CDMX

"Juntas somos fuego", claman en la marcha 8M, a pie de murallas convertidas en memoriales

Madres de víctimas de feminicidio, de abuso sexual, de mujeres o niñas desaparecidas, denunciaron la impunidad en sus casos durante la marcha 8M.
lunes, 8 de marzo de 2021

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El perfomance de la versión feminista de la canción clásica del anarquismo italiano durante la Segunda Guerra Mundial, “Bella Ciao”, programado a las 13:30 en el Monumento a la Revolución, fue truncado por la destrucción de vallas de triplay de madera que protegían el elevador al mirador del monolito, lugar donde cientos de mujeres de colectivas de la Ciudad de México se citaron para arrancar la marcha con motivo del Dia Internacional de la Mujer.

Jóvenes mujeres ataviadas de negro, de pies a cabeza, algunas con paliacates violetas o verdes amarrados en piernas o brazos, recurrieron a martillos, picos y patadas para desarmar los bloques de madera, mientras decenas de mujeres que atestiguaban los hechos los aplaudían, brincaban y, al unísono, gritaban: “¡Fuimos todas! ¡No se va a caer, lo vamos a tirar!”.

Marcha 8M. Foto: Jessica Espinosa

Las mujeres no pararon hasta que descubrieron la estructura de vidrio que protege el elevador al mirador, y tiraron al menos dos petardos que estallaron en los cristales. Mientras eso ocurría, centenares de policías antimotines atestiguaban los hechos sin intervenir, situación contraria a lo que pasaba a unos 500 metros, fuera del metro Hidalgo, donde contingentes policiales encapsularon a un grupo de unas 20 mujeres vestidas de negro.

Con esa acción contra los “muros de paz” que el gobierno de la Ciudad de México colocó alrededor de 34 monumentos ubicados en la ruta de la marcha, arrancó la movilización feminista, notoriamente en número de asistentes, por la persistente pandemia de covid-19.

Sin duda una cantidad mucho menor de la masa de mujeres que un año anterior salió a denunciar la violencia feminicida que no cesa.

Madres de víctimas de feminicidio, de abuso sexual, de mujeres o niñas desaparecidas, denunciaron la impunidad en sus casos, como algunas de ellos lo han hecho en años anteriores, colocando pancartas con las imágenes de sus hijas sobre el pavimento del Monumento, compartiendo espacio con pintas realizadas con pintura de aerosol.

Los textos de las pancartas de las manifestantes, en papel o en el pavimento, revelaban las motivaciones de la movilización: “Somos el grito de las que ya no están”, “Juntas somos fuego. Quememos todo”, “Te saltaste tus clases de historia y le lloras a un monumento. Quiérete 3 pesos”, “Por las que fueron violadas y no fueron escuchadas” y #YoSiTeCreo, entre otras.

Las mujeres manifestaron su repudio por la candidatura de Morena al gobierno de Guerrero, Félix Salgado Macedonio, a pesar de las acusaciones y demandas penales por abuso sexual y violación, y de que cientos de militantes de ese partido, entre ellas legisladoras federales y locales, le exigieron que declinara.

La marcha dio inicio después de las 14:00, prácticamente sin incidentes, salvo algunos destrozos a ventanas de edificios que quedaron descubiertas de algunos negocios y bancos ubicados sobre Avenida Juárez, para continuar con grafitis por paredes y pavimento, antes de hacer una breve parada en la Antimonumenta al feminicidio, frente al Palacio de Bellas Artes, amurallado el viernes por bloques de acero, convertidos en Memorial donde mujeres inscribieron nombres de miles de víctimas de feminicidio.

Pintas. Foto: Diana Ávila

Para contener la movilización de miles de mujeres que salieron a protestar, el gobierno de Claudia Sheinbaum dispuso de 700 policías mujeres y más de 600 del grupo Atenea, y ordenó el confinamiento con muros de metal de 34 monumentos históricos y comercios en el Centro Histórico.

El fin de semana, las murallas de acero que rodean Palacio Nacional, sede del Poder Ejecutivo y residencia del presidente Andrés Manuel López Obrador, fueron transformadas por feministas en un memorial para las miles de mujeres asesinadas en el país, con la inscripción de los nombres de las víctimas y la colocación de flores, papeles, velas y pancartas, destacando el color morado, distintivo de la lucha feminista. 

El escenario que permea las movilizaciones de mujeres está íntimamente relacionada con el incremento de la violencia de género. En enero 307 mujeres fueron asesinadas, de las cuales sólo en 67 casos las muertes se investigan por feminicidio, de acuerdo al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SENSNSP).

El organismo ya registraba de por sí un incremento en la violencia feminicida con anterioridad. El año pasado, resalta que de enero a diciembre se abrieron 3 mil 723 carpetas de investigación por muertes violentas de mujeres, de las cuales 940 casos fueron tipificados como feminicidios, manteniéndose la tendencia de un año previo en que se registraron 3 mil 810 asesinatos de mujeres, 942 de ellos clasificados como feminicidios.

El informe confirmó que el confinamiento por el covid-19 incrementó la violencia, al abrirse 4.7% más investigaciones por violencia familiar pese a las restricciones por la pandemia en agencias del Ministerio Público. Mientras en 2019 se integraron 210 mil 158 carpetas, en 2020 fueron 220 mil 028.

En violencia de género, el aumento de la apertura de carpetas fue mayor, de 27.4%, al pasar de 3 mil 180 a 4 mil 050, mientras que también se incrementaron los delitos contra la libertad y la seguridad sexual, de 53 mil 358 a 54 mil 342. De esta última cifra, destaca que 16 mil 543 denuncias por violación.

A todo lo anterior se suma que en el año de la pandemia las llamadas de emergencia al 911 por violencia contra mujeres en distintas modalidades también aumentaron, al pasar de 197 mil 693 registros a 260 mil 067.

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