Ediciones Proceso

Ediciones Proceso: Historia, Presente y Futuro

En enero de 1979, Proceso decidió incursionar en la publicación de investigaciones y reportajes en formato de libros. En 2014 se decidió dar un paso adelante y crear una unidad de trabajo dedicada específicamente a editar no sólo obras propias sino de autores externos: Ediciones Proceso.
viernes, 19 de febrero de 2021

En enero de 1979, poco más de dos años después de la aparición del primer número de la revista, Proceso decidió incursionar en la publicación de investigaciones y reportajes en formato de libros, con la idea inicial de poner en manos de los lectores uno cada mes, con trabajos exclusivos de los reporteros y colaboradores del semanario.

No fue posible sostener ese ritmo, pero a partir de entonces, al parejo de la revista, que golpe a golpe, edición tras edición, bajo la conducción de Julio Scherer García, forjaba su destino, hicimos un esfuerzo adicional por convertir a Proceso en una casa editorial completa. Sin más orden que la imaginación mancomunada del subdirector Vicente Leñero, Federico Campbell, escritor y colaborador de la revista, y el periodista Armando Ponce, Proceso Libros daba a luz productos cuyo destino en el mercado desconocíamos, pero que sin duda hacían valiosas aportaciones periodísticas.

Inolvidables son, sólo como ejemplos de aquellos, los viejos años bohemios de Proceso, títulos como el de ¿Te acuerdas de Rulfo, Juan José Arreola?, que rescataba una deliciosa conversación del autor de Confabulario con Vicente Leñero, Federico Campbell, Armando Ponce y el fotógrafo Juan Miranda, sobre la obra del autor de Pedro Páramo; o ese otro de Los escritores, publicado en 1981, semblanzas y entrevistas con señalados autores de la época hechas y redactadas por diversos reporteros.

Sería ocioso, además de injusto, hacer menciones u omisiones de los muchos títulos y autores que publicamos en esa etapa. Lo que sí puede decirse es que era una gozosa forma de complementar nuestra ambición semanaria de comernos el mundo de la información.

De cuando en cuando incursionábamos en proyectos que creíamos más relevantes: en 1997, por ejemplo, el compendio de la tira cómica de Boogie el aceitoso, que ocupaba la antepenúltima página de la revista y que, según muchos, era razón suficiente para que Proceso se leyera de atrás para adelante. Bajo la coordinación de Armando Ponce se publicó Boogie en Proceso , un libro de formato grande , con un tiro de 4,000 ejemplares, destinado a nuestros suscriptores.

Un año más tarde, coordinado por el autor de estas líneas, apareció el insidioso volumen Los presidentes en su tinta, del cartonista Rogelio Naranjo, con las caricaturas más representativas de la forma como el autor vio los sexenios de Gustavo Díaz Ordaz, Luis Echeverría, José López Portillo, Miguel de la Madrid, Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo.

El creciente éxito de la revista, de sus novedosas ediciones especiales monotemáticas y de algunos de sus libros, despertó el interés comercial de editoriales de corte internacional, como Planeta y la llamada entonces Random House Mondadori, que nos propusieron con recurrencia proyectos de coedición.

Con Planeta, por ejemplo, nos subimos, o ellos se subieron con nosotros, a la ola del interés público por el narcotráfico y sus capos, y la sangrienta e inútil guerra que emprendió Felipe Calderón para combatirlos. Aparecieron así El México narco, La guerra del narco, Los rostros del narco, Los generales, El imperio del Chapo, armados y estructurados a partir de los textos más relevantes de reporteros de la revista.

Otra experiencia de coedición digna de resaltar es el volumen Salinas en Proceso, una espléndida selección hecha por Ariel Rosales, para el sello Grijalbo, de los textos publicados en la revista de 1997 a 2010 sobre la vida pública del que fue presidente de México de 1988 a 1994. Este libro, de colección, es hoy una valiosa pieza hemerográfica para entender el país que somos.

Ediciones Proceso: Historia Presente y Futuro

II

En 2014 decidimos dar un paso adelante y crear dentro de la institución una unidad de trabajo dedicada específicamente a editar no sólo obras propias sino de autores externos, a la que bautizamos como Ediciones Proceso. Debutó en marzo de ese año con un libro de autoría colectiva que recordaba el décimo aniversario del asesinato de Luis Donaldo Colosio. Coordinado por quien fue su secretario particular, Alfonso Durazo, incluyó textos personales de un nutrido grupo de políticos cercanos al malogrado candidato del PRI a la Presidencia de la República. Con el título de Colosio. El futuro que no fue, circuló 5,000 ejemplares y de alguna manera su venta nos animó a proseguir con esta aventura editorial.

Por supuesto imaginábamos un proyecto expansivo. Recuerdo que por esos días tuve la oportunidad de compartir una grata comida con el director general y el director editorial de Random House, Roberto Banchic y Ariel Rosales, respectivamente. Hice un alarde, muy serio: “Ahora sí, cuídense. Algunos de sus autores acabarán incorporándose a nuestro catálogo”. Advertí cierto rasgo de preocupación en el rostro de Banchic.

No fue tan así, pero en los siguientes años Ediciones Proceso no ha dejado de estar presente en las principales librerías y puntos de venta del país. Hemos puesto en circulación, no centenas, pero sí decenas de volúmenes que abarcan un abanico de géneros que incluye reportajes, testimonios, entrevistas, crónicas, fotografías y análisis con temas como Ayotzinapa, la matanza de Tlatelolco, la guerra contra el narco, la violencia generalizada en los estados, la represión a los movimientos populares, la corrupción gubernamental, la diversidad sexual, la pandemia…

En 2015, poco tiempo después de la muerte del fundador de Proceso, Julio Scherer García, tuvimos el privilegio de editar un libro con la recopilación de lo que consideramos eran y son Entrevistas para la historia, publicadas por su autor tanto en Excélsior como en nuestro semanario, y que en conjunto son una aportación invaluable para el conocimiento del mundo durante la segunda mitad del siglo XX.

Un avance más representó la incorporación del experimentado editor Juan Guillermo López como coordinador de Ediciones Proceso, en 2019. Le dio una estructura más formal, convocó a nuevos autores y creó las colecciones bajo cuya denominación se agrupan nuestros títulos: Travesías, Razones y Fundamentos, Deportes, Literaturas, Gran Angular, Humor, Arte y la joya de su corona, Biblioteca Carlos Monsiváis.

Por desgracia no tuvo oportunidad de formar parte de lo que consideramos que será brillante futuro de Ediciones Proceso. En octubre del año pasado fue víctima en la calle de una artera e inexplicable agresión que le provocó la muerte.

Sin embargo, dejó caminos marcados por los que estamos transitando y lo seguiremos haciendo en tiempos tan complicados como los que vive la industria editorial mexicana.

Ediciones Proceso está disponible en este enlace.

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