Covid 19

En basurero de Hidalgo tiran jeringas de pruebas covid-19; pepenadores temen contagios

Aunque existía un sitio específico para tirar los desechos de los hospitales y las clínicas acondicionadas para el tratamiento del SARs-CoV-2 en la región del Valle del Mezquital, los camiones del ayuntamiento dejaron expuestas jeringas, algodones y recipientes.
domingo, 18 de julio de 2021

HIDALGO. (proceso.com.mx).– Pepenadores del municipio de Actopan, Hidalgo, acusaron mal manejo de residuos médicos de material covid-19 que fueron depositados, expuestos y sin protocolo de seguridad, en el tiradero de la comunidad de La Estancia, donde trabajan 50 familias en la recolección de pet, aluminio, metales y chatarra. 

De acuerdo con los recolectores, aunque existía un sitio específico para tirar los desechos de los hospitales y las clínicas acondicionadas para el tratamiento del SARs-CoV-2 en la región del Valle del Mezquital, los camiones del ayuntamiento dejaron expuestas jeringas, algodones y recipientes, lo cual, consideraron, es un riesgo de propagación del virus.   

“Nuestra molestia fue también porque sí hicieron una basecita, como un hoyo, podré decirle, en el que iban a echar todo lo de las vacunas del covid-19, pero venía un carro del ayuntamiento y lo tiraba donde sea”, comentó una de las pepenadoras, que pidió resguardar su identidad ante posibles represalias.  

Una de sus compañeras, que mostró el montículo de basura donde fueron sepultados los residuos después de que se quejaran ante la presidenta municipal Tatiana Ángeles Moreno, reafirmó: “Sí hicieron un hoyo, pero nunca depositaron ahí, y ahorita ya lo ocuparon los del rastro para tirar las vísceras y todos los desechos de los animales. Vinieron y nunca lo tiraron ahí, lo tiraron donde se les dio su regalada gana. 

“Todo lo que es de un centro de salud tiene que venir sellado, con la advertencia de manejo especial, son unas bolsas especialmente para eso. Debe venir la basura separada y clasificada; por ejemplo, no tenía que venir mezclada la jeringa, pero ahí venía todo revuelto. Se supone que estamos en una pandemia y es donde ellos deberían tener más cuidado”, criticó. 

Con tres décadas en la pepena, otra mujer aseguró que existe un protocolo para el manejo de residuos médicos, que consiste en el sellado de los productos que pueden representar un riesgo al contacto, el cual no se cumplió en este caso. 

“Eso es no preocuparse por la salud de nadie, ni por la de nosotros ni por la de la sociedad. ¿Por qué? Porque todo lo que cae en el suelo con el vapor absorbe y se salen los gases y se van. Nosotros tenemos fotos de cómo llegó todo: todo regado, ni siquiera en bolsitas, nada más una caja donde venía todo, pero como la aventaron se abrió y quedó todo regado”, insistió.  

De las 50 familias, entre las cuales hay niños y jóvenes que también se dedican a la pepena, no hay contagios de covid-19. No obstante, temen que se manifiesten síntomas en los días siguientes.  

Según las bitácoras que tienen sobre las descargas de basura, el 3 de junio el material covid fue depositado en el basurero y estuvo expuesto al menos siete días, hasta que, tras una reunión con representantes del ayuntamiento –con el que están en conflicto por el manejo de la basura–, fue sepultado en un montículo, bajo otras cargas de residuos. 

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