Unicef: millones de niños podrían morir si no hay inversiones urgentes en servicios de salud

miércoles, 9 de septiembre de 2020
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Si no se realizan inversiones urgentes para reactivar los sistemas y servicios de salud interrumpidos por la pandemia, millones de niños menores de cinco años, especialmente recién nacidos, podrían morir, advirtió Henrietta Fore, directora ejecutiva del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef por sus siglas en inglés). Durante la presentación del último informe sobre las previsiones de mortandad, Fore señaló que “cuando se impide a los niños el acceso a los servicios de salud por sobrecarga del sistema, y cuando las mujeres tienen miedo de dar a luz en el hospital por temor a la infección, ellas también pueden convertirse en víctimas de covid-19”. Fore relató que el mundo ha avanzado mucho desde los 12,5 millones de menores fallecidos en 1990 hasta los 5,2 millones del año pasado, para que ahora los progresos se vean frenados por la interrupción de los reconocimientos médicos, las vacunaciones y la atención pre y postnatal, que han provocado la limitación de recursos y el temor de contraer la enfermedad covid-19 al acudir a los centros de salud. De acuerdo con el informe sobre las previsiones de mortandad, los servicios de salud destinados a prevenir o tratar las causas de las muertes infantiles como los partos prematuros, la insuficiencia ponderal al nacer, las complicaciones durante el parto, la sepsis neonatal, la neumonía, la diarrea y la malaria, así como las vacunas, han salvado la vida de millones de niños durante los últimos años. Nota relacionada: Unicef coordinará la compra y distribución de las vacunas contra covid-19 Sin embargo, de acuerdo con un estudio realizado por la Unicef este verano en 77 países, casi el 68% reportó alguna interrupción de los controles sanitarios de los niños y los servicios de inmunización, el 63% notificó alteraciones en los exámenes prenatales y el 59% en la atención postnatal. Mientras que una investigación de la OMS en 105 países registró interrupciones en los servicios sanitarios para niños enfermos en un 52%, así como en un 51% en los servicios de control de la malnutrición. Entre los países más afectados se encuentran Afganistán, Bolivia, Camerún, la República Centroafricana, Libia, Madagascar, Pakistán, Sudán y Yemen, ya que el año pasado siete de los nueve países tenían altas tasas de mortalidad infantil, con más de 50 muertes por cada mil nacidos vivos entre los niños menores de cinco años. El informe señaló que las causas más comunes de las interrupciones fueron el temor de los padres a infectarse en las dependencias de sanidad; las restricciones de transporte; la suspensión o el cierre de los servicios e instalaciones; así como la disminución del número de trabajadores sanitarios debido a los cambios o el temor a la infección por la escasez de equipo de protección personal. Nota relacionada: Unicef: 463 millones de niños, sin acceso al aprendizaje a distancia Por lo que estos estudios manifiestan la necesidad de adoptar medidas urgentes para restablecer y mejorar los servicios de parto y la atención pre y postnatal para las madres y los bebés. Así como la necesidad de contar con trabajadores sanitarios cualificados para atender a los recién nacidos y de trabajar como los padres para calmar sus temores de acudir a los centros de salud. "El hecho de que hoy en día el número de niños que llegan a su primer cumpleaños sea superior al de cualquier otro momento de la historia es una muestra auténtica de lo que se puede lograr cuando el mundo coloca la salud y el bienestar en el centro de su respuesta", afirmó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus. Sin embargo, destacó que “no debemos permitir que la pandemia de covid-19 haga retroceder un progreso notable para nuestros niños y las generaciones futuras. Más bien, es hora de utilizar lo que sabemos que funciona para salvar vidas, y seguir invirtiendo en sistemas de salud más fuertes y resistentes", concluyó.