Nuevo León

Molesto por preguntas sobre "El June", Samuel García corta conferencia de prensa

El aspirante a la gubernatura de Nuevo León, Samuel García, interrumpió abruptamente una conferencia molesto por las preguntas de los reporteros sobre la relación de su familia con el narcotraficante "El Juve"
miércoles, 21 de abril de 2021

MONTERREY, N. L. (apro).- Samuel García es todo jovialidad… hasta que le tocan el tema del narcotráfico y la relación de su familia con “El June”.

Muy activo en redes sociales, donde las bromas son su especialidad, esta tarde terminó abruptamente una conferencia de prensa, visiblemente malhumorado por las preguntas incómodas que le lanzaron los reporteros y a las que se negó a responder.

El candidato a la gubernatura de Movimiento Ciudadano había tenido un gran evento esta mañana, en Cintermex, en el que frente a sus seguidores y en presidencia del dirigente nacional de su partido, Clemente Castañeda, expuso su plataforma de gobierno.

El joven abanderado emecista estuvo durante 45 minutos con un auditorio de unas 100 personas, a las que les habló de la forma en que gobernará el estado si el voto lo favorece en las elecciones del 6 de junio. Habló de seguridad, salud, finanzas, transporte, educación y el evento salió redondo. Con el micrófono se luce como buen orador.

Entre los presentes repartió un libro con el plan de nueve ejes estratégicos y, al final, durante unos 20 minutos, se tomó selfies con los presentes con los que bromeaba, sonreía e intercambiaba abrazos y palmadas en la espalda.

Al finalizar, lo esperaban los medios.

García Sepúlveda no había dado una conferencia de prensa desde que, el viernes pasado, su contrincante del PRI, Adrián de la Garza, publicó un video grabado en 1996, cuando el pequeño Samuel, entonces de 9 años, departía con el famoso narcotraficante Gilberto García Mena “El June”, actualmente detenido, quien es primo hermano de su padre Samuel García Mascorro.

En un salón alterno, Samuel se reunió con los representantes de los medios de comunicación. Estaban también Horacio Tijerina, dirigente estatal de MC y el dirigente nacional, que fue quien primero tomó la palabra para afirmar que el presidente López Obrador tiene metidas las manos en Nuevo León y en Jalisco, pues son los estados donde Movimiento Ciudadano reporta avances mayores.

Luego, Castañeda se lanzó contra el candidato del PRI, sin mencionarlo por su nombre, por impulsar una guerra sucia en contra de Samuel, a quien ve como su rival a vencer.

“El PRI está haciendo gala en Nuevo León de la guerra sucia. Se están comportando como lo que son: unos vulgares matones, delincuentes que están dispuestos a generar cualquier dato, mentira, información distorsionada para saciar sus ambiciones de poder”, dijo.

Samuel, con cubrebocas, escuchaba con gesto severo. Ya no se veía tan cool como minutos antes, cuando repartía sonrisas y regalaba fotos.

Durante el pasado fin de semana había eludido el tema de la relación de su familia con el Cártel del Golfo, pero el martes Adrián de la Garza astutamente reactivó los señalamientos.

El priista acudió a la FGR para acusar a Samuel y a su padre de lavado de dinero, a través de la adquisición de tres inmuebles en una zona exclusiva a precio muy por debajo del valor comercial. Y también de que, a través del despacho de los dos, Firma Jurídica y Fiscal SC, habían dado depósitos en efectivo a Blanca Esthela Garay Tovar, cuñada de “El June”.

Se le preguntó a Castañeda si el candidato a la gubernatura le había dado respuestas convincentes sobre las acusaciones del candidato de la alianza Va Fuerte por Nuevo león, formada por PRI y PRD.

El dirigente nacional emecista dijo que todo eran inventos y calumnias lanzadas por los tricolores, precisamente cuando la campaña de Samuel viene en ascenso. Y le reiteró su respaldo.

Finalmente, las preguntas se enfilaron en Samuel quien, como se vio, muy a su pesar tuvo que responder. Quitándose el cubrebocas, dijo que se abstendría de contrademandar a De la Garza Santos, y que aportaría toda la información que le pidiera cualquier autoridad.

“Qué lástima que en vez de hablar del plan (de gobierno) tengamos que hablar de esto, pero con gusto damos la cara”, dijo.

Advirtió que no caería en el juego de De la Garza, que está “desesperado” porque ya ha sido rebasado en los sondeos de opinión y quien, por ello, se ha enrolado en una dinámica que no ha podido sostener, pues en la conferencia de prensa afuera de la FGR ya no dijo, como el viernes que su padre era operador del cártel.

Sobre la demanda que presentó el priista en su contra, el candidato explicó que las tres propiedades cuestionadas las recibió en dación de pago de un empresario local, Javier Garza, del Grupo Gentor, cliente de su padre, quien saldó así facturas que no había liquidado.

La pregunta siguiente fue sobre el trabajador del despacho de la familia quien, según exhibió De la Garza, había dado por lo menos dos cheques de 100 mil pesos cada uno, a la cuñada del “June”. El cuestionamiento directo fue: ¿Su familia mantiene o no relación con la familia del capo?

García Sepúlveda eludió responder y, en cambio, acusó a los medios de ser recaderos del priista: “No vamos a caer en esta guerra de Adrián, de mandar pedir a los medios que le pregunten a Samuel, porque no hay absolutamente nada. Yo no hice ningún pago. Desde la vez pasada en el Senado reconocí que existía (el parentesco) y que no había relación, y no vamos a caer en la dinámica de que el PRI dicte la agenda, ni dicten los medios lo que pueden o no ir a plantearle a un senador”.

Se le reiteró que explicara la relación del trabajador del despacho, de nombre Enrique González Palomares, con la familia de García Mena. Los reporteros le aclararon que no repetían preguntas de nadie.

En respuesta, Samuel, con voz fría y apacible, aunque visiblemente molesto, dio por terminada la conferencia: “De nuevo, no es por mala onda pero, jamás, como Adrián, voy a ir a pelear con ustedes. Pero no puedo permitir que mi campaña política la dicte Adrián, y que él venga a plantear preguntas desde su búnker. Con todo respeto les digo estoy abierto a todas las autoridades y a todos los requerimientos que nos hagan. No hay nada qué esconder. Muchas gracias”.

Se levantó abruptamente y se apresuró a retirarse con gesto inusualmente serio, seguido de su esposa, Mariana Rodríguez.

El encargado de prensa de Samuel, Alejandro Silva, se quedó también desconcertado, haciendo gestos y se encogía los hombros cuando los comunicadores le preguntaban por qué el joven candidato, siempre alegre, de pronto se había enfadado por preguntas que debía responder.

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