Kamala Harris

México y EU firman un genérico y cauteloso Memorándum de Entendimiento

El memorándum está lleno de términos genéricos y emplea a menudo el condicional, muestra de la prudencia de los firmantes en cuanto a sus alcances.
martes, 8 de junio de 2021

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- A través del Memorándum de Entendimiento firmado hoy, los gobiernos de México y Estados Unidos expresaron su intención de incrementar en los próximos tres años su cooperación en proyectos en El Salvador, Guatemala y Honduras, para “atender las causas estructurales de la migración irregular”, y reunirse cada tres meses para monitorear y evaluar los programas.

El Memorándum, firmado por el canciller Marcelo Ebrard Casaubón y John Creamer, encargado de Negocios de la embajada de Estados Unidos en México, está lleno de términos genéricos y emplea a menudo el condicional, muestra de la prudencia de los firmantes en cuanto a sus alcances.

Ello se ve reflejado en la fórmula que antecede el listado de campos de acción del memorándum: “Los Participantes tienen la intención de esforzarse porque la cooperación a que se refiere el presente MDE se lleve a cabo a través de las siguientes actividades”.

El documento plantea que las actividades de cooperación se llevarían a cabo “a través de mecanismos que los Participantes tengan la intención de definir al momento de identificar y diseñar los programas o proyectos, con sujeción a la disponibilidad de recursos y personal de cada Participante”; aparte, insiste en que cada gobierno mantendrá “sus respectivos mandatos y misiones, de forma exclusiva y por separado”.

Otro ejemplo del carácter cauteloso del documento plantea que cualquier parte “puede descontinuar el presente MDE en cualquier momento, pero se espera que se esfuerce por notificarlo por escrito al otro Participante, con un mínimo de sesenta (60) días de antelación”.

La estrategia basa su “prioridad” en una articulación entre la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) –a través de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Amexcid)--, para impulsar proyectos en Centroamérica, en sectores “como agricultura y asistencia a la fuerza laboral juvenil”.

La mención a estos sectores hace eco a los programas Sembrando Vida y Jóvenes Escribiendo el Futuro, que López Obrador implementó en México y extendió a Honduras y El Salvador; tras la llegada al poder de Joe Biden, el presidente mexicano le pidió que el gobierno de Estados Unidos participara en estos programas en Centroamérica, pero el mandatario estadunidense ignoró la petición.

No solo eso: desde los primeros días del sexenio, López Obrador ha intentado que otros gobiernos --particularmente el de Estados Unidos-- participen en el Plan de Desarrollo Integral (PDI) , impulsado por el gobierno y elaborado por la Comisión Económica Para América Latina y el Caribe (CEPAL), que plantea atender la migración irregular mediante inversiones en Centroamérica y el sur de México.

El Memorándum hace referencia a esta estrategia, pero sólo como mención, sin plantear ningún seguimiento al mismo: se limitó a plantear que “El Salvador, Guatemala y Honduras “son países de enfoque del Plan Integral de Desarrollo, un plan de las Naciones Unidas para atender las causas estructurales de la migración irregular en la región”. De paso, en el nombre del plan invirtió el orden de las palabras.

 

Comentarios