Jefe de la DEA llega a México en busca de más cooperación del gobierno de AMLO

martes, 29 de septiembre de 2020 · 08:21

WASHINGTON (apro) – Timothy J. Shea, administrador interino de la DEA, llega hoy a la capital mexicana en busca de mayor cooperación por parte del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador para contener el trasiego de drogas sintéticas que inundan Estados Unidos.

Agobiado por la incontenible demanda y consumo de drogas ilegales en su país, elaboradas con precursores químicos y substancias letales como el fentanilo procedente de China y por el empoderamiento de los cárteles gringos en su cooperación con los mexicanos, Shea busca más respaldo.

El titular interino de la Drug Enforcement Administration (DEA), se reunirá en México con mandos de la Fiscalía General de la República (FGR), la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana (SSPPC) y la de Relaciones Exteriores (SRE), entre otros funcionarios.

La presencia del jefe de la DEA y sus encuentros con representantes del gobierno de López Obrador ocurre ocho días antes de que se celebre la nueva audiencia de preparación de juicio en contra de Genaro García Luna, acusado de narcotráfico por parte del gobierno estadunidense.

García Luna, amigo confidente, mano derecha y secretario de Seguridad Pública de Felipe Calderón durante su mandato presidencial, junto con sus afiles principales, Luis Cárdenas Palomino y Ramón Pequeño García, están acusados de colaborar con el Cártel de Sinaloa para traficar cocaína a Estados Unidos a cambio de pagos millonarios.

El próximo 7 octubre en la Corte Federal del distrito Este en Brooklyn, Nueva York, se celebrará la audiencia de preparación del caso contra García Luna donde también están acusados sus dos excolaboradores.

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Entre varios de los tópicos que abordará Shea con el fiscal general Alejandro Gertz Manero y el titular de la SSPPC Alfonso Durazo, se encuentra la petición de captura con fines de extradición de Cárdenas Palomino y Pequeño García, condecorados por el propio Calderón en compensación por su buena labor contra el narcotráfico.

El gobierno mexicano aprovechará la visita de Shea para obtener mayor información sobre los carteles gringos o domésticos como oficialmente los llama la DEA, sobre su magnitud de operación, liderazgos y naturaleza de relación con las organizaciones criminales mexicanas.

La DEA junto con otras agencias federales estadunidenses como el FBI y ICE, entre otras, recientemente han llevado a cabo operaciones contra el narcotráfico mexicano y estadunidense en las que han confiscado cientos de kilos de drogas sintéticas y capturado también a centenares de personas involucradas en el negocio.

Uno de los temas que interesaría al gobierno de López Obrador es conocer detalles de dichas operaciones como la más reciente, bautizada como “Operación Leyenda” y llevada a cabo hace unas semanas en Arizona.

En dicho operativo William Barr, procurador general de justicia de Estados Unidos, anunció el decomiso de cientos de kilos metanfetamina procedente de México y la captura de decenas de personas involucradas en el trasiego del lado estadunidense, pero sin dar mayor detalle de los detenidos por las diferentes agencias federales de su gobierno.

Las necesidades de la DEA y México

Entre las exigencias del gobierno de López Obrador al de Donald Trump a través de la DEA, es que den a conocer detalles de la participación de los narcotraficantes estadunidenses en el negocio de las drogas sintéticas para aceptar que es un ilícito bilateral inmerso en las dos naciones.

Shea está necesitado de mayor cooperación del gobierno mexicano para contener la elaboración de drogas sintéticas con fentanilo por parte de agrupaciones criminales como el Cártel de Sinaloa y el de Jalisco Nueva Generación (CJNG), principales proveedores de estos estupefacientes.

De acuerdo con las cifras oficiales del Centro para el Control de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, diariamente en este país mueren un promedio de 170 personas por día a causa de una sobredosis de enervantes sintéticos.

Impedido por las leyes federales y porque el caso de García Luna es un proceso judicial en curso, Shea podría no compartir mayores detalles con los funcionarios mexicanos respecto al caso directo de quien fuera el súper policía de Calderón en su guerra militarizada contra el narco.

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No obstante, el administrador interino de la DEA sí entregará nuevos detalles del caso correspondiente a Cárdenas Palomino y Pequeño García, directamente ligados con García Luna, punto que ofrecerá mayor conocimiento de la corrupción por narco en el gobierno de Calderón.

Se espera también que las autoridades mexicanas pidan al jefe de la DEA los datos que tiene la dependencia a su cargo que coadyuven a la investigación sobre la desaparición de los 43 jóvenes normalistas de Ayotzinapa, en conexión al dato de la presunta relación del tráfico de heroína dirigida de Iguala, Guerrero a Chicago, Illinois.

En paralelo y como parte siempre de la agenda de temas de la DEA en la cooperación con el gobierno mexicano, está detener la corrupción por narcotráfico, el lavado de dinero y obtener extradiciones.

La DEA reiterará su deseo de que el gobierno de López Obrador haga más para aprehender a narcotraficantes como Rafael Caro Quintero, Ismael El Mayo Zambada García, Nemesio Oseguera Cervantes El Mencho y, Jesús Alfredo Guzmán Salazar Alfredillo.

Estos cuatro narcotraficantes mexicanos se encuentran entre los criminales más buscados por la DEA y por ello el gobierno estadunidense ofrece una recompensa de 20 millones de dólares por información que conlleve al arresto y extradición de Caro Quintero.

El pago por datos con los que se pueda ubicar y detener a El Mencho es de 10 millones de dólares, y la recompensa es discrecional para el asunto de El Mayo Zambada, jefe máximo del Cártel de Sinaloa y de Alfredillo, hijo de Joaquín El Chapo Guzmán Loera, juzgado en Nueva York y sentenciado a cadena perpetua.