Coronavirus

Jóvenes de 18 a 29 años abarrotan centros de vacunación

Miles de jóvenes de 18 a 29 años abarrotaron algunas sedes en su primer día de vacunación contra el covid-19 en la Ciudad de México, donde se presentó una demanda de hasta 25% más de lo previsto.
martes, 27 de julio de 2021

CIUDAD DE MÉXICO (apro).– Con su pareja, sus hermanos, en grupos de amigos, en solitario o con sus papás, miles de jóvenes de 18 a 29 años abarrotaron algunas sedes en su primer día de vacunación contra el covid-19 en la Ciudad de México, donde se presentó una demanda de hasta 25% más de lo previsto.

Al cierre del primer día de vacunación en este grupo de edad, el gobierno capitalino informó que se superó la meta, pues llegaron 119 mil 179 personas, cuando la estimación era de 105 mil vacunas aplicadas en este día. En Benito Juárez se registró una cobertura de 28% y en Miguel Hidalgo, de 27%, cuando normalmente en el primer día, en otros grupos de edad no se alcanzaba el 20%.

El entusiasmo por recibir la primera dosis del biológico llevó a algunos a saltarse el día que les correspondía por apellido, aunque temblaran al ver a la enfermera acercarse con la jeringa.

“¡Es que les tengo fobia, no puedo verlas!”, dijo Carolina, de 18 años, sin dejar de mover sus pies, llevar sus manos a la cabeza y luego a sus rodillas, y con los ojos llorosos viendo a sus dos amigas, a quienes les tocó en la célula de vacunación de al lado en la Macro Unidad de Vacunación del Campo Marte, alcaldía Miguel Hidalgo.

Los diez minutos que pasaron en lo que las enfermeras terminaban de descongelar la vacuna Sputnik V, a la joven de mechón verdiazul en el cabello le parecieron una eternidad. Estaba tan desesperada que una de sus amigas se salió de la fila para abrazarla y acariciarle la cabeza. “¡Tranquila, tranquila!”, le dijo.

Cuando la enfermera se acercó, Carolina agarró la mano de otra persona que intentó tranquilizarla, pues la vio y pensó que se iba a desmayar. “No veas la aguja, veme a mí, veme a mí”, le dijo, pero la joven volteó unos segundos para ver el líquido del biológico y luego cerró los ojos para no salir corriendo. 

Pasado el “terrible momento”, con los pies aún temblorosos, caminó hacia el área de recuperación. Y fue hasta entonces cuando pudo respirar profundo, alzar los brazos e intentar moverse como la botarga de oso panda que seguía el ritmo de “La Tuza”, para hacerles más ameno el tiempo de espera para ver si no tenían alguna reacción a la vacuna.

Este martes comenzó la Fase 22 del Plan Nacional de Vacunación contra el covid-19 en la CDMX para los adultos de 18 a 29 años de las alcaldías Miguel Hidalgo, Benito Juárez, Gustavo A. Madero, Tláhuac y Tlalpan; el último día para esas alcaldías es el sábado 31. En tanto, mañana 28 y hasta el domingo 1 de agosto inicia la inmunización en Iztacalco. 

El objetivo del gobierno local es aplicar 676 mil 685 vacunas en seis días, con un promedio diario de 112 mil 780 dosis.

“Todos juntos”… aunque les toque otro día

Fernanda Altamirano, de 22 años, acudió con su novio y su hermana Odette, de 20 años, a vacunarse. “Nosotras somos con la letra A y mi novio, con la V, pero dijimos ‘a lo mejor nos la ponen a todos juntos’ y sí se pudo”, contó al final del proceso.

“La verdad estuvo súper rápido, casi no hicimos fila, lo tienen súper bien organizado. La enfermera que nos tocó, (tenía) súper buena mano. A mí no me dolió cuando me la pusieron, pero sí sentí como mi bracito dormido. Ya después, todo bien”, dijo.

En las filas para entrar y en la zona de espera, la mayoría de los rostros eran de tranquilidad y hasta de alegría. La mayoría se animaba a participar en los ejercicios de reactivación “para que circule mejor su sangre y se les quiten los nervios”, según decían los animadores.

“Es momento de sacar sus teléfonos y tomarse una selfie de su vacunación para que lo suban a su Instagram”, les decía el animador. Muchos le hicieron caso con una sonrisa de alivio y su mejor pose ante la cámara. Algunos hasta esperaron el momento para tomarse una foto con la botarga bailadora.

Aunque no faltaban los rostros serios, como de hartazgo de algunos que se quedaban sentados como pensando “¡qué ridiculez!”. Así estaba un joven de unos 20 años con su brazo recargado en su casco de motociclista, ignorando a sus dos amigos, quienes, con todo y casco bailaban al ritmo de reguetón.   

“Los ejercicios nos ayudan a que pasemos más rápido el susto o los nervios que traemos al vacunarnos”, defiende Alberto Gómez, de 29 años. Él y su hermano César, de 24, llegaron alrededor de las 13 horas a vacunarse y no tardaron más de 30 minutos en salir. 

César estaba un poco más conmovido porque en octubre pasado fue víctima del virus. “Hasta eso no tuve síntomas graves, fueron muy leves… Ya con la vacuna se siente un gran alivio, una satisfacción de que sí tuve suerte de tener la vacuna, no que otras personas, lamentablemente no pudieron tenerla”. 

Tras la experiencia, anima a aquellos que no han querido recibir la inmunización: “¡Que vengan, no pasa nada! No tiene nada de malo y más bien hay que cuidarnos entre todos”.

“¡Una fiesta!”

Carlos, uno de los promotores del programa Ponte Pila del gobierno capitalino, cuenta que en el primer día de vacunación a los capitalinos de 18 a 29 años en la Macro Unidad del Campo Marte recibieron mucha más gente que en cualquier grupo de edad anterior.

“Desde las 6:30 de la mañana ya había gente formada. La mayoría vienen súper participativos, traen ganas de bailar, con la idea de la activación física se ven contentos. ¡Esto es como una fiesta!”, afirma.

Hacia las 13:30 horas llevaban alrededor de 11 mil vacunas aplicadas, cuando a esa hora, con otros grupos de edad, apenas sumaban 7 mil dosis, calcula el encargado.

En los alrededores del Campo Marte se observaron muchas motocicletas y bicicletas de los jóvenes que llevaban por su vacuna. Y, aunque en menos cantidad, también estaban madres y padres de algunos que los esperaban sentados en la banqueta, bajo la sombra de un árbol.

Una botarga amenizando en el centro de vacunación. Foto: Miguel Dimayuga

En la BJ, van 25% más

El orden que había en esa sede fue diferente a la aglomeración que se presentó alrededor del Centro Médico Siglo XXI, a donde acudieron a vacunarse miles de jóvenes de la alcaldía Benito Juárez. Ahí la sana distancia brilló por su ausencia y se notó falta de organización en el exterior de la sede.

Al respecto, el gobierno capitalino explicó que, a pesar de las largas filas, el flujo fue continuo. No obstante, explicó que a esta sede se presentaron 25% más jóvenes de lo esperado.

“No se respetó el orden de la letra inicial del apellido, lo que provocó que el proceso demorara de 60 a 80 minutos, de inicio a fin”, mientras en otras sedes el proceso duraba entre 40 y 60 minutos.

 

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