatell mencionó que en ese momento no había información alguna respecto al covid-19 y el embarazo, pero posteriormente se ha documentado que la probabilidad de complicaciones no es particularmente elevada. Aun así, dijo, “preferimos, como una medida de cuidado general, seguir enfatizando en el cuidado de las mujeres embarazadas, y dado que las medidas de precaución o de prevención de los contagios son las mismas, recomendamos que se tenga mayor cuidado con las mujeres embarazadas”.