Dos firmantes se deslindan del llamado de los 650 intelectuales; señalan trampas

martes, 22 de septiembre de 2020 · 16:17
CIUDAD DE MÉXICO (apro). - Después de difundirse la carta “En defensa de la libertad de expresión”, suscrita, supuestamente, por 650 intelectuales en contra del presidente Andrés Manuel López Obrador, una investigadora y un reconocido escultor mexicano se dijeron indignados por el uso de su nombre sin su consentimiento. Se trata de la investigadora del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Patricia Ramírez Kuri, quien escribió “en NINGÚN momento firmé dicha iniciativa”, así, con letras mayúsculas, en un comunicado difundido a nivel interno y al público en general, para deslindarse de tal misiva. https://twitter.com/alvaro_delgado/status/1307705846185504768 El otro “abajo firmante” que se desmarcó de tal misiva fue el reconocido ceramista Gustavo Pérez, quien en su página de Facebook: comentó: “Me sorprendo y me indigno al enterarme de que mi firma aparece entre las de muchos otros en el desplegado que supuestamente en Defensa de la libertad de expresión se ha publicado y difundido en estos días. Y aclaro que nunca firmé dicha carta. “Alguien me la envió, sí. Y la leí. Pero nunca escribí al enlace al que había que responder para firmarla. Es por eso que necesito hacer pública mi indignación por esta utilización tramposa de mi firma”. https://www.facebook.com/gustavo.perez.94064/posts/10221095651755466 Al difundirlo en esta red social, los comentarios de sus seguidores fueron diversos, desde el que le pasó lo mismo, hasta quien le recomendó hacer su denuncia en medios de comunicación, sin recibir respuesta del ceramista. Como Fernanda Núñez, quien le escribió: “Qué bueno que lo aclaras querido Gustavo. Una muestra más de la manera tramposa de hacer política en México, claro que comparto y difundo tu precisión”. O Juan Martínez, quien le aclaró: “Qué bien Gustavo, no me hacía sentido ver tu nombre en la lista. Tienes mi aprecio y respeto”. Y Juan José Rodríguez, quien compartió su experiencia: “A mi alguien me la hizo con un desplegado contra la editorial Tierra Adentro, siendo un ex alumno mío director y una crítica injusta. Me quejé como tú, públicamente, y no han vuelto a hacérmelo. Haces bien en puntualizar”. O Gabriela Muñoz, quien confesó: “Gracias Gustavo. No he visto la lista de firmas, pero confío en tu palabra y comparto tu clara indignación”. Además, Myriam Moscona exigió: “Cuentas con mi solidaridad y espero que te den una explicación y una disculpa pública. No se vale!!!!” y Gabriela Muñoz, quien le recomendó: “¿Por qué no haces una aclaración con Ernesto Ledesma de Rompeviento TV o con los periodistas de La Octava o Aristegui. O el medio que tú consideres más serio? Creo que lo amerita. Te mando un abrazo”. En otros casos, también se difundieron deslindes, como Jánea Estrada, quien añadió: “Lo mismo sucedió con Mauricio Flores; él tampoco firmó y apareció en la lista…” y Maricarmen Martínez Murillo, quien añadió: “También hay una Maricarmen Martínez y no fui yo, pero podría ser una homónima…”
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O Beatriz López, quien aseguró: “Así como tú, fueron muchos. Haré circular tu aclaración. Saludos” y Paula López Caballero, quien cuestionó: “Que lamentable Gustavo… cuantos más habrá en tu situación?” e incluso, quien sospechó: “Habría que ver cuántos más están en tu caso, aunque pudiera ser que haya varios Gustavo Pérez, cosa que no puedes descartar”, entre otros mensajes. El 17 de septiembre se dio a conocer la carta “En defensa de la libertad de expresión”, donde supuestamente 650 personas de la academia y la cultura pedían al presidente Andrés Manuel López Obrador que detenga su discurso estigmatizando y difamando a la prensa, a grupos feministas, de la ciencia, la cultura, etcétera. Como réplica, el caricaturista Rafael Moreno, El Fisgón, promovió otro escrito denominado “Por la libertad, contra los privatizadores de la palabra”, signada, supuestamente, por 34 mil personas. En ambos casos, las cartas están sustentadas en el apoyo de los llamados abajo firmantes.