Braskem niega sobornos a funcionarios de Felipe Calderón por Etileno XXI

jueves, 27 de agosto de 2020
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Braskem, filial de la brasileña Odebrecht, dijo “desconocer” la entrega de sobornos a exfuncionarios del gobierno de Felipe Calderón Hinojosa para la “continuidad” del contrato de Etileno XXI y confió en que el diálogo con el gobierno se de en el “marco de derecho y la legalidad.” Mediante un comunicado, el consorcio conformado por la carioca Braskem y la mexicana Idesa aclaró que “el contrato de suministro de etano, con posterioridad a su suscripción, en ningún momento ha estado sujeto a autorización alguna para su continuidad”, como lo consignó en su demanda ante la Fiscalía General de la República (FGR), Emilio Lozoya Austin, exdirector de Pemex, el pasado 11 de agosto.
Nota relacionada:
Calderón dejó morir la petroquímica nacional para alimentar a Odebrecht-Braskem La empresa reiteró que ni las autoridades de Estados Unidos, de Brasil e incluso sus propias indagaciones, han demostrado actos de corrupción por parte de Braskem. Pero también aclara que ellos invirtieron 5.2 millones de dólares en México para la construcción de Etileno XXI, y que hasta el momento los accionistas “no han empezado a recibir retorno alguno por su inversión.” El área de comunicación social de Braskem-Idesa explicó que el contrato para la entrega de Pemex de 66 mil barriles diarios de etano, con un descuento del 30 por ciento, se gestó entre los años 2008 y 2009, esto es, “cuatro años antes de los eventos que fueron reconocidos por Constructora Odebrecht en México asociados al exdirector de Pemex (2012-2013).” La empresa detalla luego en qué consistió el contrato de la venta de etano de Pemex. Destaca que las condiciones como el precio, plazo, volumen y la entrega del derivado del petróleo, los fijó Pemex, es decir, el gobierno de Felipe Calderón, y no Braskem-Idesa. Sostiene que ellos resultaron ganadores por haber presentado las mejores condiciones “técnicas y económicas más positivas para Pemex”, sin embargo, no establece que el gobierno de México tuvo que entregarle un crédito de 400 millones de dólares provenientes de la banca de desarrollo, menos aún, establece que el compromiso de la entrega de 66 mil barriles diarios de etano dejaba sin insumo a las pretroquímicas mexicanas. También destaca que la Auditoria Superior de la Federación no encontró irregularidades al revisar la cuenta pública de 2016. Lo que no dice el consorcio es que la ASF, en posteriores revisiones, sí destacó las advertencias que hizo el consejero independiente de Pemex, Rogelio Gasca Neri sobre las afectaciones a la petroquímica nacional por la entrega de etano. Tampoco se refiere a las multas por cerca de 3 mil millones de pesos que Pemex ha tenido que pagar a Braskem por la falta de etano. Explica que las "multas o penalizaciones" que hacen parte del contrato son una más de las cláusulas contractuales. Son ordinarias en cualquier tipo de contratos para cuantificar monto a pagar en el caso de que una parte no cumpla con sus obligaciones de compra o suministro. Conscientes de la falta de etano, Braskem revela que “está dispuesta a realizar inversiones adicionales para desarrollar una terminal de importación de etano”. La falta de etano, dice, es la causa raíz de las dificultades y que perjudica a la industria petroquímica del país. “Y la construcción de la terminal, es la única solución detectada para esta situación.” Sin embargo, la empresa aclara que las condiciones de la subasta para la venta de etano se fijaron para los más de 30 participantes, “no sólo para Braskem Idesa”. Del precio, Braskem insiste en que “no tiene preferencia o ventaja” y que la fórmula fue propuesta por Pemex y “es típica en contratos a largo plazo”. También, Braskem se deslinda del descuento del 30% que Pemex le dio y advierte que dicha fórmula fue aprobada por la Comisión Reguladora de Energía.

Sin pruebas de sobornos

Respecto a los sobornos, la empresa brasileña insiste en que durante el juicio que se le llevó a Odebrecht en Estados Unidos, “no hay mención alguna a hechos de corrupción ocurridos en México por parte de Braskem o Braskem Idesa”. Incluso, añade, el ministerio público de Brasil, en una carta dirigida al gobierno de México, dijo que no encontró irregularidad alguna de Braskem. En tanto que la propia empresa ha realizado investigaciones internas concluyendo que no hubo “actividad inapropiada”, es decir, sobornos. Pero aún más, Braskem destaca que su inversión en México fue de 5.2 millones de dólares, que ha impulsado el sector petroquímico en el país, generado empleos, y ha provocado un impacto positivo en la balanza comercial El comunicado oficial es firmado por Armando Vera, de “Comunicación externa”.