Chichén Itzá

#LadyKukulkán no subió a la pirámide para esparcir cenizas de su esposo, aclara el INAH

El INAH indicó en un comunicado que efectivamente la turista traspasó los señalamientos que impiden el ascenso a la pirámide de Kukulkán, pero es falso que esparciera las cenizas mortuorias de su marido “o algún otro objeto” desde la cumbre del templo maya.
martes, 5 de enero de 2021

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la Secretaría de Cultura federal desmintieron que la mujer que subió los 91 escalones de una de las cuatro escalinatas de la pirámide de Kukulkán, conocida como “El Castillo”, en Chichén Itzá, esparciera las cenizas mortuorias de su marido “o algún otro objeto” desde la cumbre del templo maya.

“Sobre el hecho ocurrido el pasado domingo 3 de enero en la zona arqueológica de Chichén Itzá, en el estado de Yucatán, la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia, aclara que, efectivamente, una turista de origen extranjero, traspasó los señalamientos que impiden el ascenso a la pirámide de Kukulkán”, indicó en un comunicado.

Señaló que, de forma inmediata, el personal de seguridad de la zona arqueológica, “de forma pacífica”, exhortó a “dicha persona” a bajar de la estructura prehispánica y una vez abajo fue puesta a disposición de la policía municipal.

En ese sentido, el INAH invitó a la sociedad general y a los visitantes a conducirse con respeto al patrimonio y a acatar las medidas de seguridad y sanidad durante sus visitas a estos recintos.

¿Qué hizo la turista?

El domingo 3 de enero, en redes sociales se difundieron imágenes de la mujer bajando las escalinatas y aunque los curiosos le gritaron que podría ir a la cárcel porque violar las normas de las zonas arqueológicas es un delito federal, ya que desde 2008, el INAH prohibió subir a los templos y pirámides, la señora siguió su encomienda y en redes sociales fue bautizada como #LadyKukulkán.

https://twitter.com/Lizhueertas/status/1345898724116074501?s=20

El lunes 4 de enero, el INAH informó que a las 13:40 horas del domingo 3 de enero se activaron los protocolos de seguridad en la zona ante el reporte de una mujer que entró sin autorización por una de las escaleras laterales.

La mujer quien viajó desde Tijuana, Baja California a Chichén Itzá a través de una agencia turística al momento de subir la escalinata estaba “con sus capacidades disminuidas por efectos embriagadores”, según los reportes.

El jefe del Jurídico del INAH en Yucatán, José Arturo Chab Cárdenas, consideró que al violar las normas del sitio arqueológico infringió la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas, Artísticos e Históricos e informó que se abrió el expediente administrativo CINAH/YUC/JUR/01-2021. Los presuntos responsables ya fueron citados a comparecer.

¿Qué dice la ley?

En el artículo 52 de esta ley, se señala que “al que por cualquier medio dañe, altere o destruya un monumento arqueológico, artístico o histórico, se le impondrá prisión de tres a diez años y multa hasta por el valor del daño causado.

“Cuando el daño no sea intencional, se estará a lo dispuesto en el capítulo de aplicación de sanciones a los delitos culposos del Código Penal Federal”.

Y, el artículo 55 establece que “cualquier infracción a esta Ley o su Reglamento, que no esté prevista en este capítulo, será sancionada por los institutos competentes, con multa de doscientos a mil días de salario mínimo general vigente para el Distrito Federal, la que podrá ser impugnada mediante el recurso de revisión previsto en la Ley Federal de Procedimiento Administrativo”.

Comentarios