Entendimiento Bicentenario

Sustituyen el Plan Mérida por el Acuerdo Entendimiento Bicentenario

Tras presumir que “dejamos atrás ya la Iniciativa Mérida y entramos a partir de hoy en el Entendimiento Bicentenario”, el canciller Marcelo Ebrard Casaubón indicó que no será sino hasta el próximo 1º de diciembre que se dará a conocer un plan anual con “acciones inmediatas”.
viernes, 8 de octubre de 2021

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El “Entendimiento Bicentenario”, que a partir de hoy sustituye a la Iniciativa Mérida en la colaboración entre México y Estados Unidos en materia de seguridad, incluye declaraciones de intenciones –crear una “alianza” en lugar de una “cooperación limitada”, con un “enfoque más integral”--, pero no tiene todavía una estrategia concreta.

Tras presumir que “dejamos atrás ya la Iniciativa Mérida y entramos a partir de hoy en el Entendimiento Bicentenario”, el canciller Marcelo Ebrard Casaubón indicó que no será sino hasta el próximo 1º de diciembre que se dará a conocer un plan anual con “acciones inmediatas”, y añadió: “tenemos que presentar antes de fin de enero lo que vamos a hacer en los tres próximos años”.

De una declaración conjunta y una conferencia de prensa sostenida por Ebrard y su homólogo Anthony Blinken se vislumbra que los ejes de la estrategia se articulan alrededor del combate contra el tráfico de armas, de personas y de precursores químicos, la lucha contra las organizaciones criminales en México y la resolución de “miles de casos de desapariciones en México”.

“De una cooperación limitada vamos a una alianza, que algo muy distinto, es mejor cualitativamente. Solamente te alias con quien confías y respetas. Entonces respeto, corresponsabilidad y reciprocidad son los fundamentos de la alianza México-Estados Unidos en materia de Seguridad, Salud Pública y Comunidades Seguras”, dijo Ebrard, quien tenía como misión sepultar la Iniciativa Mérida, una herencia repudiada del sexenio de Felipe Calderón Hinojosa.

“El Entendimiento no es una declaración sino es un rumbo”, insistió Ebrard, y abundó: “La primera diferencia sustantiva es que la Iniciativa Mérida estaba concentrada en la tesis de que había que capturar a los capos de los carteles y con eso era suficiente; era decirle a Estados Unidos ‘por favor mándame unos helicópteros, mándame equipo, dame tu asistencia para que yo pueda capturar a los capos y con eso resuelva el problema; en esencia es lo que México pensaba en esa época”.

“Hoy en día lo que hay es una estrategia común que es más compleja que eso (…) y es más igualitario, más equilibrada la relación; eso no lo habíamos tenido hasta hoy”, añadió.

Una declaración conjunta, emitida después del Diálogo de Alto Nivel de Seguridad entre México y Estados Unidos que se llevó a cabo hoy incluyó una serie de “medidas concretas inmediatas”, las cuales en realidad no son inmediatas, sino “intenciones” para el futuro --como firmar cuatro memorándums--, o la próxima instalación de un “grupo binacional de trabajo sobre regulación de precursores químicos para estandarizar protocolos y regulación de sustancias de doble uso para prevenir su uso en la producción de drogas sintéticas”.

Entre sus “intenciones”, los gobiernos indicaron que firmarían un “Memorándum de Entendimiento para reducir la adicción a las drogas y los daños asociados” y un “Memorándum de Entendimiento para lanzar el Programa de Control de Contenedores Portuarios de la UNODC”, y se comprometieron a crear una “Red para la Prevención del Homicidio”.

Mejores prácticas

Esta red “proporcionará una plataforma para el intercambio de mejores prácticas en la prevención del crimen y la violencia”, y “considerará” la creación de un “equipo multidisciplinario de fuerza de tarea sobre homicidios para la atención de delitos de alto impacto vinculados a organizaciones criminales transnacionales, con énfasis en el uso de laboratorios forenses, para facilitar y apoyar la investigación de crímenes y su enjuiciamiento”.

El gobierno de Estados Unidos, por su parte, anunció que reforzaría sus programas de apoyo a personas adictas a opiáceos y otras sustancias, pero no queda claro si lo extendería a México o no.

Diálogo de Alto Nivel de Seguridad. Foto: Octavio Gómez 

El resto del documento planteó el compromiso de las administraciones a luchar contra el tráfico de armas, los ciberdelitos, el tráfico de personas, así como a “incrementar las acciones bilaterales y paralelas para debilitar a los actores ilícitos y sus redes financieras”, citando de manera explícita el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

En la declaración de hoy, las delegaciones indicaron que la estrategia articulará mayores inversiones en salud pública, “en relación con los impactos del consumo de drogas, apoyando comunidades seguras y reduciendo los homicidios y los delitos de alto impacto”, pero también acciones para prevenir la delincuencia transfronteriza el tráfico de personas, así como “desmantelar las redes criminales, persiguiendo a las personas vinculadas a financiamientos ilícitos y fortaleciendo los sectores de la seguridad y la justicia”.

La administración estadunidense de Joe Biden se ha quejado en varias ocasiones sobre sus dificultades para comunicarse y entenderse con el gobierno de Andrés Manuel López Obrador en materia de seguridad.

Recientemente, se ha quejado tras bambalinas de la decisión de la Cancillería de congelar 24 visas para agentes de la Agencia Antidrogas (DEA), como represalia de la detención del general Salvador Cienfuegos Zepeda, el titular de la Sedena durante el sexenio de Enrique Peña Nieto.

Un alto funcionario de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) dijo a Proceso que, en materia de seguridad y justicia, el gobierno mexicano esperaría cierta reciprocidad con Washington, como la extradición del exgobernador priista de Chihuahua, César Duarte Jáquez.

Después de un desayuno en Palacio Nacional con el presidente Andrés Manuel López Obrador, la delegación estadunidense tuvo la reunión con la plana mayor del gobierno mexicano en materia de seguridad.

Acudieron, además del canciller Marcelo Ebrard Casaubón, el secretario de Gobernación Adán Augusto López Hernández, Rosa Icela Rodríguez, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Luis Cresencio Sandoval y Rafael Ojeda –secretarios de la Defensa Nacional y de la Marina, respectivamente--, Esteban Moctezuma Barragán, embajador en Washington, Luis Rodríguez Bucio, titular de la Guardia Nacional; Francisco Garduño Yáñez, del Instituto Nacional de Migración (INM) o Santiago Nieto Castillo, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF).

En su declaración de principios, los gobiernos acordaron que “la delincuencia organizada transnacional ha cobrado demasiadas vidas en nuestros países (…) Necesitamos atender la violencia, desarticular las organizaciones criminales transnacionales, y enfocarnos en la prevención, a fin de crear las condiciones para una cultura de paz, mientras trabajamos de la mano para abordar las causas fundamentales del crimen. Prestamos atención a las lecciones de los esfuerzos pasados y nos adaptamos a las nuevas amenazas”.

 

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