Arturo Zaldívar

Arturo Zaldívar a críticos: no saldré a satisfacer a los que tienen sed de sangre

El presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arturo Zaldívar, defendió su postura de guardar silencio ante la aprobación de que su periodo se alargue dos años más.
martes, 27 de abril de 2021

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, defendió su postura de guardar silencio frente a la aprobación del Congreso de la Unión del artículo 13 transitorio de la reforma a la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación (PJF) que amplía su mandato como titular de la Corte y del Consejo de la Judicatura Federal (CJF) por dos años más.

En un artículo que publica en el diario Milenio, Zaldívar afirmó que “como juez constitucional” no lo mueve la opinión que tengan sus críticos de él, por lo que se mantendrá imparcial para poder asegurar “la legitimidad” de la discusión y votación que se haga sobre la constitucionalidad del artículo transitorio en el marco del artículo 97 de la Constitución mexicana que prohíbe la reelección de los presidentes de la Corte.

“Pese a los llamados a la politización, mi deber es mantenerme imparcial, para asegurar la legitimidad de los mecanismos de control constitucional”, señaló Zaldívar en un tuit que sirve para presentar el artículo que publica en Milenio.

Tras defender la reforma judicial que se aprobó por las Cámaras de Senadores y Diputados, Zaldívar reconoció que los alcances de la misma han sido opacados “por la inclusión de un artículo transitorio que prorroga por dos años la integración actual del Consejo de la Judicatura Federal”, pero evita mencionar de forma explícita que forma parte de dicha integración, y, por lo tanto, es beneficiario directo de la reforma.

En su texto, el titular del PJF también reiteró que el artículo transitorio no fue parte de las propuestas del Poder Judicial y que se trató de una adición “de último minuto” por parte de los senadores, pero también reconoce que la constitucionalidad de este polémico artículo “ha sido ampliamente puesta en duda”.

En este marco, se refirió a lo que califica como “una ola de pronunciamientos” que le exigían condenar el artículo transitorio por ser beneficiario directo de la reforma judicial; además de solicitarle un deslinde inmediato y una eventual confrontación con el Poder Legislativo.

En respuesta a las voces que lo han criticado por no hablar del artículo transitorio de la reforma judicial, insistió que no va a salir a descalificar a los otros poderes derivado de esta polémica, ya que su deber es vigilar que este tipo de controversias se resuelvan conforme al marco jurídico constitucional.

“El último reducto de institucionalidad —afirmaban— dependía de que yo saliera a descalificar a los otros poderes.  Pero en una democracia constitucional los conflictos entre poderes se dirimen a través de los mecanismos que la propia constitución establece para su defensa. Entrar en confrontación política, en el momento histórico que vivimos, limitaría mi capacidad para desempeñar la labor que me corresponde como cabeza del Poder Judicial, que es la de asegurar la fortaleza institucional necesaria para que los jueces y juezas de este país sean libres de hacer su trabajo con independencia y autonomía”, sentenció Zaldívar

Dijo que actuar “al margen de los cauces constitucionales y satisfacer la sed de sangre” de quienes le exigen pronunciarse sobre el tema dañaría a la democracia mexicana y al propio Poder Judicial, por lo que no responderá públicamente, aunque se afecte su imagen pública.

“Si mi principal preocupación fuera mi imagen pública y mi popularidad entre académicos y comentócratas, hace mucho que hubiera cedido a esos llamados. Nada hubiera sido tan taquillero como salir a denunciar una ruptura del orden constitucional. Pero mi conciencia no estaría tranquila, porque hacerlo iría en contra de mi deber y responsabilidad como juez constitucional y como presidente de la Suprema Corte”, advirtió.

Agregó que ceder ante las críticas al artículo transitorio que prorroga su mandato y su postura personal “me hubiera ahorrado los insultos y las sentencias irrevocables” que lo condenan “a la ignominia” y hasta se hubiera “cubierto de gloria”, pero también implicaría adelantar un criterio jurídico antes de que se realice el debate jurídico sobre la constitucionalidad de prorrogar su mandato en el Pleno de la SCJN.

“Hacerlo antes de la conclusión del procedimiento legislativo hubiera implicado interferir en la deliberación parlamentaria, frente a la cual los jueces debemos permanecer neutrales. Hacerlo ahora, implicaría adelantar mi criterio sobre la constitucionalidad de una ley que muy probablemente deberá ser juzgada por la Suprema Corte”, concluyó.

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