Antonio Helguera

Con la muerte de Helguera, México pierde a uno de sus más grandes moneros

Con la partida de Antonio Helguera, México perdió a uno de sus más grandes moneros, quien utilizaba sus espacios para retratar la realidad del país, y expresar con ironía su profundo compromiso social.
sábado, 26 de junio de 2021

CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).– Con la partida de Antonio Helguera –Toño, o simplemente Helguera para los amigos–, México perdió anoche a uno de sus más grandes moneros, quien utilizaba sus espacios en Proceso, La Jornada, la revista Chamuco y el programa televisivo del mismo nombre para retratar la realidad del país, y expresar con ironía su profundo compromiso social.

La muerte por infarto de Helguera, a los 55 años, no solo dejó en luto a su esposa, la reconocida reportera Alma Muñoz, sino también a sus amigos y colegas –que tuvieron la fortuna de compartir pláticas y risas con él– y a centenares de personas que nunca lo conocieron en persona, pero que soltaron carcajadas ante las caricaturas incisivas que publicó en sus 33 años de carrera, que empezó en el periódico El Día.

“Simpatizante absoluto” y amigo del presidente Andrés Manuel López Obrador Helguera se mofaba también de las incoherencias internas a Morena –del que no era militante– como lo refrendó en el Zócalo durante el Día Internacional del Libro: “A cada rato me salen con la mamada de que ya no critico al gobierno (…) o sea cuando hay cagadas lo critico, pero no me van a poner a atacar a lo pendejo a un gobierno que esperé toda mi vida”.

De hecho, su último cartón en La Jornada, diario del que fue fundador, representaba a un Ricardo Monreal Ávila sonriente, afirmando: “Va a estar difícil que pasen las reformas de AMLO… algo así como lo que pasó en la Cuauhtémoc”, en referencia a la supuesta operación política del senador de Morena para derrotar a Dolores Padierna en las elecciones del pasado 7 de junio.

Feroz crítico del PAN, del PRI y ahora contra la oposición partidista, empresarial e intelectual a López Obrador, Helguera lograba condensar verdades del país en sus dibujos, mofándose casi a diario de los actores de los poderes reales y fácticos de manera incansable.

“Si la caricatura no es crítica se vuelve propaganda. Y lamentablemente hoy es muy común descubrir en algunos periódicos caricaturistas acríticos o que incluso alaban a la gente en el poder. Eso para mí ni siquiera es caricatura, sino propaganda, que además pierde el sentido del humor”, explicaba el monero, citado en La Jornada; también decía que “me gusta dibujar a los personajes tal y como son, con cara y nombre, para aludirlos directamente y responsabilizarlos”.

Tras expresar su profunda tristeza por la partida de su “hermano”, Rafael Barajas “El Fisgón” expresó que se fue un “general en esta batalla mediática que hoy se vive”, según publicó La Jornada, el periódico en el que ambos colaboraban; Gonzalo Rocha, el monero que alcanzó a enviar un dibujo a La Jornada en la noche –en el cual se ve a Helguera en el cielo, con un tridente de diablo cuyo diente de en medio es una pluma–, también rindió homenaje a su amigo “de toda la vida”, “un gran dibujante”.

Rocha indicó que convenció a su amigo para que se dedicara al dibujo, contra el deseo de su padre de que estudiara Derecho o Ingeniería; de la pasión por el trazo se inscribió en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda, del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, donde estudió grabado, los primeros pasos de una carrera de cerca de cuatro décadas dedicada al dibujo de prensa.

La labor de Helguera fue reconocida de nuevo en 2017, cuando recibió el premio La Catrina, en la FIL de Guadalajara, mismo que recibieron en su tiempo los también gigantes de la caricatura mexicana, Eduardo del Río “Rius”y Rogelio “Helio” Naranjo; generoso, el monero aseveró entonces que cada cartón político que se publica en México es un homenaje a Rius, “porque sin él ningún cartonista hubiera podido ejercer su oficio”.

De hecho, aparte de El Fisgón y Rocha, otros muchos moneros expresaron su profunda conmoción ante la partida de Helguera. Helio Flores expresó su dolor por la pérdida de “un gran caricaturista y mejor amigo”, mientras que Magú expresó: “Entre tantas muertes que nos entristecen y las razones nos producen rabia, hubo una que me fue más cercana y dolorosa, la de Helguera, mi compañero en La Jornada”.

Desde que otro colega de La Jornada, Luis Hernández Navarro, anuncio anoche la muerte del dos veces ganador del Premio Nacional de Periodismo –en 1996 y 2002, por un dibujo sobre la hipocresía de la Iglesia Católica respecto a la pederastia–, se suscitó una enorme ola de empatía en redes sociales, donde decenas de actores políticos, amigos, colegas y lectores rindieron su homenaje al artista, cuyas caricaturas inundaron Twitter, con palabras cálidas y la leyenda: “Helguera caricaturista y educador”.

Desde anoche, el presidente López Obrador, varios secretarios de Estado, la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum, el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), la UNAM y numeroso periodistas o colegas lamentaron la muerte del caricaturista mordaz, a los que se sumaron personas identificadas con la crítica al gobierno actual, como Joaquín López Doriga –al que Helguera retrató en su penúltima caricatura– o el también monero Paco Calderón.

"Me dolió muchísimo enterarme de la muerte de Antonio Helguera. No es un lugar común afirmar que es una pérdida irreparable; deja un vacío imposible de llenar: no solo era un buen ciudadano, sino un hombre creativo y leal a las causas justas", planteó López Obrador, con quien el monero llevaba una relación de respeto mutuo.

Sheinbaum, por su parte, reconoció su carácter "brillante, divertido, asertivo, crítico, siempre comprometido"; el escritor Paco Ignacio Taibo II, director del Fondo de Cultura Económica, sostuvo que le "duele el corazón que algunos de los mejores se vayan", y el exdiputado Pablo Gómez lo definió como "un destacado crítico de la política y la sociedad; amigo, compañero de aventuras periodistas y siempre leal a la causa popular y democrática".

"Adiós Helguera. Eras un gran cartonista, un pulcro dibujante... un hombre congruente, un amigo. Los Monosapiens, la última página de Proceso te va a extrañar. Yo te voy a extrañar. Saludos compañero", escribió por su parte Rafael Rodríguez Castañeda, el exdirector de Proceso.

El monero pasaba eventualmente a la redacción de este semanario, en las fiestas de aniversario de noviembre, donde traía consigo su buen humor y su pasión por su labor de dibujar la realidad política y social del país.

Alejandra Frausto, la secretaria de Cultura, anunció por su parte que se rendirá un homenaje al caricaturista en el ahora centro cultural de Los Pinos, donde residían con lujos y opulencia los expresidentes de los que tanto se burló Helguera en sus dibujos.

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