Emma Catalina Encinas, la primera aviadora mexicana, quien no creyó en la supremacía de los hombres

jueves, 17 de septiembre de 2020
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La teniente Miriam Martínez Magaña y la subteniente Carolina Paola Pérez no fueron las primeras aviadoras en participar en un desfile militar del 16 de septiembre. El año pasado lo hizo la teniente Karen Vanessa Velázquez Ruiz, por lo que es imperioso recordar a la primera mujer aviadora en la historia de la aeronáutica mexicana. Su nombre: Emma Catalina Encinas Aguayo. Nació el 24 de octubre de 1909 en Mineral de Dolores, en el municipio de Madera, Chihuahua. Medía 1.65 metros de altura y pesaba 46 kilogramos. A los 23 años ingresó a la Escuela de Aviación “Roberto Fierro”. El 28 de noviembre de 1932 pidió al entonces titular de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas (SCOP), Miguel M. Acosta, presentar el examen práctico para obtener su licencia de piloto de turismo, título que fue firmado hasta el 12 de abril de 1934, de acuerdo con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT). “Ya tenemos una aviadora. Es una muchacha llena de ambiciones, de ideas aventurescas. Una muchacha valiente, con un corazón así de grande que no cree en la supremacía de los hombres”, refirió el diario La Prensa a su proeza de presentar un riguroso examen para obtener la licencia y el título de piloto aviador. El 2 de diciembre de 1932, el Oficial Mayor de la Oficina de Comunicaciones Aéreas adscrita a la Dirección de Comunicaciones, Julio Manero, autorizó a Emma Catalina a comenzar las prácticas de vuelo con el instructor Teniente Piloto Aviador Ricardo González. Después hizo el examen teórico obteniendo calificaciones admitidas con los valores “Muy Bien (MB)” y “Bien (B)” en asignaturas como Conocimiento del Aeroplano, Conocimiento de los Motores y Reglamentación Aérea. El 4 de diciembre de 1932 Encinas presentó el examen práctico en el Campo de Aviación Militar de Balbuena, en la Ciudad de México. “Eran las 10 de la mañana cuando se elevó a tres mil pies para hacer sensacionales espirales y a dos mil pies para la acrobacia. Hizo cinco aterrizajes a la marca, con motor parado, varios ochos y otras cosas. Su vuelo, en general, fue calificado de muy bueno, pues reveló sus amplios conocimientos en la aviación, su serenidad y su práctica”, relató La Prensa de aquella época. El jurado estuvo integrado por el Jefe de la Oficina de Comunicaciones Aéreas de la SCOP, el teniente coronel Fernando Proal; el coronel Alberto Salinas y el jefe de la Sección Técnica de la Oficina de Comunicaciones, el ingeniero Mariano Domínguez, quienes le otorgaron la máxima calificación: MB. Así, Emma Catalina Encinas obtuvo su licencia de piloto de turismo número 54, aunque su título fue firmado dos años después. [caption id="attachment_648801" align="aligncenter" width="1200"]Emma Catalina Encinas, la primera aviadora mexicana que no creyó en la supremacía de los hombres La licencia de piloto expedida por la SCOP. Foto: elmirador.sct.gob.mx[/caption] De 1934, con su título firmado hasta 1944, la vida de Emma como pilota transcurrió de manera cotidiana hasta que alguien le arrebató su reconocimiento como la primera “aviatriz” mexicana, mención que el diario Novedades le dio a Elisa Lehmacher en un artículo publicado el 9 de julio de 1944. Encinas no se quedó callada y al día siguiente le escribió al Jefe del Departamento de Aviación Civil de SCOP, Pedro Souza, para reclamarle la aclaración pertinente y oficial de que ella era la primera “aviatriz” titulada en México y le mencionó que la segunda piloto de turismo mexicana fue Irma Panini. En otra carta enviada al director del diario Novedades, Gonzalo Herrerías, le solicitó aclarar la información y que el reportero hiciera lo propio, lo cual fue respondido nueve días después reconociéndole el mérito y justificando la nota como dichos hechos por los instructores de vuelo de Lehmacher. https://www.proceso.com.mx/648594/miriam-y-carolina-las-pilotas-que-hicieron-historia-en-el-desfile-militar
¿Aviadora o Aviatriz?
Respecto al término correcto para referirse a una mujer que pilotea un avión, el 24 de julio, el Embajador de Estados Unidos en México, Christopher Landau, abrió un debate en su cuenta de Twitter @USAmbMex, al referirse al cumpleaños de “la gran aviatriz Amelia Earhart”, la primera persona en volar en solitario sin escalas desde la Ciudad de México a New York (1935)” y en otro se disculpó por el término y se refirió a aviadora. Después comentó: “¿Verdad que no está mal como palabra? En inglés se dice ‘aviatrix’. Con las palabras actriz y Emperatriz, ni se me ocurrió que podría ser de otra forma. Me parece más bella la palabra aviatriz que aviadora. A ver lo que dicen nuestros amigos de la @AMLengua. Saludos”. Y le respondieron, con dos tuis explicativos: “Estimado @USAmbMex: ‘aviatriz’, aunque es formalmente correcta, no se usa. El español tomó la voz ‘aviador’ del francés ‘aviateur’, pero no así la variante femenina ‘aviatrice’, ya que cuando se integró el español a las personas que volaban aviones eran mayoritariamente hombres. https://twitter.com/AMLengua/status/1286848664288329729?s=20 “El morfema ‘triz’ es un morfema excepcional para el español; por ello, recomendamos la forma femenina ‘aviadora’. Saludos cordiales”.